Los dos adolescentes de 17 y 16 años detenidos por el crimen de Tomás Valentín Tello Ferreyra, asesinado por una patota en Santa Teresita la mañana de Año Nuevo, no declararon este martes ante el Juzgado de Garantías del Joven N°1 de Dolores, a cargo de María Fernanda Hachmann. Por la tarde, el fiscal Pablo Gamaleri había comenzado a indagar en Mar de Ajó a los otros siete acusados de haber asesinado de una puñalada en el corazón al albañil de 18 años. Para las 22, recién habían enfrentado al funcionario los tres Kopelian: Damián, el principal sospechoso, su padre y su primo. Todos se negaron a hablar.
Lo cierto es que, mientras las indagatorias de los otros cuatro detenidos discurrían y la Policía buscaba al sospechoso de la remera amarilla y al resto de los involucrados no identificados, Infobae accedió al pedido formal que el fiscal Gamaleri hizo a la Justicia de Garantías para que queden detenidos los mayores presos por el crimen de Tomás. Los acusa de “homicidio doblemente agravado por haber sido cometido con alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas”, delito que prevé prisión perpetua.
En esa resolución de ocho páginas a la que accedió este medio, se revelan detalles de los últimos minutos de la víctima en base al relato de los testigos: “Che, párense de mano, vamos a pelear, hijos de puta. Los vamos a cagar a trompadas, parate de mano”, le gritaron antes de empezar a pegarle y luego correrlo.
El fiscal contó también cómo fue la división de roles y que el asesinato fue parte de un plan. Así explicó que la fiesta del 23 de diciembre en la casa donde vivía Tomás, y de la cual echaron a los ahora detenidos, fue le motivo de la venganza: fue un plan que urdieron “con el fin de darle muerte”.
En ese contexto, cuando vieron a la víctima en la playa de Calle 38 en Año Nuevo y no lo dudaron: “Damián Kopelian (21), Federico Gonzalo Brandon (22), Roberto Nicolás de Jesús Ochoa (27) y Carlos Omar Damestoy (29), contando con la ayuda de Avedis Aram Kopelian (57), Darío Javier Espinosa (33) y Aram Kopelian, se acercaron a la víctima y lo increparon: ‘Che, párense de mano, vamos a pelear, hijos de puta. Los vamos a cagar a trompadas, parate de mano’, le dijeron según el pedido de detención.
Después de gritarle a Tomás “‘mirá cómo te regalás’, mientras lo agredían y le exhibían un arma blanca”, la víctima “emprendió la huida, siendo perseguido por Damián Kopelian, Brandon, Ochoa y Damestoy, todos vendedores ambulantes de playa que son considerados por Gamaleri como autores del crimen. No estaban solos. Para el fiscal había “otros que a la fecha no han sido individualizados”.

“Lo corrieron hasta Calle 44 N° 124, donde lo acorralaron en el pasillo de entrada de la vivienda y se turnaron para atacarlo a golpes de puntapiés, puños, piedras y botellazos en la cabeza y en el cuerpo, mientras que a su vez impedían simultáneamente que sus amigos pudieran socorrerlo”, reza la parte más dura del texto
Así, según el fiscal, Damián Kopelian le provocó “una herida fatal cortopunzante a la altura del esternón con un arma blanca”, mientras el resto continuaban golpeándolo. A Avedis Aram Kopelian (57), Darío Javier Espinosa (33) y Aram Kopelian los considera partícipes necesarios.

La palabra del abogado de los Kopelian
El abogado Carlos Dieguez, que representa a tres de los Kopelian detenidos por el asesinato de Tomás, Damián, alias Kope, de 21 años y principal sospechoso; su papá Avedis (57) y su primo Aram; aseguró que el joven que es sindicado como el homicida no fue quién apuñaló a la víctima.
“Vamos a poder demostrar que el autor material es otro”, soltó el letrado este martes. Dieguez dio la versión de sus clientes: “Muy sencillo. Personas alcoholizadas participan de una riña y se desmadró todo. Ambas partes fueron atacadas, se defendieron, después se congregaron otros desconocidos dentro de la reyerta, así que terminó como sabemos que terminó”.

Ante ello manifestó que posicionaron a sus defendidos en un lugar muy cruel: “Se los está sindicando a los chicos que comenzaron la riña y terminaron quitándole la vida a Tomás de una manera muy macabra, muy cruel”.
“Pero la realidad es que las personas que yo represento nada tienen que ver con el homicidio”, afirmó en diálogo con C5N. Y sindicó a “la persona de blusa amarilla, que sería definitivamente el atacante”.

El caso
Minutos antes de las 7 del lunes de Año Nuevo, Tomás festejaba con sus amigos la llegada del 2024, a la altura de la calle 38 y la avenida Costanera, en Santa Teresita, donde comenzó a ser golpeado y perseguido por una decena de personas, por lo que trató de escapar corriendo alrededor de 600 metros.
Tello trató de refugiarse en un domicilio ubicado en la intersección de la calle 44 y la avenida Costanera, pero antes fue interceptado por la patota y, en las adyacencias del inmueble, el grupo de personas comenzó a atacar al joven a pedradas, botellazos, puntapiés, golpes de puño y al menos un arma blanca.
Como consecuencia del ataque, Tello sufrió al menos una herida punzocortante en el tórax, por lo que tuvo que ser trasladado de urgencia al hospital de Santa Teresita, donde finalmente falleció.
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