Colonia Cano, Puerto Bermejo, Puerto Las Palmas, Isla Cerrito, Isla Soto y Puerto Lavalle son nombres de ciudades argentinas que tienen varios denominadores en común. Todas forman parte del litoral fluvial argentino, todas quedan demasiado lejos de los centros urbanos de poder en los que se decide a diario el devenir de la Nación y todas muestran la cara más angustiante de la patria. Geografía parecida, iguales carencias, idénticos sufrimientos y los mismos rostros iluminados por la alegría cuando se oye la sirena, es decir, cuando llega el barco.

La enfermedad, el enemigo a vencer

Desde el 3 de noviembre, con el apoyo de los ministerios de Defensa y de Desarrollo Social de la Nación, los buques Ciudad de Rosario y Ciudad de  Zárate pertenecientes a la Escuadrilla de Ríos de la Armada Argentina se encuentran desplegados en el litoral fluvial para llevar asistencia sanitaria a diferentes localidades de Formosa, Chaco y Corrientes.

El despliegue militar cuenta además con la colaboración de las gobernaciones y municipios involucrados. Es un mes de intensa labor en la que médicos militares de la Armada y del Ejército Argentino prestan atención primaria a centenares de habitantes en especialidades tales como clínica médica, odontología, pediatría, oftalmología, urología, cardiología y obstetricia.

"No es que no quiera llevar a mis hijos al médico, es que no hay médico". La frase de María, una madre con cuatro hijos extremadamente simpáticos, es el magistral resumen de una situación que va más allá de todo tipo de carencia. No se trata de la falta de recursos para pagar un medio de transporte o de la falta de información sobre los cuidados elementales de un lactante o un niño. María –que habla en nombre de otras madres presentes- explica que en Puerto Lavalle, como en otras localidades, llaman hospital a una humilde salita en donde ni siquiera pueden internar a un chico con alguna dolencia de mediana complejidad. Más tarde el director de ese centro de salud conducirá a Infobae hasta el sitio donde se emplaza el nuevo hospital del pueblo. Su entusiasmo lo lleva a mostrar "los nuevos consultorios, las salas de internación, el laboratorio y la sala de rayos", mientras avanza por el piso de tierra entre cubos de ladrillo aún sin revocar.

Vocación de servicio en su máxima expresión

El despliegue sanitario cuenta entre sus caras visibles al capitán de navío Walter Dona, comandante del Área Naval Fluvial; al comandante de la Escuadrilla de Ríos Capitán de Fragata Ángel Gustavo Vildoza y al capitán de corbeta médico, Ariel Salcedo. Detrás de ellos, solo por su menor jerarquía militar, pero compartiendo por igual una enorme responsabilidad, decenas de profesionales médicos, enfermeros, tripulantes de las unidades e infantes de marina trabajan a destajo para iniciar apenas arribados a puerto  la atención a los centenares de pacientes que a bordo o en tierra son atendidos, medicados o tratados en el lugar, según corresponda.

En su diálogo con Infobae, Vildoza pasa revista a la cantidad de efectivos involucrados en la tarea. "Tenemos un promedio de 120 personas, esto a veces se amplía por el apoyo que los municipios y las provincias nos brindan", dice.

—¿Que representa para la Armada Argentina esta tarea de apoyo a la comunidad?

—Es muy gratificante devolver un poco a la sociedad lo que nos brinda y contribuir con un granito de arena a todo lo que necesitan desde el punto de vista social.

A su turno, el jefe médico de la campaña, capitán Salcedo, explicó a este medio cuáles son los aspectos más sensibles de la situación sanitaria de las comunidades a las que se les brinda atención. "Es mi tercera campaña sanitaria y es una constante que las problemáticas oftalmológicas y odontológicas son las más atendidas", sostuvo. Aunque parezca increíble, los pacientes que presentan sintomatología compatible con alteraciones de la visión no solo son evaluados, sino que se retiran de la consulta con sus lentes recetados en mano.

En otro tramo de la charla, el médico especialista en urología detalló que en caso de descubrir patologías que requieren mayor nivel de complejidad asistencial se realizan las coordinaciones necesarias a través del Ministerio de Desarrollo Social para asegurar la continuidad de los tratamientos correspondientes. También atienden problemas relacionados con embarazos infantiles, de acuerdo con la normativa vigente.

"Dentro de lo que más me gratificó de esta campaña está el haber podido trasladarme en algunos casos a casitas precarias donde atendimos a personas que no se pueden desplazar. Eso es algo que moviliza, que gratifica", concluyó.

Lucrecia Vázquez es la intendenta de Lavalle. Ávida por dar testimonio, esta joven dirigente comunal que incursionó en política por pedido de sus vecinos expresa su satisfacción por contar con la presencia de profesionales médicos de especialidades con las que el pueblo no cuenta.

Lavalle tiene una población de 8.000 habitantes dedicados en su mayoría a la horticultura. Si bien no milita en el oficialismo a nivel nacional, aprovecha la cámara de Infobae para agradecer al gobierno nacional la construcción de defensas costeras para contener los embates del río Paraná.

"Vino un señor de Buenos Aires…"

La presencia de Infobae no pasa desapercibida para los lugareños que hacían cola frente a la planchada del buque o en las inmediaciones de cada una de las carpas desplegadas en el terreno. Se acercan para agradecer, para contar y también para reclamar. Mientras ponen al corriente a este cronista sobre las protestas por el bajo precio que se les ofrece por su producción agrícola (tomates y pimientos), pasan revista a la enorme cantidad de promesas incumplidas en los últimos años, mientras una y otra vez preguntan: "¿Cuándo volverán los barcos?".

También se acerca al micrófono de Infobae la teniente médica Muñoz, del Ejército Argentino. La joven profesional dice que fue enviada por su fuerza, pero se cuida de relatar que su misión era por pocos días y que, luego de toparse con la realidad sanitaria de los niños de la región, movió cielo y tierra para obtener el permiso de sus superiores para quedarse hasta el fin de la campaña.

"Todo es muy movilizador, me impactó todo, su estado de abandono, su mala alimentación… todo", cuenta. Ya con lágrimas en los ojos, no deja de reconocer que formar parte de la campaña fue lo más emocionante que le pudo haber pasado en su vida.

A punto de emprender el regreso, un señor de mediana edad se acerca para agradecer. Sorprende en modo extremo su actitud, pues Infobae solo era testigo de la labor incesante del personal de nuestras FFAA. Antes de poder esbozar una respuesta ante el inmerecido agradecimiento, nuestro interlocutor completa el concepto diciendo: "Gracias por venir, por escucharnos y por mostrarles a nuestros compatriotas que existimos". Y semejante frase hace imposible agregar algo más.