"Un día se me ocurrió una fantasía: ¿puedo hacer una locura y vos me mirás?"

No es la única excentricidad de “El Tirri”. “Toqué en los Cadillacs y nunca probé drogas”, asegura también. “Si Marcelo se mete en política es capaz de ganar y tengo miedo de perderlo en el día a día”, dice sobre su famoso primo

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Infantiles, programa de viajes a lugares recónditos, visitas especiales a Showmatch… El primo de Tinelli no para de proyectar y reinventarse a sí mismo.

En el momento más fuerte de Los Fabulosos Cadillacs, habiendo hecho hits como "Mi novia se cayó en un pozo ciego", Luciano El Tirri Giugno decidió irse a Estados Unidos para ser estrella del rap, aunque no hablaba inglés. "A los seis meses estaba lavando autos, de ahí pasé a estacionar autos en Beverly Hills, hasta que me conoció un productor americano que se llamaba James Bernstein, me ayudó a mover mis contactos en Hollywood y me quedé 12 años allá", cuenta.

"Creo que nunca consumí drogas porque soy hipocondriaco", dice en esta charla con Infobae en la que además habla de sus fantasías sexuales cumplidas, el vínculo con el dinero y la relación que tiene con el conductor más exitoso de la televisión.

— ¿Qué creés que pasó? ¿Tenías una estrella? ¿Era carisma? ¿Qué pasó que siempre las cosas fueron saliendo? Porque volvés acá después de un montón de tiempo y brillás, pisás Showmatch y te adoran.

— James Bernstein me decía: "Vos tenes TLC" ¿Qué es TLC? Talent, Look and Charisma, él quería que haga la película de Elvis, que sea el Elvis hispano. Hace una fiesta gigante en su casa para la firma del contrato, vienen un montón de minas, y aparece una chica Playboy. ¿Qué hice yo? Me escapé de la fiesta con la chica. Me fui, perdí el contrato, perdí todo, pero él nunca se enojó. Al otro día le hablo, le pido disculpas y me dijo algo que no me olvido más: "Olvidate, no estás preparado, no es tu momento ahora". Eso fue en el 2002. Me dijo: "Ya te va a llegar", le dije: "No, no, pero quiero firmar el contrato, la película de Elvis", "Olvidate, ya se la di a otra persona, quiero que vos y yo seamos amigos eternos. No estás preparado". Y tenía razón, estaba en otra. Nunca drogas, y quiero hablar sobre esto, toqué en los Fabulosos Cadillacs y nunca probé drogas. Estaba muy pegado con salir, el alcohol, y me hizo perder quizás la oportunidad de mi vida que era ser el Elvis hispano. Perdí un contrato grande por la irresponsabilidad.

— Contaste públicamente tu problema con el alcohol, que pudiste resolver. Drogas nunca.¿Hay un mito en cuanto a la droga y el rock o es real y a vos te pasó por el costado?

— Creo que nunca consumí porque soy hipocondríaco. Además, me traumó el caso de una persona muy allegada. Estaba enamorado de su hermana mayor y un día no la vi más en la playa, les pregunto: "¿Qué pasó?" y me dicen: "Se murió de sobredosis". Yo tenía 8 años. ¿Sobredosis? En casa me lo recalcaron, droga es una de las cosas que nunca tenés que probar. Nunca probé, nunca fumé, nunca nada.

— Te deben haber ofrecido de todo.

— ¿Me estás cargando? De hecho me decían cómo un pibe que está en el rock no probó nunca, jamás. No he consumido drogas, pero estaba tomando champagne siempre, o alcohol, o vodka o lo que fuera, estuve muchos años así.

— ¿Hoy seguís siendo hipocondríaco?

— Sí. Soy un tipo muy raro, por ejemplo me dan un agua, quiero abrirla yo y tomarla; soy muy paranoico con eso. Eso me ayudó a nunca tomar drogas.

— Tu mujer, Mimi, habló de sexo. Contó, entre otras cuestiones, que ustedes se han permitido ciertas libertades dentro de la pareja.

— En una época en la que por supuesto yo no era conocido y ella tampoco, íbamos a unos lugares. Un día se me ocurrió una fantasía y dije: "¿Puedo hacer una locura y vos me mirás?" Una cosa así. Cuando me dejó, fue como cuando a un nene le das un caramelo y después quiere 4, 5, 10. ¿Qué me pasó a mí?, me engolosiné y me dijo: "Pará, cortado, nunca más". Así que olvidate. Volví corriendo y me cortaron el rostro a full. Los permitidos quedaron en la historia.

— ¿Ella también tenía sus permitidos?

— No. Eso fue algo muy loco porque, en el fondo el hombre tiene ese ego. No, ella no, quería mirar. Dije: "Guau, qué suerte tengo". Lamentablemente la terminé arruinando porque como todo hombre en vez de ser cool, tranquilo, paciente, yo quería ir por otra.

— Hablamos de drogas, hablamos de sexo. No hablamos de plata ¿Ganaste mucha plata?

— Gané mucha y gasté mucha. Tengo una historia para contar muy linda: año 1991, época de los Fabulosos Cadillacs, pleno éxito, hicimos 30 shows en un mes. El micro nos dejaba en Plaza Italia. Nuestro manager, termina toda la gira, se van todos y yo le digo: "Alejandro, ¿no me das un adelanto?", "Adelanto de qué", "Hicimos 30 shows, ¿qué hiciste con la plata?", me dijo. Y no tomaba drogas, nada, eh. Lo que pasa es que yo hacía cosas muy raras, me compraba ropa, no me gustaba un cuarto y me pagaba otro. Prácticamente me había gastado lo de la gira y quería un adelanto. Me di cuenta de que todos los Cadillacs tenían departamento propio y yo no; yo andaba en un auto excelente pero sin casa propia y dije no, arranqué mal. No me arrepiento de nada porque he vivido cosas tan lindas sin plata y con plata que es como que no importa.

— Hoy ya podemos decir que departamento el Tirri tiene.

— Sí, tengo. Pero vos no sabés las que he pasado. He sido muy feliz sin plata. He sido muy feliz viviendo en el barco de un amigo en Newport Beach, prestado, ropa siempre limpia, playa, sol, conocía chicas, salía, me divertía, y fui muy feliz, me sentía un millonario. En mi segundo embarazo, de Francesca, vivíamos en una carpa. Perdí la casa, perdí todo, le prometí: "De esta vamos a salir". Y una noche en Beverly Hills conocí a unos empresarios filipinos y quisieron meterse en el proyecto que hacía; volví a la carpa, saqué a mi familia y alquilé un departamento. Me han pasado cosas increíbles.

— Supiste reinventarte siempre.

— Creo que en los peores momentos y hasta en los buenos momentos, cuando decís: "No, ya está" ahí es donde tenés que decir: "Otra vuelta de rosca". Por ejemplo este año que todo el mundo decía: "Listo, el Tirri va al Bailando otra vez", y no, vamos por otro lado, infantil.

— ¿Cómo es tu primo?

— Cuando me levanto, le digo: "Buen día mi Tirri ¿Estás?", "Hola mi Tirri". Siempre hacemos eso, yo a él también le digo Tirri. Somos primos hermanos de sangre, pero más allá de eso nos une un vínculo, somos compañeros, mejores amigos. Le comento todo, absolutamente todo. Es el compañero ideal porque a veces estamos fuera de acá, en cualquier país, nos abrazamos y nos damos un beso y le digo en la cara te amo.

— ¿Te gustaría que se meta en política?

— A Marcelo en muy pocas cosas le ha ido mal. En todo lo que hace le mete hasta la garra hasta el final y le va bien. Tengo miedo, porque sé que si se mete es capaz de ganar, y tengo miedo de perderlo en el día a día. Lo quiero disfrutar más en el día a día. Ahora está muy metido en lo que es la Súper Liga, el fútbol, tiene un contacto muy directo con los jugadores, es amigo de Lio, del Kun, de los chicos, todos lo quieren no porque sea Marcelo y dice: "Buenas noches América"; no, porque realmente hace cosas y está, cuando los jugadores le piden algo, está. La gente sabe que él puede mejorar el sistema operativo del fútbol desde la imagen, la calidad; lo que me había dicho cuando iba a hacer lo del fútbol, iba a ser como una gran champion league en todo aspecto. Él lo puede hacer porque desde el punto de vista empresarial es el número uno, te levanta el teléfono y mejora cualquier presupuesto. Pasa que es complicado porque ya esto está establecido. Era obvio que le iba a costar dar ese primer paso, pero si lo hace la va a romper. Marcelo no tiene techo.

— ¿Tenés ganas de tener más hijos?

— Sí. Me quiero dar una auto revancha porque tengo tres hijas que las amo y con Mimi ya son ocho años que estamos juntos; me encantaría tener un nene, si no es un nene es una nena, olvidate, no importa, pero me gustaría tener un Lucianito. Mimi se lo merece porque es una persona que ha estado al lado mío en un momento muy difícil; no te olvides que estuve internado casi dos meses con una bronconeumonía, una anemia muy dura y Mimi estuvo sentada al lado mío en el sillón. Ella se cambiaba, se bañaba todo en la clínica desde el día en que entré hasta el día que me fui. Ahí me dio la prueba de que el amor existe.

— ¿Si hablamos en 5 años y salió todo genial cómo te voy a encontrar?

— Posiblemente me encuentres en una isla, es uno de los proyectos que siempre quiero, tener un lugar mío en una isla y escribir. O capaz me encuentres en una banda de rock o me encuentres siendo uno de los mejores magos de Las Vegas. O me encuentres estacionando autos. Nunca se sabe, esta vida es una gran ruleta rusa. Soy un tipo tan feliz que si el día de mañana me toca nuevamente estacionar autos lo voy a hacer como el primer día.

Agradecimiento: Producción de vestuario Paula Balmayor