Cuántas horas recomiendan dormir para reducir el riesgo de diabetes tipo 2

Un estudio en 25.000 adultos señala que dormir una cantidad específica de horas se relaciona con menor resistencia a la insulina y advierte sobre los límites del “sueño de recuperación” de los fines de semana

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Dormir alrededor de siete horas por noche contribuye a un metabolismo más saludable según recientes investigaciones (Imagen ilustrativa infobae)

Un nuevo estudio indica que dormir alrededor de siete horas por noche podría reducir la resistencia a la insulina, lo que ayudaría a disminuir el riesgo de diabetes tipo 2, de acuerdo con Fox News Digital.

La investigación, realizada entre 2009 y 2023, incluyó a cerca de 25.000 adultos, y concluyó que dormir aproximadamente siete horas y 18 minutos cada noche se relaciona con un perfil metabólico más saludable.

Asimismo, los científicos advierten que dormir entre siete y ocho horas cada noche puede asociarse con un menor riesgo de diabetes tipo 2, dado que la resistencia a la insulina baja cuando el sueño es regular y suficiente. Según el estudio citado, dormir menos o más de este rango, así como mantener hábitos poco regulares, puede aumentar las probabilidades de alteraciones metabólicas que favorecen la aparición de esta enfermedad.

El estudio, publicado en BMJ Open Diabetes Research & Care, pone de relieve el análisis de datos sobre el sueño que los propios participantes en la investigación han tenido que dar y su relación con la regulación de la insulina.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La regularidad en los horarios de sueño es clave en la prevención de la diabetes tipo 2 (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, los científicos afirmaron que el “sueño de recuperación” de los fines de semana no logra revertir los efectos negativos de la falta de descanso durante la semana; incluso, el exceso de sueño podría perjudicar el metabolismo de la glucosa.

Advertencias y limitaciones de la investigación

Los autores del estudio recalcan que su carácter observacional impide establecer una relación causal entre las horas de sueño y la diabetes tipo 2. Destacan que los datos proceden de autorreportes, lo que puede introducir inexactitudes, y que no se evaluó la calidad del sueño. También advierten que la dieta, el estrés, el trabajo por turnos y la genética son variables adicionales que afectan el riesgo metabólico.

“Estos hallazgos sugieren que los patrones de sueño, especialmente el sueño de recuperación los fines de semana, pueden ser relevantes para la regulación metabólica en la diabetes y deben ser considerados por los profesionales sanitarios”, afirmaron los investigadores al medio estadounidense.

Una persona duerme en una cama en una habitación oscura; en la mesa de noche, una máquina de ruido blanco con luz tenue y un teléfono móvil.
El estudio destaca la importancia de mantener hábitos de descanso constantes para la salud metabólica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La forma en que está enfocado el estudio confirma lo que ya se sabía sobre la relación entre las horas de sueño y el metabolismo, pero señala que se deben hacer más estudios sobre la calidad y regularidad del descanso.

En ese sentido, un análisis de un consorcio internacional de investigadores publicado en la revista Diabetologia determinó que la irregularidad en los horarios de descanso —el constante cambio de la hora de dormir y despertar— es un factor de riesgo para la diabetes tan crítico como la falta de horas, ya que desincroniza el reloj biológico del páncreas.

El papel del sueño en la prevención de la diabetes

El Dr. Marc Siegel, analista médico de Fox News Digital, explicó que el sueño contribuye a la regulación metabólica y a la disminución de la inflamación.

Mujer de mediana edad sentada a una mesa de madera insertando una tira reactiva en un glucómetro, con un cuenco de fruta y un vaso de agua.
Tanto el exceso como la falta de sueño pueden aumentar la resistencia a la insulina. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según Siegel, “dormir poco o demasiado aumenta la resistencia a la insulina y el riesgo de diabetes, debido a alteraciones en el metabolismo”. Datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos señalan que más de 40 millones de adultos padecen diabetes y más de 115 millones presentan prediabetes.

El Dr. Aaron Pinkhasov, psiquiatra especializado y citado por el medio, matizó que la prevención no debe centrarse exclusivamente en la cantidad de horas dormidas.

“El sueño es solo uno de los elementos centrales de la salud metabólica, junto con la genética, el peso corporal, la dieta, la actividad física y el estrés”, apuntó Pinkhasov. Añadió que la recomendación general es procurar entre 7 y 9 horas de sueño de calidad, siempre en horarios regulares, como parte de una estrategia integral para disminuir el riesgo de diabetes tipo 2.

El sueño de recuperación durante los fines de semana no compensa la falta de descanso semanal (Imagen Ilustrativa Infobae)
El sueño de recuperación durante los fines de semana no compensa la falta de descanso semanal (Imagen Ilustrativa Infobae)

El medio estadounidense enfatizó que este estudio respalda la necesidad de considerar el sueño al mismo nivel que la alimentación y el ejercicio en la prevención de problemas metabólicos.

Ante estos datos, los especialistas recuerdan que la regularidad del sueño y la estabilidad en la cantidad de horas descansadas resultan más determinantes para apoyar la salud metabólica que fijarse en un número exacto de horas.

Mantener hábitos de descanso constantes ayuda a protegerse frente a la resistencia a la insulina y a la progresión de la diabetes tipo 2.