“Los cuentos de Bea”: la tierna idea que tuvo una abuela para hacer dormir a sus nietos a distancia

Beatriz Koessler recrea clásicos de la literatura adaptados para sus nueve nietos -que tienen entre 4 y 9 años- y les manda un audio o video al grupo de Whatsapp que armaron. "Los extraño mucho, y esta es una manera de tener una actividad con ellos". Resultaron tan buenos que se viralizaron más allá de su familia

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Los cuentos de Bea: la abuela que relata historias a distancia a su nietos

Título del grupo de Whatsapp: “Los Cuentos de Bea”. Fecha de creación: 18 de marzo de 2020. Integrantes: los nueve nietos de Beatriz. Motivo: “mitigar el cambio de vida provocado por la pandemia”.

Hace casi cinco meses, Beatriz Koessler, de 68 años, decidió armar un grupo de Whatsapp para sus nietos, hijos e hijos políticos. La dinámica es sencilla, pero no por eso menos transformadora: “enviar un audio o video contando historias clásicas para que los chicos se vayan a dormir”.

Buenas noches chicos, espero que estén muy bien. ¿Se acuerdan del Monte Olimpo, donde vivían los dioses griegos? Vamos hablar de una habitante del Monte, Atenea. Era la diosa protectora, es muy interesante la manera que nació. ¿Se acuerdan de Zeus, el Dios Zeus? Tuvo un terrible dolor de cabeza... llamó a un herrero par que la abra la cabeza, y ahí la sacaron. Nació adulta... es considerada la Diosa de Sabiduría, muy importante para los griegos”. El párrafo pertenece al resumen de la mitología griega que la abuela quiso compartir con su familia.

Salavador y Amalia esperan cada noche el cuento de la 'buenas noches'
Salavador y Amalia esperan cada noche el cuento de la 'buenas noches'

Cada noche, cerca de las 20, los nueve nietos -que tienen entre cuatro y nueve años-, esperan con ansias la llegada del audio con algún relato que los sumerja en nuevos mundos.

Una vez terminado, y después del clásico “y colorín, colorado, este cuento se terminado”, la despedida es con otro ritual instalado: “que duerman bien, les mando muchos besos tren”, dice Bea en tono dulce. Es un beso que vuela a través de la mensajería instantánea y llega a la cama de cada uno, acortando la distancia que hoy prevalece.

“Cuando se dictó la cuarentena me dio mucha tristeza saber que mis nietos no iban a poder ir a la escuela, ver a sus amigos, tener su actividades, ni visitar a sus primos ni tíos. Pensé en la manera de tratar de ayudarlos a pasar esta dura etapa”, admite la abuela, que fusiona la literatura con la tecnología para armar una rutina familiar a distancia.

Beatriz y Salvador
Beatriz y Salvador

Beatriz es viuda desde hace siete años, tiene cuatro hijos propios y otros cuatro políticos. Vive en Barrio Norte, y ya jubilada después de haber ejercido la docencia durante casi cuarenta años, se entretiene con sus clases de literatura inglesa por Zoom y la preparación de los audios para su familia.

“Lo curiosos es que los chicos me mandan su feedback después de cada historia, son sinceros y me dicen ‘me encantó... o no abu, este no me gustó... también me preguntan y me piden otras ideas”, agrega.

Durante estos más de 130 días, Bea debió innovar todo tipo de aventuras ”empecé con cuentos clásicos como Don Quijote, adaptado a la edad. Después literatura más folclórica, también sumé relatos de mi infancia que me contaba mi abuela, historias que van pasando de generación en generación. Ahora les trasmito invenciones que cambiaron la historia, como la creación del avión, el tren, o la rueda”, detalla.

Todas tienen algo en común: “guardan un mensaje positivo y de superación. No son tiempos para preguntas existenciales, o exorcizar miedos, más bien para calmarlos y ayudarlos a conciliar el sueño. Humildemente creo que lo logré porque se van a la cama con menos tensión”, explica.

El grupo de whatsapp
El grupo de whatsapp

El éxito de los cuentos traspasó la familia. Laura Flori, nuera de Bea y madre de Salvador (5) y Amalia (3), está entusiasmada con la idea. “Los chicos están expectantes cada noche, y muchas veces, más allá de la trama, disfrutan de escuchar la voz de su abuela que no ven hace tanto tiempo. Para nosotros como padres también es un mimo”, explica.

Al ver la reacción de sus hijos, Laura compartió las historias en su grupo de amigas. “A sus hijos les fascinó, y lo empezaron a enviar a otras cadenas. Parece que ‘Los Cuentos de Bea’ se viralizaron”, agrega Laura.

Otras de sus nietas a la hora de dormir
Otras de sus nietas a la hora de dormir

Los niños también participan mandando algún fábula o historieta que les gusta. “Se generó una linda participación activa, que los estimula”, resalta Bea. “El otro día me pidieron la vida de Jesús, así que ahora la dividí en capítulos para que se entretengan unos días más”.

Sin previsiones sobre el fin de la cuarentena, Bea, sigue activa y en pleno contacto con su familia. “Me motiva mucho porque los extraño, y es una manera de compartir algo enriquecedor en familia”, cierra la abuela.

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