
Los horneros son aves conocidas en Sudamérica por los nidos de barro y pasto que construyen. Machos y hembras ayudan en esa tarea en equipo.
Con la colaboración de personas que hacen avistajes y toman fotos, científicos que trabajan en instituciones de Uruguay y Alemania descubrieron que, en algunos casos, el entorno inmediato de los nidos puede influir en la ubicación de la entrada.
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Cuando los horneros construyen pegados a una rama, un tronco o una pared, suelen poner la puerta del mismo lado que esa estructura. Pero esto no ocurre en todos los nidos, sino solo en una parte de ellos.

El equipo de investigación estuvo integrado por los científicos argentinos Nicolás Adreani y Lucía Mentesana, que pertenecen al Instituto de Biología de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República en Uruguay. También están afiliados al Departamento de Comportamiento Colectivo del Instituto Max Planck de Comportamiento Animal en Alemania. Además, participó Victoria Morales Latorre, estudiante de biología.
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Analizaron fotos enviadas por personas de Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay y Bolivia y publicaron los resultados en la revista especializada en la ciencia de las aves Ibis.
El misterio de la forma del nido de los horneros

Los científicos buscaban entender por qué la entrada del nido no siempre está en el mismo lado.
En diálogo con Infobae, la doctora en biología e investigadora en ornitología, Lucía Mentesana, contó: “Los nidos de los horneros no son simétricos: a veces tienen la puerta de entrada hacia la izquierda y otras veces hacia la derecha”.
Esa frecuencia no es al azar, sino que suele haber más nidos con la entrada a la derecha.
La investigadora señaló que una de las preguntas que se plantearon fue por qué existen nidos con diferentes simetrías. Se cuestionaron también si la ubicación de la entrada responde a factores ambientales o si intervienen características internas de los horneros que los llevan a construir de manera distinta. Además, se preguntaron si es posible que haya horneros diestros y zurdos.
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En 2022, los investigadores ya habían publicado un trabajo en el que observaron que las variables como la latitud, la longitud, las temperaturas, las lluvias y la altura del nido -entre otras- no explicaban esa asimetría. “Entonces las preguntas seguían abiertas”, resaltó.
“En este nuevo trabajo, que fue publicado en Ibis, nos preguntamos entonces si estructuras cercanas al nido, como puede ser un árbol o una pared, se relacionaban con la simetría del nido”, precisó.
De esta manera, se pusieron a buscar una explicación a una asimetría que ningún otro factor ambiental había logrado aclarar.
Ciencia ciudadana y miles de fotos de nidos

Para estudiar este fenómeno, los científicos reunieron 13.805 fotos de nidos de hornero, enviadas por observadores de Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay y Bolivia.
Gracias a la colaboración de las personas que se sumaron a una iniciativa de ciencia ciudadana, se pudieron analizar nidos de muchos lugares y ambientes diferentes.
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De todas esas fotos, el 17% (2.397 nidos) mostraban nidos apoyados o pegados a una estructura lateral como una rama, un poste, un tronco o una pared. El resto -la gran mayoría- no tenía ninguna estructura lateral cerca.

Los investigadores separaron los nidos en dos grupos: los que solo estaban al lado de una estructura y los que la usaban como parte de la pared. Así, pudieron comparar cómo influía el tipo de contacto con la entrada del nido.
Encontraron que, cuando había una estructura al costado, la puerta coincidía con ese lado en el 63% de los casos. Si la estructura formaba parte de la pared, la coincidencia subía al 84%. Esto muestra que, en esos casos, la presencia de la estructura influye claramente en la asimetría.
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Sin embargo, esta relación solo se dio en ese grupo minoritario de nidos. La gran mayoría de los horneros no utiliza estructuras laterales para construir sus casas, y en esos casos la asimetría sigue sin explicación clara.

Aproximadamente, un 25% de los nidos con estructuras laterales no siguieron el patrón: la entrada no coincidía con el lado de la estructura. Los científicos reconocieron que eso sigue siendo un misterio.
“Nos queda por entender que ocurre en el 83% de los otros casos. Ya lo estamos estudiando con poblaciones naturales en el campo”, acotó el doctor Adreani al ser entrevistado por Infobae.
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Ciencia ciudadana para descubrir a los horneros

El misterio de la asimetría no está resuelto totalmente y aún hay preguntas sobre la vida y el comportamiento de los pequeños arquitectos de Sudamérica.
Para tener más respuestas, los investigadores impulsan la participación con el desarrollo de la aplicación gratuita “HORNERO”, que se descarga en los teléfonos celulares en Argentina, Brasil, Uruguay, Bolivia y Paraguay.
Cualquier persona puede sumarse y registrar observaciones de nidos de hornero y responder un breve cuestionario sobre su forma y ubicación.

Con cada foto y dato aportado, los investigadores, con la colaboración del Instituto Argentino de Investigaciones de Zonas Áridas (IADIZA), que depende del Conicet de la Argentina, pueden analizar el comportamiento de construcción del nido y descubrir patrones en la asimetría de la entrada. Cuentan con el apoyo de Aves Argentinas, Aves Uruguay, Instituto Max Planck.
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La aplicación está pensada para que el proceso sea sencillo y ágil, ideal para quienes se inician en la observación de aves. Cargar la primera observación lleva solo unos minutos, y con práctica, el registro se vuelve cada vez más rápido.
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