Viven en una ecoaldea y plantan árboles para recuperar las sierras de Córdoba, devastadas por los incendios

En las Sierras de Calamuchita, los creadores de la ONG Bosques de Agua ya plantaron 300 mil árboles nativos y se proponen llegar al millón. La idea es tener un laboratorio propio que les permita producir y sembrar a gran escala Tabaquillo, que hasta hace 300 años, era el amo y señor de las alturas cordobesas y está directamente relacionado con el ciclo del agua

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Juan Pablo Moretto
Juan Pablo Moretto

Juan Pablo Moretto se imagina dentro de 20 años caminando por un bosque, entre los miles de árboles que junto a sus amigos y vecinos plantó para volver a darle vida a las zonas desforestadas a causa de la extensión de la ganadería, la tala indiscriminada y el avance del fuego cuando los incendios azotaron la provincia de Córdoba.

Ve a su lado a su hija, que ahora mece en brazos mientras se toma unos minutos para contar el trabajo que inició hace tres años junto Juan Manuel Martin, del que participaron 45 personas y que ya lleva 300 mil árboles plantados y pretende llegar al millón, o los necesarios para que esa visualización se convierta en realidad y que lo que en 2020 era una zona de sequía deje de serlo definitivamente.

Ese escenario del suelo hizo que junto Juan Martín conformara la ONG Bosques de Agua, de la que hoy son parte 15 personas más, y que tiene el objetivo de crear su propio laboratorio en el cual producir y sembrar semillas de Tabaquillo, un árbol nativo de las Sierras Grandes que en los últimos siglos fue sacado. Para hacerlo necesitan ayuda económica.

El equipo de Bosques de
El equipo de Bosques de Agua en plena siembra (@bosquesdeagua)

El tabaquillo

El Polylepis australis, tal es el nombre científico del tabaquillo, es una especie de árbol de pequeña alzada, de la familia de las rosáceas. Es endémico de la Argentina y crece a alturas entre 1.200 y 3.500 metros sobre el nivel del mar. Forma un bosque de altura.

Tienen entre tres y ocho metros de altura, una copa tortuosa, redondeada, sus hojas son “pinnadas, compuestas, perennes, verdosas oscuras, lustrosas en el haz, pálidas en el envés”, su eje principal es de unos 3 a 8 cm de largo; y las ramas pueden ser largas, marrón rojizas (macroblastos) y, de éstas, braquiblastos escamosos con hojas.

Su corteza es de un tono castaño anaranjado y tiene un rasgo distintivo específico ya que se abre en múltiples láminas finas, adheridas al tronco, parecido a un hojaldre.

Hasta hace 300 años, era el amo y señor de las alturas cordobesas, pero el avance de la humanidad lo redujo en un 97%. Las consecuencias para la provincia que tiene una de las mayores cuencas hídricas de Argentina es la producción de un suelo fértil, capaz de absorber las lluvias y no generar inundaciones. Cuando faltan, se le quita a la montaña la capacidad de absorción.

Vivero de Umepay (@bosquesdeagua)
Vivero de Umepay (@bosquesdeagua)

El proyecto de crear bosques

En unos días, 45 personas vecinas que colaboran con la ONG, comenzarán el trabajo que llevará dos meses y medio: la siembra directa de tabaquillo en la tierra.

En total, en la ecoaldea en Umepay, en las Sierra de Calamuchita, habitan 170 personas. Se trata de una zona rural donde el vínculo con la naturaleza y el agua, que nace de vertientes, es muy directo. “El agua está muy cerquita de nuestras casas, y eso fue lo que me impactó cuando llegué hace 7 años”, cuenta el hombre de 31 años, sobre ese contacto natural. Ese impacto creció hace dos años y medio luego de una fuerte sequía que afectó a toda la provincia de Córdoba y que cambió por completo el paisaje.

Ese cambio hizo que su socio Juan Martín comenzara a preguntarse de dónde provenía el agua que cada vez estaba más cerca y qué era lo que estaba pasando con la sequía.

Reserva de bosques (@bosquesdeagua)
Reserva de bosques (@bosquesdeagua)

“Supimos cómo nace el agua en las Sierras Grandes de Córdoba, cómo lo hace el 80% del agua de toda la provincia, y ahí empezó el sueño de comprar un campo y convertirlo en una reserva natural para protegerlo del humano, de los animales y de los fuegos. También nos enteramos de que el ciclo del agua estaba directamente relacionado a los bosques de altura y conocimos al tabaquillo, el árbol que nace a más de 1800 metros y que antes ocupaba gran parte de las Sierras Grande de Córdoba, donde todo era bosque de esa especie, y que son los bosques más altos del mundo. En otras zonas llega hasta Perú, este es el lugar más al sur a donde nacen. Estos arboles están directamente relacionados al ciclo del agua: absorbe la lluvia y tiene la capacidad de rastrillar las nubes, es decir, de captar la humedad de las nubes y depositarla en la montaña”, explica el joven entrerriano, de profesión periodista que dejó todo cuando conoció la aldea y se quedó a vivir allí.

Las hojas del tabaquillo captan la humedad de las nubes, la transfiere a sus raíces y más abajo a las vertientes. “Esa vertiente —explica— nace más abajo, en donde vive la población, y el 80% del agua de Córdoba y una parte importante de San Luis nace en este lugar, que debe tener unas 150 mil hectáreas”.

Para que eso que explica vuelva a suceder, frente al escenario de sequía frente a sus ojos, los amigos crearon Bosques de Agua, que tiene el objetivo principal de restaurar lo que se le quitó a las sierras y favorecer al ciclo del agua.

El equipo
El equipo

“Nuestra conclusión fue que para favorecer al agua, había que primero restaurar los bosques de tabaquillo. Hoy quedan menos del 3% de lo que había originalmente. Estamos hablando de tres siglos, mas o menos. En esta zona vivía muchísima gente y se fue despoblando al unísono que fueron desapareciendo los bosques. Hubo un éxodo masivo hace 100 o 150 años. Luego los repetidos incendios en las mismas zonas, luego la ganadería extensiva, que es la principal actividad productiva de la zona que no deja avanzar y crecer al bosque de tabaquillo, fueron las causas principales de la desaparición que padeció”.

La idea se gestó pronto y se puso en marcha. Comenzaron a lograr plantines y a sembrarlos, pero es mucho lo que falta, por eso buscan crear un laboratorio para producirlo a gran escala.

 Comenzaron a lograr plantines
Comenzaron a lograr plantines y a sembrarlos, pero es mucho lo que falta, por eso buscan crear un laboratorio para producirlo a gran escala

La idea del laboratorio

Hay una metodología que se está implementando en otras partes del mundo, como España y Canadá, y que estudia la temperatura y humedad exacta en la que una semilla germina. Poder hacerlo implica tener las maquinarias y espacio espacio adecuado, un laboratorio.

“Estudiarlo, mediante una técnica de laboratorio, permite saber el proceso exacto al cual germina la semilla. Y sumado a otras condiciones, como recubrirla con un sustrato para poder tirarla directamente, logra un proceso muy interesante que lleva a la posibilidad de lograr la germinación directa en campos. Durante este año, por año, llegamos a producir y plantar 300.000 árboles, que aunque son muchos, necesitamos cubrir 150.000 hectáreas y es poco lo que producimos”, detalla.

La idea es “generar este laboratorio para conseguir esas condiciones de temperatura y humedad, con las características que necesita el sustrato con el cual recubrir la semilla”. La meta es, a partir del año que viene, seguir plantando como lo están haciendo y sumar la siembra directa.

Respecto a las mejoras que esto significaría, dijo: “En primer lugar, la capacidad de germinación de una semilla pasaría del 10% al 97%. Es decir, nosotros, hoy, de cada 100 semillas que tiramos en un invernadero, con condiciones óptimas, sólo 10 germinan. En el caso de poder acceder al laboratorio, serían 97 cada 100. Entonces, la capacidad de hacerlo a gran escala, es decir, cubrir las 150.000 hectáreas que hoy están en condiciones de albergar al bosque de tabaquillo, es real”.

Cuando empezaron, “de una forma muy instintiva”, fueron recolectando semillas y plantando los primeros 5.000 árboles; al año produjeron y plantaron 100 mil árboles con un equipo de 20 personas.

“Ojalá en 20 años pueda estar disfrutando no sólo de los árboles, sino, como es en los pocos lugares que quedan con este tipo de bosques, disfrutar de todo el paraíso que lo rodea: las cascadas, los helechos, las aves, los insectos, las mariposas..”, finaliza.

*Quienes deseen colaborar con el proyecto puede hacerlo contactando a la ONG o donando al alias Bosquesdeagua.mp