
La deficiencia de vitamina B12 puede afectar la salud neurológica y mental, según advirtieron estudios y diversos especialistas en la revista alemana SPIEGEL. Esta carencia progresa durante años sin manifestar síntomas claros y puede llegar a causar daños irreversibles cuando finalmente se reconocen los signos clínicos.
Detectar un déficit a tiempo exige prestar atención a síntomas inespecíficos, pues suelen confundirse con el envejecimiento o con otras enfermedades. Los especialistas recomiendan que las personas que pertenecen a grupos de riesgo acudan a controles médicos periódicos y se realicen análisis de sangre específicos, ya que el diagnóstico precoz permite evitar consecuencias neurológicas y psicológicas permanentes.
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Grupos en riesgo de déficit de vitamina B12
Las personas adultas mayores, quienes mantienen una alimentación vegana y quienes toman medicamentos como metformina o inhibidores de la bomba de protones constituyen los grupos con mayor vulnerabilidad ante la deficiencia de vitamina B12, según destacó SPIEGEL. A medida que envejece la población, disminuye el apetito y se presentan dificultades digestivas, lo que dificulta la absorción de este nutriente.

Martin Smollich, científico nutricional del Instituto de Medicina Nutricional del Hospital Universitario de Schleswig-Holstein, afirmó que alrededor de un tercio de los mayores de 65 años en Alemania presenta una deficiencia latente del nutriente. Los estudios estiman que hasta la mitad de quienes reciben ciertos medicamentos pueden desarrollar déficit si no siguen un tratamiento adecuado.
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También figuran como grupos de riesgo quienes fueron sometidos a cirugía bariátrica, padecen enfermedades inflamatorias crónicas del sistema digestivo o presentan problemas renales o hepáticos. Los vegetarianos, especialmente las mujeres embarazadas o en lactancia, deben vigilar sus niveles de vitamina B12 por sus mayores necesidades nutricionales.
Síntomas del déficit de vitamina B12
Los síntomas del déficit de vitamina B12 abarcan desde alteraciones de la sensibilidad, como entumecimiento en las extremidades, hasta pérdida de memoria. De acuerdo con SPIEGEL, estas manifestaciones frecuentemente se confunden con signos propios de la edad y dificultan su identificación temprana.
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Pueden aparecer desorientación, dificultades de concentración y estado de ánimo depresivo. Debido a la diversidad de funciones que cumple la vitamina B12, los síntomas incluyen también trastornos visuales, sensación de picazón y casos de anemia o fatiga persistente.
“Los síntomas a menudo se confunden con cambios relacionados con la edad”, afirmó Smollich al medio. Por este motivo, familiares y cuidadores de adultos mayores deben prestar atención a estos signos.
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Cómo detectar a tiempo la deficiencia
Para diagnosticar el déficit de vitamina B12 es imprescindible realizar análisis de sangre especializados, pues los tests caseros presentan limitaciones y riesgo de errores técnicos, de acuerdo con SPIEGEL. Aunque la medición del nivel total es frecuente, los especialistas consideran más relevante la cuantificación de holotranscobalamina, que representa la forma metabólicamente activa de este nutriente.

Niveles elevados de ácido metilmalónico también pueden indicar deficiencia y se recomienda analizarlos junto con otros valores. Smollich sugirió repetir los controles tras 6 meses y luego cada algunos años. Subrayó que no todo valor bajo implica enfermedad, razón por la que la interpretación médica es fundamental para descartar causas subyacentes.
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Cómo prevenir el déficit de vitamina B12
En adolescentes y adultos, la ingesta diaria recomendada es de cuatro microgramos de vitamina B12, incrementándose en situaciones como embarazo o lactancia. Este nutriente se encuentra principalmente en alimentos de origen animal, por lo que quienes siguen una dieta vegana necesitan recurrir a una suplementación bajo supervisión médica.
Smollich recomienda en SPIEGEL ajustar primero la alimentación y, si es necesario, optar por medicamentos para garantizar una dosis adecuada.

El consumo de productos vegetales fermentados, algas o espirulina puede ser insuficiente e incluso perjudicial, ya que algunos análogos de la vitamina pueden interferir con su absorción digestiva.
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Según el Instituto Federal de Evaluación de Riesgos alemán, el límite máximo seguro diario es de 25 microgramos, mientras que dosis superiores a 55 microgramos de forma prolongada podrían aumentar el riesgo de cáncer de pulmón, como indican estudios recientes citados por el medio.
Dado que la deficiencia suele avanzar en silencio durante años, los síntomas suelen surgir cuando los daños neurológicos y psicológicos ya no pueden revertirse.
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