De la cocina al bienestar: cómo los alimentos caseros pueden cambiar la salud

La dietista clínica Aviv Joshua afirmó a Verywell Health que preparar el propio menú permite controlar ingredientes, limitar grasas saturadas, azúcares y sodio, y así bajar la probabilidad de hiperglucemia e hipertensión

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Una cocina moderna muestra ollas, sartenes con pescado y verduras, botellas de aceite de oliva, un bol de aceitunas y utensilios de cocina.
Revisiones científicas vinculan comer menos ultraprocesados y preparar más comidas domésticas con menor incidencia de enfermedad cardiovascular (Imagen Ilustrativa Infobae)

Preparar alimentos en casa en lugar de recurrir a comida para llevar representa una de las decisiones más efectivas para reducir el riesgo de enfermedades cardíacas y diabetes tipo 2. Esta elección cotidiana, respaldada por investigaciones médicas, puede transformar la salud general, el peso corporal y la longevidad.

Así lo afirma la Dra. Aviv Joshua, dietista clínica registrada de Estados Unidos, en declaraciones citadas por la revista Verywell Health. Según la publicación, cocinar en casa no solo impacta en el bolsillo, sino que influye directamente en los factores que determinan la salud del corazón y el metabolismo.

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Un cambio hacia la elaboración de comidas caseras permite mayor control sobre los ingredientes y el valor nutricional de cada plato. Quienes planifican y cocinan su propio menú suelen consumir menos calorías, aumentar menos de peso y priorizar alimentos con mayor densidad nutricional.

Estas prácticas, además de prevenir enfermedades cardiovasculares, ofrecen ventajas para el bienestar y la esperanza de vida. La elección de alimentos frescos y cocinados en casa puede marcar una diferencia tangible en la salud diaria, según lo indica el artículo.

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Menor riesgo de enfermedades cardíacas con la cocina casera

Sartén con filetes de pollo y champiñones en salsa cremosa sobre estufa, una mano con cucharón, ajo, cebolla, perejil y champiñones frescos en la mesa.
Sustituir ultraprocesados por comida casera se vincula con menor mortalidad general (Imagen Ilustrativa Infobae)

Revisiones científicas recientes confirman que cocinar en el hogar reduce el riesgo de enfermedades cardíacas. Un estudio de 2026, publicado en la revista científica European Heart Journal, concluyó que quienes consumen menos ultraprocesados presentan menor incidencia de problemas cardiovasculares y mortalidad asociada.

“Priorizar la cocina doméstica y la planificación de comidas contribuye a reducir el riesgo cardiovascular”, sostiene el consenso clínico europeo. Cocinar en casa facilita un patrón alimentario basado en la dieta mediterránea, que incluye aceite de oliva, frutos secos, pescado, cereales integrales y verduras frescas.

Adoptar estos hábitos alimenticios contribuye a descender la presión arterial, el colesterol y los triglicéridos en sangre. Según Verywell Health, la cocina casera ayuda a disminuir la probabilidad de hospitalizaciones por eventos cardíacos o complicaciones asociadas.

“Las personas que cocinan la mayoría de sus comidas en casa tienden a mantener un peso más saludable y a evitar el aumento de peso ligado al consumo frecuente de alimentos ultraprocesados”, señala la investigación. Esto se vincula con una menor prevalencia de sobrepeso y síndrome metabólico, factores de riesgo para enfermedades del corazón.

Impacto en la mortalidad y prevención de la diabetes tipo 2

Mujer sentada usando un glucómetro para pincharse un dedo. En la mesa hay un estuche, un vaso de agua, una manzana y un cuenco con frutos secos.
Cocinar en casa se asocia con menor riesgo de diabetes tipo 2 (Imagen Ilustrativa Infobae)

El vínculo entre la alimentación casera y la reducción de la mortalidad general se documentó en estudios recientes. Según los especialistas, una dieta rica en frutas, verduras y cereales integrales disminuye el riesgo de muerte por enfermedades cardíacas y cáncer.

El consumo habitual de platos equilibrados y variados no solo protege el corazón, sino que extiende la esperanza de vida y previene enfermedades crónicas. En lo que respecta a la diabetes tipo 2, Aviv Joshua subraya que cocinar en casa permite limitar grasas saturadas, azúcares y sodio.

Las personas que preparan sus propios alimentos muestran menor tendencia a desarrollar hiperglucemia, hipertensión y daño vascular. Estos factores elevan el riesgo de insuficiencia cardíaca y complicaciones vasculares.

La obesidad y la resistencia a la insulina se asocian con el consumo excesivo de ultraprocesados, como frituras, snacks y comida rápida. Estos productos contienen altos niveles de grasas trans y azúcares, lo que favorece el aumento de peso y la aparición de diabetes tipo 2.

Estrategias prácticas para adoptar la cocina en casa

Una mesa dividida muestra alimentos frescos y una mujer joven a la izquierda, y alimentos ultraprocesados con una mujer mayor a la derecha.
Comer menos ultraprocesados se asocia con menos infartos y hospitalizaciones cardíacas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Incorporar el hábito de cocinar en casa no exige cambios drásticos. El informe recomienda dedicar tiempo semanal a planificar comidas, hacer listas de compras y adquirir ingredientes frescos. Reservar un espacio en la agenda puede facilitar esta rutina.

Elegir proteínas magras, como pechuga de pollo, pescado, frijoles y legumbres, ayuda a mantener el valor nutricional. Al cocinar, se sugieren aceites de oliva virgen extra o de aguacate y disminuir la sal, empleando hierbas y especias para dar sabor.

“Incluso los pequeños cambios en la cocina pueden generar un gran impacto en la salud”, concluye la experta.

Un consejo relevante consiste en preparar porciones grandes y almacenar comidas en el congelador. Así se dispone de opciones saludables durante la semana y se reduce la tentación de pedir comida para llevar tras una jornada extensa.

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