Cómo fue el primer día de atención del Hospital Odontológico de la UBA durante la temporada de verano

La iniciativa especial reunió a cientos de personas desde la mañana. La apertura de las clínicas durante enero y febrero es para soportar la alta demanda

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La Facultad de Odontología de
La Facultad de Odontología de la Universidad de Buenos Aires implementó un operativo especial con clínicas habilitadas durante enero y febrero

Las inmediaciones del Hospital Odontológico de la Universidad de Buenos Aires (UBA) presentaron un escenario poco usual en pleno verano: sus clínicas mantuvieron las puertas abiertas para brindar atención. La medida busca responder a la alta demanda que se generaba en marzo luego de que el nosocomio estuviera cerrado durante enero y febrero. En el comienzo de su primera semana de atención, muchas personas se cercaron para atenderse.

En efecto, una gran cantidad de pacientes aguardó durante horas el inicio de la atención bajo el nuevo operativo extendido durante los primeros dos meses del año, según consignó NA. El flujo de personas comenzó temprano por la mañana y se intensificó a medida que avanzaron las horas.

Según informó la agencia de noticias, la expectativa por acceder a tratamientos odontológicos sin necesidad de turno previo se tradujo en filas que rodearon el acceso principal del establecimiento durante los primeros dos días de atención de este hospital.

La modalidad sin turno previo
La modalidad sin turno previo generó largas filas en el acceso principal, reflejando la presión sobre el sistema público odontológico

La actividad comenzó el lunes 5 de enero de 2026, en respuesta a la creciente presión por el acceso a servicios odontológicos, tanto públicos como privados. La Facultad de Odontología de la UBA dispuso la apertura de su hospital durante los dos primeros meses del año, una decisión que, según indicaron, apunta a evitar la saturación característica del mes de marzo y garantizar la continuidad de los tratamientos.

La medida incluyó la reorganización total de los equipos y la habilitación de cinco clínicas internas, lo que permitió estructurar la atención en tres turnos diarios: mañana, tarde y noche. Además, la asistencia a los pacientes se realiza bajo una modalidad diferenciada, sin que sea necesario gestionar un turno previo. Esto, si bien generó las filas ante la alta demanda, facilita la concurrencia para los casos de mayor peligrosidad o emergencia.

La modalidad implementada resultó determinante para la organización de la atención. NA detalló que el ingreso se realizó de manera exclusiva por la guardia principal, donde el personal sanitario derivó a cada paciente hacia una de las clínicas habilitadas. El sistema eliminó la necesidad de gestionar turnos con antelación y facilitó el acceso a quienes, por distintas circunstancias, no pueden programar consultas en consultorios privados.

El hospital universitario puso a disposición de la comunidad más de 500 profesionales y docentes, respaldados por un equipo administrativo. Según la Facultad de Odontología de la UBA, cerca de 300 equipos odontológicos funcionaron en simultáneo, lo que permitió absorber una parte considerable de la demanda.

Los tratamientos ofrecidos abarcaron prácticas de baja, mediana y alta complejidad, incluyendo arreglos de caries, tratamientos de conducto, colocación de coronas, prótesis, implantes y extracciones dentales. Entre las urgencias más frecuentes, el retiro de piezas retenidas figuró entre las consultas más solicitadas, especialmente durante la temporada estival.

Los tratamientos incluyeron desde caries
Los tratamientos incluyeron desde caries y conductos hasta prótesis, implantes y extracciones, cubriendo urgencias odontológicas estacionales

Un dato remarcado por la institución fue la decisión de mantener los aranceles sin modificaciones respecto a enero de 2025. El objetivo, aclararon desde la facultad, fue preservar la accesibilidad económica de quienes no disponen de obra social ni de cobertura privada, en un contexto donde la reducción de la oferta en el sector privado derivó en una mayor presión sobre el sistema universitario.

La organización del operativo de verano se basó en un acuerdo entre los equipos docentes, administrativos y profesionales del hospital, según comunicó la UBA. Ampliar la prestación del servicio durante el receso tiene como objetivo distribuir mejor la demanda, asegurar la continuidad de los tratamientos y atender urgencias odontológicas, especialmente para quienes no disponen de acceso a consultorios privados.

“Esta iniciativa responde directamente a la crisis de cobertura y a la urgencia de evitar el colapso tradicional del mes de marzo”, señalaron desde la facultad. Luego de los primeros días de atención, la decisión parece responder al objetivo.