5 zonas del cuerpo donde viven microorganismos que pueden provocar irritación, inflamación y otras afecciones

Dermatólogos y oftalmólogos explicaron cómo estos diminutos organismos encuentran condiciones favorables en distintas superficies y qué señales permiten detectar una proliferación que requiere atención médica

Ilustración de un rostro rodeado de ácaros, virus, bacterias y enlaces moleculares sobre un fondo verde oscuro.
La piel humana alberga cerca de 20 mil millones de bacterias necesarias para el mantenimiento de la barrera cutánea (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Las pestañas, los poros faciales, las axilas, el cuero cabelludo y los espacios entre los dedos de los pies albergan organismos microscópicos que forman parte de la vida cotidiana.

Ácaros, bacterias y hongos presentes de forma natural en la piel pueden provocar irritación, inflamación o infecciones cuando aumentan en cantidad o cambian las condiciones de la zona donde viven.

PUBLICIDAD

Una investigación difundida en el 44° Congreso de la Sociedad Europea de Cirujanos de Catarata y Refractiva (ESCRS) examinó muestras de pestañas de 25 mujeres jóvenes que usaban extensiones de forma habitual. Detectó ácaros del género Demodex en 24 casos y signos de inflamación relacionados con estos organismos en 18.

El hallazgo puso el foco sobre una población microscópica habitual en el cuerpo humano, cuya presencia no implica por sí sola una enfermedad.

Infografía con ilustraciones microscópicas de ácaros, bacterias en folículos pilosos, párpados, piel enrojecida y textos informativos.
La proliferación de ácaros en el borde palpebral puede provocar blefaritis, enrojecimiento y escamas cilíndricas en la raíz de las pestañas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El dermatólogo Carsten Flohr explicó a The Telegraph que la piel contiene cerca de 20 mil millones de bacterias. Según señaló, esa diversidad resulta necesaria para mantener la barrera cutánea en buenas condiciones.

PUBLICIDAD

Las pestañas pueden acumular ácaros y residuos

El Demodex folliculorum vive en los folículos pilosos, incluso en los que se encuentran en la base de las pestañas. Su presencia aumenta con la edad y suele pasar inadvertida. La situación cambia cuando la población de ácaros crece y afecta el borde de los párpados.

La oftalmóloga consultora Su-yin Koay indicó que estos organismos pueden contribuir a la blefaritis por Demodex, una inflamación del margen palpebral.

Los síntomas incluyen enrojecimiento, picazón, sensación de arenilla, costras, sequedad ocular y visión variable. También pueden aparecer chalaziones, unos bultos recurrentes en el párpado.

Ilustración de un ojo humano cerrado con un recuadro circular que expone la estructura de un folículo piloso y varios ácaros microscópicos.
Un estudio detectó ácaros del género Demodex en veinticuatro de veinticinco mujeres que utilizaban extensiones de pestañas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una señal asociada con esta afección son las “collarettes” o escamas cilíndricas, depósitos cerosos que rodean la raíz de las pestañas. Koay advirtió que las extensiones pueden favorecer la acumulación de aceite y residuos si dificultan una limpieza adecuada. Los adhesivos también pueden ocasionar irritación o reacciones alérgicas.

Para controlar el cuadro, recomendó aplicar compresas tibias o una máscara térmica durante entre cinco y 10 minutos, masajear suavemente los párpados y limpiar la base de las pestañas. La irritación persistente, el enrojecimiento o los bultos repetidos requieren evaluación médica.

El rostro puede sufrir inflamación ligada al Demodex

Los ácaros también habitan en los folículos y glándulas sebáceas del rostro, donde se alimentan de sebo. En la mayoría de las personas no causan manifestaciones.

El dermatólogo Derrick Phillips señaló que quienes padecen rosácea papulopustulosa, caracterizada por enrojecimiento y lesiones elevadas, suelen presentar mayores cantidades de Demodex.

Phillips sostuvo que estos ácaros no constituyen la única causa de la rosácea. Su proliferación puede irritar físicamente los folículos, modificar el equilibrio bacteriano cutáneo y activar respuestas inmunológicas. Ese proceso puede sostener la inflamación de la piel.

manchas en la piel
Cuando los ácaros proliferan en los folículos faciales, pueden contribuir a la inflamación y agravar el enrojecimiento, el ardor y las lesiones tipo acné (Freepik)

El tratamiento puede incluir ivermectina tópica, metronidazol, ácido azelaico y, en determinados casos, antibióticos orales como la doxiciclina. El ardor continuo, el rubor facial o la aparición de grupos de pápulas y pústulas justifican una consulta especializada.

Las bacterias de las axilas transforman el sudor en olor corporal

El sudor recién producido carece casi por completo de olor. Phillips explicó que el olor corporal aparece cuando bacterias de las axilas, en especial las corinebacterias, descomponen elementos del sudor y liberan compuestos volátiles.

El lavado regular, los desodorantes y los antitranspirantes suelen bastar para reducir ese efecto. Las personas con sudoración excesiva pueden necesitar antitranspirantes con cloruro de aluminio, productos de venta bajo receta o medicación oral, según el caso.

Un hombre con camiseta gris frunce el ceño y cierra los ojos mientras su mano izquierda está cerca de su axila levantada, sobre un fondo de taquillas.
Las corinebacterias presentes en las axilas descomponen los elementos del sudor y producen los compuestos volátiles del olor corporal (Imagen Ilustrativa Infobae)

La bacteria Corynebacterium minutissimum puede causar eritrasma, una afección que genera placas rosadas o marrones, con leve descamación, en las axilas o la ingle.

La enfermedad puede confundirse con eccema o una infección por hongos. Bajo luz ultravioleta, suele presentar una fluorescencia rosa coral. Los tratamientos incluyen antibióticos tópicos y, en ocasiones, antibióticos orales.

El cuero cabelludo concentra levaduras relacionadas con la caspa

El género Malassezia agrupa levaduras que viven en áreas grasas de la piel. Además del cuero cabelludo, pueden encontrarse en las cejas y los pliegues nasolabiales. Flohr atribuyó esa distribución al microclima local, que incluye factores como el pH y la temperatura.

En algunas personas, estas levaduras favorecen la caspa y la dermatitis seborreica, con picazón, descamación y enrojecimiento. Phillips recomendó champús antifúngicos con ketoconazol o sulfuro de selenio. Cuando existe inflamación importante, puede indicarse un ciclo breve de corticoides tópicos.

Primer plano de un cuero cabelludo con cabello oscuro y escamas blancas y amarillentas visibles en la raíz y la piel. La piel del cuero cabelludo se ve seca.
Las levaduras del género Malassezia habitan áreas grasas de la piel y favorecen la aparición de caspa y dermatitis seborreica (Imagen Ilustrativa Infobae)

El dermatólogo alertó que la aplicación de aceites sobre un cuero cabelludo descamado puede empeorar la dermatitis seborreica. El dolor, la inflamación intensa, la caída del cabello o la falta de mejoría requieren atención médica.

Los pies húmedos favorecen el pie de atleta

Los espacios cálidos y húmedos entre los dedos favorecen el crecimiento de dermatofitos, los hongos responsables del pie de atleta. El uso de calzado cerrado, los calcetines mojados, la sudoración y la exposición en gimnasios o piscinas aumentan el riesgo.

La infección provoca picazón, enrojecimiento, descamación y grietas entre los dedos. La terbinafina tópica suele resultar eficaz si se acompaña con secado adecuado de los pies y recambio rápido del calzado o los calcetines transpirados.

Un adulto sentado en una silla se pone una media blanca sin costuras en el pie. Se ven las piernas y el torso; el rostro está fuera de encuadre. Fondo doméstico simple.
El exceso de humedad en el calzado propicia la infección por hongos dermatofitos que causan el pie de atleta (Imagen Ilustrativa Infobae)

Phillips señaló que algunos pacientes tratan durante meses una presunta infección por hongos cuando, en realidad, padecen eccema o psoriasis. Los casos recurrentes, dolorosos, extensos o que alcanzan las uñas deben ser revisados por un profesional.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD