El emotivo video en honor a Fernando que pasaron en la marcha a un mes de su muerte

Ante miles de personas que se acercaron a la Plaza del Congreso para pedir justicia por la muerte de Fernando Báez Sosa y para decir basta a la violencia, los familiares y amigos de la víctima proyectaron un conmovedor video con imágenes del joven de 18 años.

Sobre el escenario, los padres de Fernando lloraron desconsoladamente junto a los amigos de su hijo, que levantaban una gran bandera que exigía justicia.

En el video se sucedieron fotos de Fernando cuando era un niño, junto a sus padres y amigos. También pequeños cortos que lo mostraban bailando y riendo con su novia Julieta. Hay uno donde se lo ve con una manguera, bañando a Luna, la mascota de su novia; otro en la montaña rusa del Parque de la Costa: él y Julieta gritando desaforadamente; el último es en la playa, intentando hacer una pirueta juntos. Fernando ríe y su carcajada traspasa la pantalla. De fondo suena “No te olvides del ayer”, de la Bersuit.

A pesar de que la plaza estaba llena, todo era silencio. “Nos vemos”, cerró el video. Cortita y al pie, los amigos de Fernando plasmaron por escrito la despedida que no fueron capaces de hacer en persona la madrugada del 18 de enero.

Tras un desgarrador discurso en el que Graciela, su mamá, pidió que los culpables paguen por el crimen, también se proyectó un segundo video sobre el proyecto solidario “Servir”, del que participaba Fernando en el Colegio Marianista del barrio porteño de Caballito. En la secuencia se lo ve realizando tareas de albañilería junto a sus compañeros. Desde la plaza la gente aplaude; a un costado del escenario Graciela Sosa se agarra la cabeza y llora. Después extiende los brazos, como si quisiera abrazar a su hijo.

A las palabras de Graciela se sumó un diácono del Colegio Marianista, que propuso rezar un Padre Nuestro y, luego, leyó un fragmento del Evangelio. “Tenemos muchos motivos para estar agradecidos aún desde la tristeza. Propongámonos hacer el bien. Todos tenemos algo bueno para dar”, sostuvo y llamó a seguir acompañando a los papás de Fernando y a su novia Julieta, como en este primer mes. Luego convocó a Silvino Báez Sosa para que diera un paso al frente y rezara un Ave María. “No bajemos los brazos con el pedido de Justicia. Justicia y Justicia Rápida”, concluyó el diácono.

En el cierre del acto, los amigos de Fernando cantaron en vivo sobre el escenario, acompañados con dos guitarras, la canción “El misterioso dragón”, una de las favoritas del joven. El tema habla de la lucha por la construcción de una sociedad de paz y armonía. A pesar de la presencia del dragón, que siempre va a impedirlo.

“Si queremos ayudar

A construir la paz

Un ladrillo hay que llevar

Una flor un corazón

Una porción de sol

Y estas ganas de vivir...”, reza el estribillo.


Interpelada por las lágrimas de la gente, Julieta Rossi se acercó al borde del escenario junto a su amiga Camila y, entre las dos, empezaron a agarrar los carteles que les acercaban los allí presentes. Todos tenían la foto de una persona que había sido víctima de la violencia; todos pedían “Justicia”.


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