La mujer golpeada junto al albañil asesinado
La mujer golpeada junto al albañil asesinado

Arrastrándose, sin sus piernas ortopédicas puestas, con un cuchillo carnicero clavado en la espalda y escupiendo sangre de la boca. Así salió Sergio Juárez (34) de su casa de la localidad de Agustoni, partido de Pilar, después de haber sido apuñalado por T., su hijo de 10 años, quien el domingo al mediodía lo atacó para defender a su mamá de los golpes que el hombre le estaba propinando a la mujer.

"Yo vi cómo salió sin sus piernas, con el cuchillo clavado. Como no tenía las piernas, el chabón quedaba a la misma altura del chico y por eso pudo apuñalarlo. Ese día estaban haciendo un asado y de pronto lo vi herido a la entrada de la casa pidiendo ayuda. Como vi que nadie hacía nada, lo llevé en mi auto", aseguró un vecino a Infobae. 

Al escuchar los gritos del herido y ver a Juárez casi muerto en la calle, el vecino salió, lo subió a su auto y lo llevó al Hospital Sanguinetti, donde finalmente murió. La misma mujer a la que había golpeado, su pareja, la madre del chico, lo acompañó en el viaje. "Ella iba con él y le decía 'ya vamos a llegar, papi, quedate tranquilo'. Mientras tanto, la sangre le salía por la boca, su cabeza estaba por fuera de la ventanilla y ella lloraba", agregó.

El niño, angustiado, salió corriendo mientras su padre era llevado en ambulancia. Su hermano mayor, de 15 años de edad, fue detrás de él. El chico fue aprehendido poco después, con una causa a cargo de la fiscal de menores Paula Romeo.

De vuelta en Agustoni, un barrio de casas precarias, descampados y baldíos donde un narco de 22 años fue detenido en julio de este año acusado de reclutar "soldaditos" para que vendieran droga en las calles de tierra, todo fue confusión, al principio nadie sabía qué había desencadenado semejante drama. Las opiniones de los vecinos todavía son diversas y el crimen no deja de causar sorpresa.

Por un lado, unos dicen que la familia trataba de mostrarse como cualquier otra y que "no había nada raro", mientras que otros sostienen que todo el tiempo se escuchaban gritos desde la casa y la música a todo volumen. Pero hay algo en lo que sí coincidieron: Juárez, albañil de oficio, que perdió sus piernas tras un accidente y se movilizaba con muletas o en silla de ruedas, golpeaba y maltrataba a su mujer y, con mayores o menores detalles, era sabido que la violencia dominaba la vida familiar.

"Yo no los conocía mucho pero cada vez que los veía estaban agarrados de la mano y abrazados, parecía que se querían, aunque sí sé que la fajaba todo el tiempo. Eso siempre pasa. Yo trabajo todo el día y mucho más no los conozco. Pero más allá de eso no daba pie para pensar que esto podía pasar", dijo a este medio una vecina que vive a unos 50 metros de la escena del crimen. Otra testigo, por su parte, fue en el mismo sentido y aseguró que "se trataba de una familia educada, aunque todos sabíamos que el tipo le pegaba".

El hombre salió sin sus piernas tras ser herido por su hijo de 10 años
El hombre salió sin sus piernas tras ser herido por su hijo de 10 años

Una amiga de la madre habló con este medio bajo pedido de que se reservara su identidad y dio detalles de cómo era realmente el día a día de la familia y el drama que padecían debido al maltrato infligindo por Juárez. En el medio de este calvario vivía T., atemorizado. 

"Él le pegaba todo el tiempo. Ella lo denunció varias veces pero eso no servía de nada. El maltrato era constante y el chiquito veía eso todos los días. Quién sabe lo que tuvo que haberle pasado por su cabeza para matarlo. Todo el tiempo lo veíamos con el cuchillo en la mano al nene por miedo, como que se estaba alistando para atacarlo en cualquier momento", relató la amiga.

Según aseguró, la mamá del niño trabajaba como empleada doméstica y él lo hacía ocasionalmente como albañil. "Después del accidente en que perdió las piernas casi ni laburaba. Se la pasaba drogado todo el día", agregó la amiga de la madre del menor.

Al lado de la casa donde ocurrió la tragedia vive el hermano de Juárez, quien se negó a hablar sobre lo que pasó al ver la presencia de la prensa. Su esposa, cuñada del hombre muerto, apenas dijo que los chicos, después de la tragedia, "están resguardados" y negó las acusaciones sobre violencia de género que recaían sobre el albañil. "Es todo mentira. Acá no pasó nada de lo que dicen", señaló la mujer, que a los pocos segundos volvió a recluirse en su vivienda sin aportar más datos.

La amiga de la madre del nene, en cambio, insistió en que esto terminaba o con ella o con él muertos. "Siempre que pasa esto la mujer es la que termina asesinada y al poco tiempo, el tipo libre. Acá el nene se adelantó, pero esto iba a terminar en tragedia", añadió la mujer, quien aportó en su relato un dato inquietante. Según dijo, los familiares del hombre muerto "están esperando a que el chiquito vuelva para fajarlo, porque seguro lo van a hacer".

Es muy poco lo que se sabe en el barrio sobre el estado de la madre del niño, que no volvió a su casa, y de sus dos hijos. La cuñada dijo que permanecen en la casa "descansando y esperando a que todo pase", pero la amiga de la mamá de los chicos dijo que la policía se los llevó para protegerlos.

La causa recayó en el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de Pilar, a cargo de la fiscal Paula Romeo. Desde su oficina no brindaron datos acerca del paradero de los chicos, ya que la causa está reservada al tratarse de un caso en el que está involucrado un menor de edad.

De la historia de superación a la tragedia

"Es todo mentira. Él no trabajaba y le pegaba. No hacía nada. Cada tanto trabajaba en una obra, pero se la pasaba con su hermano drogado. Vivía de eso y muchos decían que hasta era transa. Nadie se iba a imaginar esto", describió la amiga para referirse al estilo de vida de Juárez y que su historia, que se volvió viral luego de que se difundiera un video en Youtube y WhatsApp en el que se lo veía en plena obra quitándose las prótesis de sus piernas para trabajar, no era lo que todos se imaginaban.

A los 8 años un accidente ferroviario le quitó las piernas a Juárez y gracias a las prótesis pudo llevar adelante trabajos como albañil. El tren le cortó las piernas a la altura de los tobillos, pero por complicaciones tuvieron que amputarle sus miembros inferiores casi a altura de las rodillas.

"Tiene una discapacidad móvil pero no lo afecta en nada", describía Sergio Ochnicki, que lo grabó en video hace apenas dos meses y subió la secuencia a Facebook para recomendarlo como albañil.

Pero la verdadera cara del hombre estaba muy lejos de la historia de superación que se suponía. Fuentes policiales, al igual que los vecinos, dijeron a este diario que la mujer lo denunció muchas veces por los golpes y la violencia que ejercía sobre ella, hasta que finalmente fue asesinado por su propio hijo. "Ellos seguían juntos porque le tenían miedo tanto ella como los chicos", sentenció la amiga.

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