La riesgosa aventura de un argentino en Islandia: buceó en la grieta de Silfra y tocó dos continentes a la vez

Alfredo C. Elena es ginecólogo, tiene 58 años y vive en Mar del Plata. Acompañado por su esposa, una bióloga marina y buzo profesional, se sumergió en las aguas heladas y cristalinas del lago Pingvallavatn, donde la división de las placas tectónicas de Europa y América no solo se hace visible sino también palpable

Guardar
Buceo en la Grieta de Silfra

Situada entre las placas tectónicas norteamericana y euroasiática, en la encrucijada de dos continentes, la falla de Silfra, en Islandia, figura entre los 10 mejores lugares del mundo para bucear. Se caracteriza por sus aguas heladas y cristalinas, que proceden del deshielo del glaciar Langjökull; y por su increíble visibilidad, que posibilita llegar hasta las profundidades de esta maravilla geológica.

Hasta este lugar, situado en el corazón del Parque Nacional de Thingvellir, llegó el marplatense Alfredo C. Elena, un médico ginecólogo (58), con su mujer Gabriela Pujol (56), bióloga marina y buzo profesional, para sumergirse entre las cavidades de la falla y recorrer los túneles acuíferos subterráneos que se formaron por un terremoto hace dos siglos.

Una de las particularidades de este destino es el clima. Los islandeses se rigen por un calendario nórdico que comprende solos dos estaciones: invierno y verano. Este último se extiende de abril a octubre (con mínimas de 10°C y máximas de 14°C) y el resto del año es un largo y duro invierno en el que el sol asoma sólo unas tres horas al día. Por eso, Alfredo y Gabriela optaron por hacer su viaje en agosto.

Alfredo se sumergió en la
Alfredo se sumergió en la falla de Silfra, en Islandia, y pudo tocar dos continentes al mismo tiempo

“Tuvimos la suerte de que el día que hicimos la actividad nos tocó un día soleado y casi sin viento. Hacían 13 grados en la superficie y el cielo estaba despejado, pero dentro del agua la temperatura bajaba a 2 grados”, recordó Alfredo a Infobae, quien para esta ocasión tuvo ponerse un traje de neopreno seco, guantes, gafas y aletas. Las únicas partes del cuerpo que le quedaron al descubierto fueron las manos y una parte de la cara.

“La que me hace visitar estos destinos poco comunes y realizar buceos en escenarios exóticos es mi mujer. Ella es la experta, la que me convence de hacer estas locuras”, bromeó Alfredo al recordar su extenso historial de viajes.

La temperatura del agua en
La temperatura del agua en verano es de 2 grados

“Buceamos con tortugas en las Islas Galápagos, con tiburones en Fidji, entre arrecifes de corales en Nueva Guinea y entre barcos hundidos de la Segunda Guerra Mundial en Palau. También nos animamos al Gran Agujero Azul, en Belice, que es un cenote que se abrió en el medio del mar azul y parece un portal a otra dimensión”, recordó el médico.

El tipo de buceo que se practica en la falla de Silfra es corto, técnico y no tan profundo. Tiene media hora de duración, se realiza en grupo y en compañía de un guía. “Es uno de los lugares que todo buzo científico debe conocer. Es la meca a la todos quieren acceder después de haber buceado años”, sintetiza Gabriela, quien bucea desde los 15 y gracias a su formación ahora puede combinar los conocimientos y el placer.

El tipo de buceo que
El tipo de buceo que se practica en la falla de Silfra es corto, técnico y no tan profundo para poder contemplar los rayos de sol sobre las cuevas volcánicas

Poder bucear en una falla en donde de un lado tenes la placa norteamericana y del otro lado la euroasiática es icónico ya que no es un buceo complicado sino muy frío que requiere un entrenamiento específico y la utilización de un equipo adecuado”, explicó la experta.

Y agregó: “El hecho de pensar que estás buceando en un lugar maravilloso desde el punto de vista geográfico y de la historia de la tierra es increíble porque Islandia es lo que sale a la superficie de la Dorsal Mesoatlántica. Es un continente de agua y fuego permanente por eso tiene contrastes maravillosos”.

El matrimonio coincidió en que la falla de Silfra es un lugar azul por definición. “Nos sumergimos 15 metros pero teníamos una visibilidad infinita. La gracia está en no alejarse demasiado de la superficie para que entre la luz del sol y se refleje de las paredes de las cuevas volcánicas”, señalaron en alusión a los tonos anaranjados de las rocas que se mezclan con los azulados del lago. La arena beige y el verde fosforescente de las algas, en tanto, completan la paleta de colores.

Gabriela también se sacó la
Gabriela también se sacó la típica foto en la Grieta de Silfra

La hazaña de Alfredo dejó bien en claro que no es necesario tener una experiencia amplia de buceo para nadar en este lugar, declarado Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Allí, cada espacio submarino es testigo de millones de años de evolución geológica, que todavía no termina. De hecho, ambos continentes se alejan el uno del otro unos dos centímetros cada año.

Si bien a Gabriela su profesión de bióloga marina la moviliza a descubrir los secretos que hay debajo del mar, Alfredo aclara que ambos les encanta adentrarse en la naturaleza en general.

“Hicimos varios safaris fotográficos. Avistamos tigres en la India y gorilas en Kenya, Tanzania y Zimbawe. Recorrimos en areneros el desierto de Ica, en Perú, que muy famoso por su dunas altísimas; y también sobrevolamos en avioneta la inmensidad de los glaciares en Alaska”.

El día que bucearon en
El día que bucearon en Silfra, a Alfredo y Gabriela les tocó un cielo despejado y a puro sol

Al momento de pensar en la próxima aventura, contaron que aún tienen pendiente un destino que la pandemia les truncó. “Teníamos todo programado para ir a bucear entre ballenas y manta rayas gigantes a Mozambique y una semana antes cerraron las fronteras”, se lamentaron.

Sin embargo, Alfredo aprovechó la cuarentena estricta para estar en contacto con otros viajeros y hacer turismo virtual de su canal de Youtube llamado Pay Elena Viajero. “Me dediqué a hacer entrevistas en vivo a viajeros y profesionales del sector. A ese programa le puse ‘Viajamos mientras no podemos’ pero ahora lo renombré ‘Modo Avión’ y sale una vez al mes”, se enorgulleció de su proyecto, que aún no está monetizado y lo hace como hobby.

Como las ganas de reactivar nuevas travesías y seguir acumulando anécdotas siempre están a flor de piel, ahora el matrimonio está planificando un nuevo destino: Ilha Grande, en Brasil, que es la zona que posee las más alta densidad de hundimientos del mundo debido a los enfrentamientos entre galeones europeos y piratas entre los siglos XVI y XIX.

SEGUIR LEYENDO:

Últimas Noticias

El mito de la mujer que engañó a todos y se convirtió en Papa: su muerte violenta y los historiadores que niegan su existencia

La papisa Juana se habría infiltrado en los círculos de poder de la Iglesia Católica en el año 855. Las dudas sobre si llegó al trono de San Pedro en El Vaticano

El mito de la mujer

La crio la esposa de su padre y a los 26 años pidió ser adoptada por ella: “Tener que demostrar que era mi mamá fue fuerte y raro”

Desde que nació, M. llamó mamá a la mujer que la crió, pero en su partida de nacimiento figuraba otra persona. El año pasado decidió llevar su caso a la Justicia y una jueza de familia de Viedma terminó reconociendo el vínculo

La crio la esposa de

Estaba prófugo por el crimen de un vecino y lo detuvieron en Quilmes tres años después

Desde el ataque, el hombre se había escapado de su casa. No obstante, una investigación permitió descubrir en dónde se escondía

Estaba prófugo por el crimen

“Aquí hay dragones”: la increíble expedición arqueológica a Isla de los Estados, las huellas de Piedra Buena y los restos de los presidios

Un grupo multidisciplinario se adentró en los misterios y secretos que guarda este archipiélago. Sus costas fueron escenarios de innumerables naufragios, y atesora vestigios del paso del mítico comandante Luis Piedra Buena, quien tanto hizo para reafirmar la soberanía argentina en el sur, así como de restos de las cárceles militares. Los detalles de un viaje increíble

“Aquí hay dragones”: la increíble

El recuerdo de China Zorrilla: sus amores, su relación con el dinero, su lugar en el mundo y la eterna vocación que la consagró

Nació el 14 de marzo de 1922 en Uruguay pero desarrolló la mayor parte de su carrera en la Argentina. Había pasado por varias de las ciudades más lindas del mundo y podía elegir cualquiera para vivir, pero aseguraba que no se iría del Río de la Plata. El recorrido de una artista divertida y generosa que amó la vida

El recuerdo de China Zorrilla: