Cómo el matcha podría aliviar estornudos de la fiebre del heno

Un grupo científico de Hiroshima explora un camino diferente en el control de las reacciones alérgicas estacionales

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Té matcha en Japón
Un estudio de la Universidad de Hiroshima destacó que el té matcha redujo significativamente los estornudos ocasionados por la rinitis alérgica vinculada al polen Crédito: worldhistory.org

El té matcha demostró capacidad para reducir significativamente los estornudos asociados a la rinitis alérgica, una inflamación de la mucosa nasal causada por la exposición a alérgenos como el polen, según reportó la revista tecnológica Wired. El hallazgo, informado por un equipo de la Universidad de Hiroshima, podría suponer un cambio en la comprensión y el tratamiento de este síntoma, frecuente en los casos de fiebre del heno que afectan a más de 60 millones de personas solo en Japón en la última década.

En el experimento, dirigido por el profesor Osamu Kaminuma del Instituto de Investigación de Radiobiología y Medicina de la Universidad de Hiroshima, se administró té matcha a ratones sensibilizados a estas reacciones alérgicas. La dosis fue de 250 mg por kg de peso corporal —equivalente a unas 10 tazas para un humano— antes de exponerlos a una solución alergénica por vía nasal. Los animales se dividieron en tres grupos y, tras la administración, se contabilizaron los estornudos durante cinco minutos: el grupo tratado con matcha presentó la mitad de estornudos que el grupo control.

Resultados y mecanismo observado

El procedimiento experimental descartó que el efecto del matcha estuviera vinculado a mecanismos inmunológicos tradicionales. Ni la interacción con linfocitos T CD4+ ni la respuesta a la sensibilización mediante inyecciones de IgE explicaron el descenso en la frecuencia de estornudos. Tampoco se observaron cambios en la liberación de histamina, responsable de eccema y estornudos.

Investigaciones previas sobre té verde sugerían beneficios frente a la rinitis por polen de cedro —principal causa estacional en Japón—, pero la mayoría asociaba la acción anti-alérgica a compuestos como el galato de epigalocatequina y su impacto inmunitario.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El hallazgo sugiere que el matcha podría ofrecer un nuevo enfoque para aliviar los síntomas de la fiebre del heno (Imagen Ilustrativa Infobae)

El equipo planteó que la intervención del matcha opera a nivel del sistema nervioso, especialmente en el bulbo raquídeo, región que controla el reflejo del estornudo. Administraron histamina por vía nasal y midieron la respuesta clínica y la actividad de las células nerviosas implicadas. Los datos revelaron que en el grupo que recibió matcha la actividad neuronal asociada al reflejo estornudo se suprimió casi por completo. Osamu Kaminuma indicó que el mecanismo probable es una comunicación cruzada entre el sistema nervioso sensorial y autónomo, y no una vía inmunitaria clásica.

El estudio utilizó hojas de tencha, la materia prima exclusiva del matcha, cultivadas bajo sombra y procesadas en la ciudad de Uji, prefectura de Kioto. El matcha se caracteriza por un perfil particular de componentes, como la L-teanina, la arginina y la cafeína, con efectos reductores del estrés, y una menor proporción de catequinas, lo que lo diferencia de otros tés verdes convencionales.

Una limitación relevante fue el reducido número de animales por grupo —tres ratones—, lo que impide una plena validez estadística, aunque el valor de significación (valor p = 0.064) resultó cercano al estándar en ciencias biológicas. Kaminuma expresó confianza en que nuevos estudios con muestras más amplias podrían confirmar estos hallazgos preliminares.

Diferentes hojas de té verde frescas, hojas secas, polvo de matcha, batidor y tazón sobre una mesa.
El matcha empleado provino de hojas de tencha cultivadas en Uji, Kioto, y destacó por su contenido en L-teanina, arginina y cafeína (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tradición e investigación científica

Aunque el libro Kissa Yōjōki, redactado en el siglo XIII por el monje Eisai —quien popularizó el consumo de matcha en Japón—, describía las propiedades salutíferas del té como medicina general, la fiebre del heno no era conocida en aquella época. Ocho siglos después, el potencial terapéutico del té para la rinitis alérgica comienza a recibir validación científica, aunque de forma parcial y con matices.

Los investigadores subrayaron que aún se desconocen los componentes exactos responsables de este efecto y advirtieron que “no se ha demostrado su eficacia con la cantidad que la gente suele beber a diario, así que insto a la gente a evitar el consumo excesivo”, según Kaminuma.

La investigación representa el primer intento documentado de asociar el efecto antiestornudo del matcha a la modulación del sistema nervioso, y no al sistema inmunológico, y pone el foco en moléculas como L-teanina, arginina, cafeína y galato de epigalocatequina como posibles responsables del fenómeno observado.