
La biología sintética se posiciona como una herramienta central en la conservación y la salud al permitir la edición genética en plantas, animales y vectores. El objetivo es detener la extinción y enfrentar enfermedades. Según Smithsonian Magazine, el campo avanza con proyectos como la recuperación del castaño americano y el desarrollo de mosquitos genéticamente modificados para combatir la malaria en África, aunque persisten controversias ecológicas y dilemas éticos.
Esta disciplina implica rediseñar organismos vivos mediante la incorporación, modificación o activación de genes para resolver crisis ambientales y sanitarias. Su alcance supera al de la ingeniería genética tradicional, ya que permite reprogramar seres vivos con objetivos como aumentar la resistencia a enfermedades o restaurar ecosistemas degradados.
PUBLICIDAD
Andrew Newhouse, de la Universidad Estatal de Nueva York (SUNY), aseguró: “La biología sintética abre posibilidades que no existían antes para solucionar este problema”. En contraste, Guy Reeves, asesor de la Liga Alemana para la Naturaleza y Medio Ambiente, alertó sobre “consecuencias altamente inciertas y, en la práctica, irreversibles”. Ricarda Steinbrecher, bióloga de Pro Natura, remarcó que el impacto potencial va más allá de la capacidad actual de anticipación. Por su parte, Krystal Birungi, entomóloga de Target Malaria, destacó: “Existen mecanismos de control y vigilancia; nadie realiza estas creaciones sin supervisión”.

En el último Congreso Mundial de Conservación se aprobaron marcos regulatorios para estas tecnologías, aunque se descartó una moratoria total sobre la edición genética en especies silvestres, según desarrolló Smithsonian Magazine.
PUBLICIDAD
Uno de los logros más emblemáticos es el del castaño americano, devastado en el siglo XX por el hongo Cryphonectria parasitica, que eliminó el 99% de los ejemplares en el este de Estados Unidos. Un equipo liderado por Newhouse en SUNY desarrolló árboles tolerantes al hongo mediante un gen de trigo que produce la enzima oxalato oxidasa. Esta intervención no elimina la infección, aunque limita el daño.
El cultivar resultante, Darling 54, sigue bajo evaluación debido a demoras regulatorias por errores en el etiquetado. En diciembre de 2023, la American Chestnut Foundation retiró su apoyo ante resultados de crecimiento lento y mayor mortalidad, pero el equipo planea aplicar la técnica a otras especies como el chinquapín de Ozark, el olmo y el haya. El objetivo es restaurar poblaciones y avanzar en la recuperación ecológica.
PUBLICIDAD

En los Alpes australianos, la rana corroboree sobrevive con menos de 50 ejemplares en libertad. La quitridiomicosis, una enfermedad fúngica que afecta la piel y provoca fallos cardiacos, ha causado la extinción de al menos 90 especies de anfibios en el mundo. Tiffany Kosch, bióloga de la Universidad de Melbourne, identificó variantes genéticas asociadas con la resistencia a la enfermedad.
El equipo de Kosch impulsa la reproducción selectiva y evalúa la incorporación de genes beneficiosos de especies inmunes si los resultados no alcanzan. Kosch explicó que la biología sintética permitiría transferir genes ventajosos entre especies, algo muy poco habitual en la naturaleza. El grupo ha identificado cientos de genes relacionados con la resistencia y busca reducir esa cifra para ediciones genéticas futuras. Se estima que pasarán unos diez años antes de liberar ejemplares modificados en la naturaleza.
PUBLICIDAD
El combate contra la malaria en África constituye otro escenario clave. Las estrategias actuales enfrentan límites por la resistencia a insecticidas y los elevados costos. En Uganda, donde 1 de cada 25 niños menores de cinco años muere por la enfermedad, Birungi y Target Malaria trabajan en la modificación genética de mosquitos para obtener cepas que produzcan más machos (que no transmiten el parásito) o hembras estériles, lo que reduce la población.

La técnica del impulso genético busca propagar estos rasgos en generaciones sucesivas con menos liberaciones. Birungi afirmó que este método “es mucho más sostenible, especialmente en países no ricos”. Sin embargo, la organización advierte que faltan entre cinco y diez años para solicitar permisos regulatorios completos.
PUBLICIDAD
La imprevisibilidad y el carácter irreversible del impulso genético generan inquietud, pero sus promotores defienden que la implementación debe ser gradual y controlada. Smithsonian Magazine subraya que el debate reside en ponderar los riesgos de intervenir frente al costo de no actuar, ante la perspectiva real de salvar numerosas vidas con estas tecnologías.
El impacto a largo plazo, la ética de modificar seres vivos y la dificultad para revertir estos cambios siguen generando interrogantes. Aunque existen marcos regulatorios y parte de la comunidad científica se muestra cautelosa, la posibilidad de restaurar especies y combatir epidemias mantiene viva la apuesta por la innovación.
PUBLICIDAD
Frente a la amenaza de la extinción y las enfermedades que afectan la biodiversidad y la salud, el desafío es no perder de vista tanto las consecuencias de actuar como las de permanecer inactivos.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
El sorprendente vínculo entre el canto de los pájaros, el lenguaje humano y las ballenas
Un equipo del Reino Unido, Japón e Israel analizó las primeras vocalizaciones de una pequeña especie asiática y descubrió patrones estadísticos equivalentes a los que utilizan las personas al comunicarse. La investigación, difundida por Science Advances, desafía creencias previas sobre las características exclusivas del habla en nuestra especie

La NASA reveló por qué los astronautas pierden coordinación en el espacio: cómo este hallazgo podría cambiar el tratamiento del Parkinson
El estudio, publicado en Human Movement Science, encontró que a menor gravedad el sistema motor abandona los patrones complejos para sostener los más básicos, con posibles aplicaciones en el tratamiento de trastornos del movimiento

Pensar “fuera de la caja” exige suprimir una de las regiones más importantes del cerebro, afirma un nuevo estudio
Un equipo de la Universidad Emory comprobó, en modelos animales, que esa área promueve hábitos arraigados por encima de soluciones más eficaces, un hallazgo que podría tener implicaciones en el tratamiento de trastornos cognitivos

Cómo una ilusión visual mostró el mecanismo cerebral que prepara una imagen antes de volverla consciente
El trabajo registró señales eléctricas en 18 jóvenes durante una prueba de menos de un segundo. Los resultados, publicados en PLOS Biology, ayudan a entender qué ocurre entre este estimulo inicial y la experiencia que finalmente percibimos

Qué son las micropausas laborales y los 5 consejos científicos para mantener la energía en la oficina
Investigadores de la Universidad de Queensland identificaron estrategias que combinan descansos breves y planificación, claves para optimizar el rendimiento y reducir el cansancio en el trabajo



