El síndrome de Couvade afecta a futuros padres durante el embarazo

Un número significativo de hombres y parejas no gestantes presenta molestias físicas y emocionales similares a las que atraviesa su compañera durante la gestación, según estudios internacionales citados por diversas fuentes especializadas

Guardar
Google icon
Médico en uniforme realiza ecografía abdominal a mujer embarazada. Pareja observa junto a ella el monitor del ultrasonido mostrando un feto.
Estudios recientes indican que hasta el 52% de los padres en Estados Unidos reportan síntomas de Couvade durante el embarazo de sus parejas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El síndrome de Couvade es una afección poco reconocida en la que los futuros padres o parejas no gestantes experimentan síntomas físicos y emocionales similares a los del embarazo, como náuseas, fatiga, cambios de humor e incluso aumento de peso.

Aunque sus manifestaciones varían, estudios recientes revelan que hasta el 52% de los padres en Estados Unidos y porcentajes aún mayores en países como Jordania y Tailandia han reportado síntomas de Couvade durante el embarazo de sus parejas, según investigaciones citadas por BBC Mundo.

PUBLICIDAD

La comunidad científica considera que el síndrome tiene un origen multifactorial, con componentes biológicos, psicológicos y sociales, pero aún no está clasificado oficialmente como trastorno médico en manuales de referencia internacionales.

El fenómeno puede afectar tanto a hombres como a parejas del mismo sexo e incluso a abuelas que participan activamente en el cuidado de la persona embarazada. La mayoría de los especialistas coincide en que el estrés y la transformación emocional asociada a la llegada de un hijo contribuyen a la aparición de estos síntomas.

PUBLICIDAD

Asimismo, investigaciones como las de la Clínica Cleveland y la Universidad de Akron destacan que el acompañamiento empático y la identificación emocional profunda con la persona gestante pueden desencadenar respuestas físicas en la pareja.

Origen cultural y evolución de la percepción médica

Infografía sobre el síndrome de Couvade. Muestra a una mujer embarazada y un hombre con náuseas, junto a iconos de síntomas como vómitos, balanza, depresión, y el alcance social.
El término couvade proviene del francés y su origen se remonta a rituales culturales en los que los padres imitaban dolores de parto o alumbramiento (Imagen Ilustrativa Infobae)

El término “couvade” proviene del francés “couver”, que significa incubar o criar. El antropólogo inglés Edward Burnett Tylor documentó el fenómeno en el siglo XIX, observando rituales en los que los padres simulaban dolores de parto o imitaban el alumbramiento en diversas culturas.

En la antigüedad, estas prácticas se vinculaban a ceremonias de adopción o protección del recién nacido, y en algunos casos servían para desviar la atención de los espíritus malignos de la madre al padre, según explica el antropólogo médico Richard Powis, de la Universidad del Sur de Florida.

En la medicina moderna, la perspectiva sobre el síndrome de Couvade ha evolucionado: de ser considerado un ritual de adopción o una patología psicológica asociada a la envidia inconsciente, ahora se interpreta principalmente como una respuesta al estrés y a los cambios emocionales que implica la paternidad.

Profesionales como Daniel Singley, psicólogo y director del Centro para la Excelencia Masculina en San Diego, y Kevin Gruenberg, fundador de la organización Love, Dad, subrayan que los síntomas pueden reflejar la ansiedad por los nuevos retos, la empatía y la implicación emocional del futuro padre en la experiencia de la pareja embarazada.

Impacto psicológico y social

Pareja sentada en una mesa trabajando en computadoras portátiles, la mujer embarazada toca su vientre.
El síndrome de Couvade afecta no solo a hombres, sino también a parejas del mismo sexo e incluso a abuelas involucradas activamente en el cuidado prenatal (Imagen Ilustrativa Infobae)

El impacto emocional del síndrome de Couvade puede ser significativo. Aproximadamente uno de cada diez padres primerizos desarrolla depresión prenatal o posparto y hasta el 18% reporta altos niveles de ansiedad en ese periodo, según datos recopilados por BBC Mundo y el Centro para la Excelencia Masculina.

Además, si la madre sufre depresión posparto, la pareja tiene al menos el doble de probabilidades de desarrollar el mismo cuadro, lo que evidencia la interconexión de la salud mental en la pareja.

Parte de estos cambios psicológicos pueden estar relacionados con el duelo por la vida anterior, los celos hacia el recién nacido o la necesidad de compartir la atención de la pareja, según observa Singley.

Además, la transición a la paternidad implica una reconfiguración de roles y expectativas, lo que puede generar inseguridad, ansiedad y un sentimiento de pérdida de control sobre la dinámica familiar.

Para algunos expertos, experimentar síntomas físicos similares a los del embarazo puede ser una forma subconsciente de mostrar apoyo y reforzar el vínculo con la persona gestante, facilitando la adaptación a la nueva etapa.

Esta respuesta se traduce en acciones concretas, como modificar hábitos alimenticios, ajustar rutinas diarias o involucrarse más activamente en el cuidado y preparación para la llegada del bebé, contribuyendo así al bienestar emocional de ambos miembros de la pareja.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD