
Un equipo del Instituto Sklifosovsky de Rusia logró que tres cerdos volvieran a caminar tras una lesión medular completa con un gel experimental, un resultado que apunta a una posible vía de reparación de la médula espinal al reconectar fibras nerviosas seccionadas, aunque los ensayos en humanos todavía están lejos, informó el portal especializado Medical Xpress.
Los animales tratados recuperaron sensibilidad y respondieron a pinchazos en la piel en apenas dos días. Para el quinto día, los tres habían recuperado el control natural de la vejiga y, al cumplirse 60 días, podían ponerse de pie por sí solos y caminar con las cuatro extremidades.
PUBLICIDAD
Las lesiones de médula espinal suelen provocar pérdida permanente del movimiento, la sensibilidad y el control vesical en humanos y otros mamíferos. El problema central es que, cuando los axones dañados —las fibras que transportan señales entre células nerviosas— no vuelven a crecer, se forma una cicatriz densa que bloquea el paso de las señales nerviosas a través de la zona lesionada.
El trabajo, liderado por Michael Lebenstein-Gumovski, se inspiró en un mecanismo presente en algunos invertebrados primitivos. En esos organismos, los nervios seccionados pueden reconectarse con rapidez mediante fusión, en lugar de depender solo de la regeneración.
PUBLICIDAD

Cómo el gel evitó la cicatriz medular
Cuando la médula espinal se corta por completo, sus dos extremos tienden a separarse de forma natural. Los investigadores determinaron que, para reproducir un proceso de fusión como el que se observa en ciertos gusanos microscópicos, necesitaban un material capaz de rellenar ese espacio y mantener juntos ambos extremos.
En el estudio, publicado en la revista científica PLOS One, el equipo describió un gel basado en fusógenos —sustancias capaces de fusionar membranas biológicas dañadas—, diseñado para soldar de nuevo las membranas nerviosas dañadas. La fórmula incluye polietilenglicol, una sustancia utilizada en medicina, y quitosano, un polímero biológico.
PUBLICIDAD
El experimento se realizó con cinco cerdas húngaras Mangalica, todas sometidas a una sección de la médula espinal bajo anestesia profunda. Tres recibieron el gel experimental sobre la zona lesionada y, además, estabilización de la columna con tornillos y barras; las otras dos formaron el grupo de control y recibieron la misma estabilización, pero sin el gel.
Tras la cirugía, todos los animales siguieron el mismo programa de recuperación: masajes diarios en las patas y estimulación muscular eléctrica. Los tratados también recibieron infusiones de polietilenglicol durante la primera semana posterior a la operación.
PUBLICIDAD

La diferencia entre tratados y controles
La diferencia entre ambos grupos fue clara. Los dos cerdos no tratados no mostraron recuperación y no pudieron caminar. El análisis microscópico de sus tejidos mostró cicatrices extensas, quistes llenos de líquido y terminaciones nerviosas atrofiadas. En los animales tratados, en cambio, los investigadores observaron fibras nerviosas que atravesaban el sitio de la lesión.
El equipo concluyó que la velocidad de la mejoría descartó la regeneración axonal —el crecimiento lento de nuevas fibras nerviosas— como explicación principal, y apuntó hacia la fusión axonal: la reconexión directa de los extremos del nervio cortado.
PUBLICIDAD
“Dada la rápida mejoría clínica observada, los efectos terapéuticos no pueden atribuirse únicamente a la regeneración axonal. Esto apunta a mecanismos inmediatos de neuroreparación, concretamente la fusión axonal, como el principal motor de la recuperación inicial”, explicaron los investigadores.
Los autores añadieron que el estudio demuestra que el gel promueve una recuperación morfológica y funcional tras una sección completa de la médula espinal, y señalaron que ese resultado respalda su potencial terapéutico.
PUBLICIDAD
Aun así, los ensayos clínicos en humanos siguen siendo una perspectiva distante. Antes harán falta estudios en animales de mayor tamaño, aunque la investigación ya mostró que fibras nerviosas dañadas pueden volver a conectarse después de una lesión medular.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
VIH en Argentina: la campaña para reducir el diagnóstico tardío, que ya llega al 49% de los nuevos casos
En medio del Mundial 2026, una iniciativa de la Fundación Huésped apela al fútbol para impulsar el test a tiempo con el lema “Ya testeaste tu pasión, ahora testeá tu salud”, en un contexto en el que casi uno de cada dos casos se detecta cuando la infección ya está avanzada

La fibra dietética adaptada, una nueva opción para tratar problemas de comunicación entre intestino y cerebro
Un estudio muestra que ajustar el tipo y la cantidad de este nutriente en la dieta, según sus propiedades, puede aliviar síntomas digestivos si la intervención es personalizada y supervisada

Las pausas activas de cinco minutos por hora reducen los riesgos del sedentarismo
Pequeños cambios en la rutina de la jornada laboral resultan útiles para quienes permanecen sentados muchas horas

La diferencia invisible entre dos grasas que aparece en el riesgo de diabetes tipo 2
Investigadores de la Universidad de Barcelona y del CIBERDEM reunieron evidencia experimental, clínica y epidemiológica sobre ácido palmítico y ácido oleico, y plantean que la elección de fuentes alimentarias puede pesar más

Un estudio identificó cómo un compuesto generado por la microbiota podría proteger el intestino
Investigadores de la Universidad de Louisville describen en Nature Communications cómo la urolitina A, generada al digerir granadas, nueces y frutos rojos, activa defensas en el revestimiento y favorece la reparación del tejido



