Todo comenzó en Garín, partido de Escobar. Allí un joven estudiante de medicina que había puesto su moto en venta se encontraba con un potencial comprador. Luego de llegar en remís a la cita, el hipotético interesado pidió probar el rodado para segundos después descubrir sus verdaderas intenciones, dándose a la fuga a toda velocidad.

En medio de una gran desesperación, el dueño de la moto sacó un arma de entre la ropa y apuntó al remisero que había llevado hasta ahí al ladrón, el que todavía se encontraba en el lugar, obligándolo a perseguir al delincuente. La búsqueda se extendió hasta la localidad de Luis Lagomarsino, partido de Pilar, donde este joven de 27 años divisó la que creyó su moto.

El remís interceptó al vehículo a la altura de la Ruta 26 y Haití, donde el dueño de la moto se bajó y, casi sin mediar palabra, comenzó a golpear a quien lo conducía, que en realidad no era el ladrón sino otra persona.

“El disparo rozó la cabeza del inocente”

"Lo golpeó, le dio patadas y se subió a la moto, aunque antes le disparó en la cabeza con un arma 9 mm. Pero a las cuatro cuadras del lugar se dio cuenta de que no era su moto, la descartó y lo mismo hizo con el arma", señalaron fuentes policiales, según publica el medio web local Pilar de Todos.

La víctima, de 29 años, fue trasladada al hospital de Pilar, donde se recupera favorablemente ya que, señalaron fuentes policiales, "el disparo rozó la cabeza del inocente".

En base al testimonio del remisero, llegaron hasta el lugar donde vive este estudiante de medicina que tiene el arma registrada a su nombre, aunque no tiene permiso para portarla. El hombre ya antes se había dirigido a la comisaría de la zona a denunciar que le habían robado no solo la moto, sino también el arma, intentando desviar la investigación. Está detenido, acusado de intento de homicidio.

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