Ocho son los cuadernos en los que Oscar Centeno develó con detalles, fechas, lugares y nombres un sistema de corrupción que mantiene en vilo a todo el país desde hace días. Un historial de coimas e inmoralidad política que se refleja en páginas y páginas de anotaciones de puño y letra. Y tres de estos cuadernos son Gloria, una marca con la que los argentinos están familiarizados hace tiempo, elementos infaltables entre los útiles escolares, universitarios y en los espacios laborales.

Uno de los cuadernos de Centeno que muestra en detalle la corrupción K, marca Gloria
Uno de los cuadernos de Centeno que muestra en detalle la corrupción K, marca Gloria

De tapa blanda, tapa dura, con encuadernación o espiral, la historia de Gloria comenzó hace 126 años, cuando un inmigrante alemán, Kurt Berger, decidió en 1892 apostar a la industria de la importación de insumos para gráficas e imprentas. Desde Grafex Sociedad Anónima, compañía al mando de la marca, fabricaban maquinarias para negocios relacionados con la industria. Más tarde, y por distintas cuestiones económicas, decidieron dedicarse al mundo de los cuadernos.

El cuaderno Gloria se lanzó en la década del 50. Hoy se posicionan como anotadores económicos hechos en masa, pero la producción comenzó de manera casi artesanal. Se trataba de una labor manual, y contaban hoja por hoja para luego realizar las rayas con máquinas antes de llevarlas a otras máquinas que las cosían, manejadas todas por mujeres.

Luego el proceso se volvió industrial, lo que permitió alcanzar un abaratamiento de costos muy importante, y que llevó a precios más accesibles y a una alianza con Ledesma, que proveía las hojas. Así, Gloria se convirtió en el cuaderno de todos, el cuaderno del pueblo, donde los estudiantes de la primaria anotaban su tarea y el ferretero los pedidos de los vecinos. Millones y millones cuadernos repartidos por todo el país.

Grafex S.A. fue fundada en la Ciudad de Buenos Aires, pero luego se mudó a Villa Mercedes, en la provincia de San Luis, donde aún continúa hasta el día de hoy. En 1994, fue vendida a Ledesma, que antes sólo proveía el papel, quien ahora manejaba todo el proceso de producción, desde los Ingenios hasta el empaquetamiento.

¿De dónde surgió el nombre? Se creía que Gloria era el nombre de una integrante de la familia Berger, pero ese mito fue desmentido. No sé sabe a ciencia cierta cómo surgió, pero los primeros modelos mostraban en su tapa a la bandera argentina, por lo que puede haber estado relacionado con un sentimiento patriota. Luego sufrió distintas modificaciones con el tiempo, y se impuso el color naranja como su distintivo, que lo hace reconocible al instante en cualquier librería.

De esta manera, en las páginas de Gloria encierran la historia de todo un país, lo bueno y, ahora, lo malo también.

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