
Una investigación de la Universidad Edith Cowan (ECU) en Australia, publicada en The American Journal of Clinical Nutrition, reveló que el consumo habitual de verduras de hoja verde, ricas en vitamina K1, se asocia con un menor riesgo de enfermedades pulmonares crónicas. El estudio, difundido por Infosalus, sugiere que la alimentación puede desempeñar un papel relevante en la prevención de afecciones respiratorias que afectan la calidad de vida en la adultez.
El análisis, realizado por el Instituto de Investigación en Innovación Nutricional y Sanitaria de la ECU, evaluó los hábitos alimentarios de más de 179.000 adultos durante diez años. Los resultados mostraron que una mayor ingesta de vitamina K1 no solo mejora la función pulmonar, sino que también reduce la incidencia de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), una patología de avance progresivo y alto impacto en la población adulta.
PUBLICIDAD
El papel de las verduras de hoja verde y el brócoli

El equipo de la Universidad Edith Cowan analizó las dos formas principales de vitamina K presentes en la dieta: la K1, que abunda en espinaca, col rizada y brócoli, y la K2, presente en carne, huevos y productos lácteos. Los resultados demostraron que la vitamina K1, obtenida a partir de verduras de hoja verde, se vincula directamente con la protección del tejido pulmonar.
De acuerdo con Infosalus, añadir una porción adicional de verduras de hoja verde —entre una taza y media y dos tazas al día— permite aumentar de manera efectiva la ingesta de vitamina K1. El investigador Dr. Chengfeng Li, responsable principal del estudio, resaltó que incorporar estos vegetales en la alimentación cotidiana constituye una medida sencilla para fortalecer la salud pulmonar.
PUBLICIDAD
El Dr. Marc Sim, miembro del equipo australiano, detalló que la vitamina K activa una proteína que protege las fibras elásticas de los pulmones, fundamentales para su capacidad de expandirse y contraerse. “Cuando estas fibras se deterioran, la respiración se vuelve más difícil con el tiempo. Este nutriente puede ayudar a conservar la flexibilidad del tejido pulmonar y evitar daños”, explicó a Infosalus.
Menos riesgo de EPOC y mejor función pulmonar

El artículo científico presenta cifras precisas: las personas con mayor ingesta de vitamina K1 tienen un riesgo de desarrollar EPOC aproximadamente un 16 por ciento menor frente a quienes consumen menos cantidad. Además, quienes incorporan más vitamina K1 en su dieta muestran mejor capacidad pulmonar, reflejada en un mayor volumen y flujo de aire.
PUBLICIDAD
Los datos respaldan que el consumo regular de verduras de hoja verde y brócoli impacta positivamente en la función respiratoria. En cambio, la vitamina K2 —presente en carne, huevos y lácteos— no se asocia con una reducción del riesgo de EPOC, aunque su consumo moderado podría estar vinculado a una función pulmonar levemente superior.
Según los autores, esta diferencia puede deberse a que los alimentos que contienen vitamina K2, como la carne procesada y la carne roja, suelen relacionarse con peores indicadores generales de salud. Por su parte, las verduras de hoja verde aportan fibra y antioxidantes, nutrientes que pueden reforzar el efecto protector de la vitamina K1 sobre los pulmones.
PUBLICIDAD
Limitaciones y recomendaciones para la salud pulmonar

El estudio no encontró una relación significativa entre el consumo de vitamina K y la aparición de asma, lo que sugiere que este nutriente estaría más vinculado a la prevención de daño pulmonar crónico que a afecciones alérgicas. Los autores insistieron en que la alimentación no sustituye otras medidas fundamentales para la protección de los pulmones.
“Lo más importante que puedes hacer por tus pulmones es dejar de fumar y reducir la exposición a la contaminación ambiental”, advirtió el investigador Chengfeng Li. Señaló que mantener una dieta equilibrada, especialmente con mayor presencia de verduras de hoja verde, puede ayudar a mitigar algunos efectos negativos asociados a factores nocivos.
PUBLICIDAD
El informe subrayó que la prevención a través de la alimentación no elimina los riesgos del tabaquismo, aunque incrementar el consumo de verduras de hoja verde es una acción sencilla y al alcance de todos para favorecer la salud respiratoria a largo plazo.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Científicos argentinos crean un test de sangre para detectar trastornos del neurodesarrollo en niños
Investigadores de la Universidad de Buenos Aires y el CONICET trabajan en una herramienta diagnóstica basada en biomarcadores sanguíneos. Cómo funciona

Por qué el ARN de los pulpos podría cambiar todo lo que se sabe sobre el Alzheimer
Un equipo de Harvard identificó un corte en esa estructura que funciona como un filtro de precisión y reduce las acumulaciones de compuestos mal formados en el tejido nervioso

Qué componente de la luz solar protegería la vista infantil de la miopía
Investigadores de Cincinnati descubrieron que una longitud de onda específica del espectro del sol, prácticamente ausente en la iluminación artificial convencional, suprime el avance de la afección en experimentos con modelos animales de estructura ocular similar a la humana

La terapia hormonal con estrógenos podría tener un efecto protector contra el Alzheimer, sugiere un nuevo estudio
La investigación de Stanford, publicada en Neurology, evaluó dos señales patológicas características de la enfermedad y la densidad de placas amiloides en cerebros de mujeres que habían usado este tratamiento durante la menopausia

Cómo transforma la paternidad el cerebro de los hombres: los cambios en la materia gris, testosterona y comportamiento
Una neurocientífica analizó en el podcast The Diary of a CEO los procesos que acompañan la llegada del primer hijo, desde las modificaciones en la percepción social hasta las nuevas demandas emocionales y familiares



