Las tres chicas y el joven que ayer a la mañana fueron detenidos cuando intentaron ingresar a la quinta que la familia del presidente Mauricio Macri tiene en la localidad de Los Polvorines declararon en la justicia que lo que hicieron fue una broma y que no amenazaron a nadie ni tuvieron la intención de hacerlo.

"Fue un chiste, no amenazamos a nadie", dijeron los cuatro en sus indagatorias ante el juez federal Juan Manuel Culotta, quien luego de escucharlos ordenó sus excarcelaciones.

Fuentes judiciales informaron a Infobae que los cuatro recuperaron su libertad tras los allanamientos a sus viviendas por orden de magistrado. En los domicilios no se encontraron armas y nada que los vincule -por lo menos hasta el momento- con una organización delictiva. Tampoco en el auto que fue revisado.

Federica López Brown y Juana Avalos, dos de las detenidas
Federica López Brown y Juana Avalos, dos de las detenidas

El hecho ocurrió ayer a las 7 de la mañana. Federica Albizu, de 22 años; Mateo Passeriu, de 22 años; Juana María Ávalos, de 22 años y Federica López Brown, de 21 años, volvían de una fiesta y pasaron por la quinta "Los Abrojos". Los cuatro son amigos y vecinos de Villa de Mayo, una de las zonas más caras del norte del conurbano.

En sus indagatorias dijeron que sabían que era la quinta de Macri y como vieron la puerta abierta quisieron hacer una broma. Ingresaron con un VW Gol de color negro -el portón estaba abierto porque estaba por salir un vehículo, declaró uno de los policías de civil que custodia la casa- y al tomar contacto con un guardia, Avalos le dijo que era sobrina de Macri.

El custodio sospechó y los cuatro adolescentes se fueron. En las indagatorias reconocieron que gritaron "Macri gato", pero que repitieron que no amenazaron al Presidente ni a nadie.

Al salir de la quinta, se fueron a un local de McDonald's, sobre la ruta 8, que estaba cerca del lugar.  No se dieron cuenta que la custodia los estaba siguiendo, confesaron. En el comercio de comidas rápidas, la custodia de civil de la Policía Federal los encontró, pidieron refuerzos y los detuvieron. El juez Culotta dio la orden que queden detenidos.

Federica López Brown, a la izquierda, una de las detenidas
Federica López Brown, a la izquierda, una de las detenidas

El auto fue revisado y las viviendas de los cuatro detenidos -viven con sus padres- fueron allanadas. Las fuerzas de seguridad se llevaron computadoras y a los jóvenes se les secuestraron sus celulares. Todo va a ser peritado.

Luego fueron indagados. "Estaban muy asustados y arrepentidos", le dijo a este medio una fuente judicial del caso. Dijeron que hicieron una broma y que no amenazaron a nadie.

Cerca de las 22 de ayer quedaron en libertad. El juez entendió que no hay peligro de fuga ni de entorpecimiento de la causa porque tienen domicilio y no poseen antecedentes penales. "Por ahora con lo que hay pareciera que fue un chiste", analizó la fuente sobre el hecho.

Los cuatro jóvenes quedaron acusados de los delitos de violación de domicilio, amenazas y desobediencia a la autoridad. A pesar que quedaron en libertad, la causa judicial continúa. Ahora el juez tiene 10 días para resolver si los procesa, los sobresee o les dicta una falta de mérito.