El INCAA dio de baja la autorización para proyectar películas al cine porno de Ciudadela

El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales dio de baja la inscripción del “Nuevo Cine Ciudadela” tras constatar que operaba sin habilitación municipal y en medio de una causa judicial por explotación sexual

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El cine porno de Ciudadela por dentro

El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) dio de baja el registro de la sociedad responsable del funcionamiento del “Nuevo Cine Ciudadela”, la sala ubicada en avenida Rivadavia al 12300, justo frente a la estación del tren Sarmiento; luego de que en las últimas horas lo allanaran y rescataran a tres víctimas de explotación sexual: sus dueños quedaron detenidos.

La medida dispuesta por el INCAA, con fecha de este lunes, fue motivada por el incumplimiento de la habilitación municipal del cine porno.

El cese de la inscripción, que había estado vigente desde el 6 de enero de 2004, fue clasificado como una baja de oficio. En el formulario emitido por el INCAA puede leerse, la leyenda “REGISTRO DE BAJA”, acompañada de una observación explícita: “Baja de oficio - por no haber cumplimentado con habilitación municipal”.

Todo se descubrió luego de que la Fiscalía Federal N°14, junto con la División de Trata de Personas de la Policía Federal Argentina, allanar el cine porno tras una denuncia presentada por la Municipalidad de Tres de Febrero, impulsada por los constantes reclamos de vecinos.

El documento del INCAA
El documento del INCAA

Los testimonios advertían sobre el funcionamiento irregular de la sala y la posible existencia de actividades delictivas, más allá de la proyección de películas.

“Hace tiempo que venimos trabajando con la Justicia para cerrar este lugar y hoy lo hemos conseguido. Saldamos una deuda pendiente con los vecinos de Ciudadela”, expresó el intendente Diego Valenzuela, quien participó del operativo.

Durante la inspección, las autoridades encontraron al menos tres personas en situación de prostitución, operando dentro del cine en condiciones precarias. Según informó la fiscalía, el lugar funcionaba bajo la fachada de una sala pornográfica, pero en realidad “era un punto de explotación”.

En el expediente consta que los imputados utilizaban la cartelera con películas explícitas como estrategia de captación.

“Las personas que eran captadas eran estimuladas por las imágenes, eran provocadas por mujeres u hombres que se les acercaban y se ofertaban sexualmente, manteniendo relaciones en rincones oscuros de la sala”, detallaron los investigadores.

Allana cine porno en ciudadela y detienen al su dueño por explotación sexual
La Municipalidad de Tres de Febrero denunció el funcionamiento irregular del cine frente a la estación

Agregaron también que “los y las trabajadoras sexuales eran dirigidas por la pareja que oficiaba de encargada del salón”. Justamente, ese hombre y esa mujer, de 52 y 55 años, fueron detenidos e imputados por facilitación de la prostitución, explotación sexual agravada y encubrimiento.

Ambos tenían domicilio en Villa Domínico, donde también se realizaron allanamientos ordenados por el juez Alberto Brizuela.

Las víctimas fueron asistidas por equipos del Programa Nacional de Rescate del Ministerio de Justicia de la Nación.

Además, se incautaron material fílmico, documentación, teléfonos celulares y dinero en efectivo. También se colocaron fajas de clausura en el ingreso del edificio y se asignó custodia municipal para impedir nuevos ingresos. Se ordenó además el análisis de las cámaras de seguridad internas y externas.

Qué dijeron los vecinos

Vecinos de la zona relataron que el lugar acumulaba más de 60 años de historia en el barrio. En redes sociales, Jorge Ruffa escribió: “Todos sabían lo que allí pasaba. Hasta sugerí al intendente expropiar o comprar el lugar y hacer un teatro municipal. Fui al cine a averiguar quiénes eran los dueños y me respondieron que no les interesaba vender”.

La vecina Gabriela Karina Santi agregó: “Las veces que los vecinos firmamos notas para que hagan algo. Dicen que mejor tarde que nunca… pero me da una bronca”. Otra residente, Any Cives, comentó: “Siempre fue un antro. Funciona hace décadas. Miles de denuncias”.