La ciudad de Buenos Aires tiene 128.000 techos con capacidad para instalar paneles solares con una generación media para este tipo de energía limpia, se realizan 3610 millones de viajes al año en autos, bicis y colectivos y las emisiones de gases de efecto invernadero residencial alcanzan el 36% de la contaminación que generan los edificios del distrito. Estos son sólo algunos de los datos de una nueva herramienta de Google, Environmental Insights Explorer (EIE), que como parte de su prueba piloto incluyó a la capital argentina.

La iniciativa, que se dio a conocer durante la Global Climate Action Summit (GCAS) que se realizó en San Francisco en los Estados Unidos, está diseñada para facilitar el acceso de las urbes a nuevos conjuntos de datos climáticos que les permitan actuar sobre ellos.

"Al analizar los datos de cartografía global de Google junto con los factores de emisión de gases de efecto invernadero (GEI) estándar, EIE estima los datos de emisiones de carbono derivados de la construcción y el transporte a escala municipal, así como el potencial de energía renovable, lo que lleva a contar con la posibilidad de obtener indicadores precisos que permiten tomar decisiones más conscientes, guiar soluciones y estimular el progreso", explicó Rebecca Moore, Directora de, Google Earth, Earth Engine y Outreach.

Unas 9000 ciudades se han comprometido a cumplir el Acuerdo de París para intentar detener el aumento promedio de la temperatura global en 1.5ºC y han presentado un plan formal y un cronograma exacto para eliminar gradualmente la dependencia hacia los combustibles fósiles. Sin embargo, menos del 20% de suscriptores han podido completar, enviar o controlar inventarios sobre los gases contaminantes.

En la plataforma, que aún está en formato beta, los datos están disponibles gratuitamente en cuatro categorías: emisiones de construcción, emisiones de transporte, potencial de compensación de energía y proyecciones climáticas a 20 años. Al hacer clic en "Generar emisiones", por ejemplo, aparecerán mapas detallados que establecen el impacto de las emisiones tanto en viviendas como en edificios no residenciales.

Para Buenos Aires la proyección del clima a 20 años muestra que no se registrarán más días fríos que lo normal y que, por el contrario, se registrarán 12 días más cálidos por encima de lo normal. Respecto de las precipitaciones, disminuirá la cantidad de días con lluvias. Sin embargo, las proyecciones científicas indican que aumentará la frecuencia y la cantidad de agua caída.

Los datos de emisiones se vuelven más específicos a medida que uno se acerca al lugar de interés. "Esta herramienta nos proporcionará datos mucho más precisos sobre el flujo de emisiones de transporte y el potencial de la Ciudad para generar energía solar", dijo el jefe del Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que asistió al encuentro.

"Es un insumo clave para diseñar políticas destinadas a reducir las emisiones y, también, para hacer de Buenos Aires una ciudad más inteligente, más ecológica y más sostenible y resiliente", sostuvo el jefe de gobierno que será anfitrión, a fines de octubre de la cumbre Urban 20.

Buenos Aires es una de las cinco ciudades piloto y la única de América latina donde se está aplicando la herramienta. Las otras son: Melbourne (Australia), Victoria (Canadá), Pittsburgh (Pennsylvania) y Mountain View (California).

Para Juan Filgueira, presidente de la Agencia de Protección Ambiental porteña la herramienta es un "aporte clave". "El Big Data es un complemento para la información que ya tiene la ciudad; esto tiene otro nivel y escala en cuanto al procesamiento y cúmulo de información. El tema de los techos solares se viene trabajando en el mapeo; poder complementar con este tipo de temas es clave ya que se puede aplicar la normativa que favorece la generación distribuida", explica el funcionario respecto de la ley que permite que cada usuario pueda abastecerse con la energía que genera y aportar a la red.

EIE surgió tras una década de impulsar proyectos relacionados con el clima en Google, incluido Project Sunroof, una herramienta que mide el potencial de energía solar en la azotea, y Earth Engine, una plataforma para el análisis geoespacial.

"Estos proyectos en conjunto con otras fuentes de datos de Google como los relacionados con la construcción y transporte se establecieron para revelar información valiosa sobre el impacto del carbono en las ciudades, información que podría jugar un papel crítico en alentar la acción de legisladores, funcionarios municipales y otros. Pero para ser eficaz, la información debía estar agrupada para facilitar su interpretación y, lo que es más importante, generen acción", agrega Moore en un artículo que explica los potenciales de la nueva herramienta.

"Ahora podemos llevar el análisis de datos a conversaciones sobre energía renovable y mostrarles a las personas que pueden generar suficiente energía solar para toda su ciudad", dice Brad Petry, jefe de análisis de datos del Centro victoriano de estadísticas de datos. El gobierno estatal de Victoria ha establecido objetivos para aumentar en un 25% su producción de energía renovable en 2020 y un 40% para 2025.

Esta herramienta nació del trabajo conjunto de Google con Global Covenant of Mayors for Climate & Energy, una alianza internacional de ciudades y gobiernos locales cuyo objetivo a largo plazo es promover la acción climática para lograr un desarrollo bajo en emisiones.