“La señora de las tapitas” juntó 7 toneladas, las vendió y le donó 45 mil pesos a un hospital

Llegó a meterse en el basural para buscar tapitas. Su sueño era comprar un mamógrafo. Aunque no le alcanzó el dinero, logró adquirir un grupo electrógeno para el centro médico

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Raquel González (Fmpositiva.com.ar)
Raquel González (Fmpositiva.com.ar)

Una mujer recolectó siete toneladas de tapitas, con las que juntó 45 mil para comprar un grupo electrógeno para el hospital de la localidad de La Falda. Su historia conmovió a la provincia de Córdoba.

Raquel González, conocida en La Falda como "la señora de las tapitas", de 69 años, comenzó juntando tapitas plásticas de gaseosa con el fin de reunir el dinero para comprarle una silla de ruedas deportiva a su nieto, que practica básquetbol adaptado.

"Necesitaba una silla adecuada, porque estaba jugando con una silla de 16 kilos que le prestaron, pero las deportivas pesan entre 7 y 8 kilos", recordó la mujer en una entrevista con Teleocho Noticias. "Entonces agarré y me puse a juntar tapitas. No sé lo que no he hecho juntando tapitas, botella que había, no se salvaba", manifestó.

Una vez que logró juntar 2 mil kilos de tapitas y conseguir la silla para su nieto, la mujer siguió recolectando tapitas con un fin más ambicioso: comprar un mamógrafo para el Hospital Municipal de La Falda. "Una amiga se acercó con la propuesta y dije 'acá está mi oportunidad de poder devolver a la gente todo lo que me dio'", contó.

González juntó siete toneladas de tapitas, pero no consiguió comprar el mamógrafo por su alto costo. No obstante, al vender lo recolectado, logró reunir 45 mil pesos, que donó al Hospital Municipal de La Falda para que puedan adquirir un grupo electrógeno.

"Me siento feliz, porque sé que es una cosa que necesitan, y si yo puedo colaborar con ese poquitito, está bien. Pero se me quedó en el tintero el mamógrafo, era el sueño más grande de mi vida", confesó.

Cuando se le preguntó qué fue lo más extraño que hizo juntando tapitas, contestó: "Irme al basural de la ciudad de La Falda. Me metí con el pie en un barro que después no podía salir, y después salí por las montañas donde tiran la basura para abajo. Veíamos las tapitas y era como encontrar oro".