El viernes 10 de mayo, A., de 17 años, salió de su casa en un barrio porteño para ir a cursar el CBC, en Núñez. Según sus compañeros, la joven estuvo en la clase y después se retiró. Desde ese momento se perdió su rastro hasta que después de seis días de investigación, efectivos de la División Minoridad la Policía de la Ciudad la encontraron sana y salva en la localidad bonaerense de Berazategui.

Para localizar su paradero, los investigadores comenzaron a trabajar desde el primer día. Cruzaron información de su tarjeta SUBE, analizaron las cámaras de seguridad, en las que lograron identificarla, y hasta tuvieron acceso a un Whatsapp que la chica le envió a un amigo durante el tiempo que estuvo desaparecida.

Según dijeron fuentes policiales a Infobae, el mensaje fue escrito desde un celular que no era de ella y lo hizo para avisar "que se encontraba bien". Además, tenía cierto tono a que se estaba despidiendo e incluso llegó a pedirle a su interlocutor que no le revelara a nadie que habían mantenido el contacto. "Te quiero un montón y gracias por las risas y por lo que compartimos", escribió la estudiante. Su amigo, apenas leyó el texto, le dio aviso a la mamá la chica y le entregó una captura. Allí se se podía observar el número desde el cual había sido enviado el mensaje.

Pero no fue lo único que los investigadores usaron para dar con ella. Previamente, los efectivos observaron las cámaras de seguridad e hicieron un seguimiento del trayecto de la tarjeta SUBE de la joven hasta el lugar donde fue hallada. Esto, sumado al mensaje que envió A., fueron claves para dar con su paradero seis días después.

Así fue hallada en Berazategui
Así fue hallada en Berazategui

De acuerdo con las fuentes, el primer dato vino de las filmaciones del Centro de Monitoreo Urbano, el mismo viernes, con el cual supieron que Abigail había sido vista en una terminal de micros.

Poco después, tomó un colectivo y se la localizó en Constitución. Con las cámaras del ferrocarril fue vista por última vez  mientras transitaba con sentido a los andenes 7 y 8, que son de las formaciones que van hacia La Plata.

Ya con la pista de que se había ido a la zona de la capital bonaerense, una de las oficiales abocadas a la investigación recibió un Whatsapp que permitió destrabar todo. Era un mensaje de la madre de la joven, en el que le hizo llegar a la uniformada aquella captura del mensaje escrito por la adolescente para su amigo. Eso permitió determinar la vivienda en la que se encontraba.

Sin perder tiempo, la Policía de la Ciudad continuó con la investigación, que los llevó hasta un monoblock, donde finalmente hallaron a la estudiante sana y salva. Por orden del Juzgado interventor fue trasladada al Consejo de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad de Buenos Aires.