Por qué una disculpa centrada en el malestar ajeno puede agravar un conflicto

La omisión de la propia conducta y la falta de reconocimiento del daño suelen percibirse como evasión, según especialistas e investigaciones sobre reparación de vínculos

Una persona con el brazo vendado señala una taza rota en el suelo frente a un hombre de traje que sostiene un espejo hacia ella.
La frase "lamento que te sientas así" desplaza la atención hacia la reacción del afectado y omite la conducta que causó el conflicto (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La frase “lamento que te sientas así” suele aparecer con la forma de una disculpa, aunque puede producir el efecto contrario cuando responde a una conducta que causó daño. En lugar de reconocer lo ocurrido, desplaza la conversación hacia la reacción de quien se sintió afectado y deja fuera la acción que originó el conflicto.

La diferencia no es solo de tono. Una reparación supone identificar qué se hizo, asumir la parte de responsabilidad y atender las consecuencias para la otra persona. Cuando esos elementos faltan, la expresión de pesar puede interpretarse como una forma de evasión, porque parece lamentar la incomodidad ajena sin referirse a la conducta propia.

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De acuerdo con un artículo de Psychology Today, escrito por Changiz Mohiyeddini, profesor del Departamento de Medicina Familiar y Comunitaria de la Universidad de Toronto, la estructura de esa frase modifica el foco de una disculpa. La persona que habló o actuó deja de ocupar el centro de la oración, mientras que el sentimiento del interlocutor pasa a ser el asunto principal.

La distinción tiene relevancia en vínculos familiares, laborales y de pareja, donde una discusión puede extenderse si la persona afectada percibe que debe defender la legitimidad de su malestar. En una entrevista con la American Psychological Association, la psicóloga Karina Schumann señaló que el reconocimiento del daño y la aceptación de responsabilidad son componentes importantes de una disculpa que se percibe como sincera.

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Una disculpa pierde sentido si no identifica la conducta que causó el daño

Un hombre y una mujer sentados frente a frente en una mesa de madera con dos tazas, dentro de una sala con estanterías.
El profesor Changiz Mohiyeddini sostiene que una disculpa ubica a la persona que cometió la falta como sujeto de la acción (Imagen Ilustrativa Infobae)

Decir que se lamenta cómo alguien se siente no siempre equivale a negar sus emociones. Puede ser una expresión de empatía cuando no existe una acción propia que haya generado el malestar, como ante una situación dolorosa que atraviesa otra persona. El problema aparece cuando esa fórmula reemplaza el reconocimiento de un hecho concreto, por ejemplo una descalificación, un incumplimiento o una decisión que produjo consecuencias.

Mohiyeddini explicó en Psychology Today que una disculpa genuina debe identificar a quien asume la responsabilidad por lo ocurrido. Esta formulación permite centrar la conversación en la conducta que provocó el conflicto, en lugar de cuestionar si la reacción emocional de la persona afectada estuvo justificada.

Reconocer la conducta, el daño y la responsabilidad es una diferencia central entre expresar simpatía y pedir disculpas. La guía de Greater Good in Action, proyecto de la Universidad de California en Berkeley, señala que este reconocimiento tiene más posibilidades de ser bien recibido cuando identifica la ofensa, a la persona afectada y la responsabilidad correspondiente. También advierte que las fórmulas vagas que minimizan el agravio pueden cuestionar indirectamente la legitimidad de la queja.

Una investigación publicada en 2016 en Negotiation and Conflict Management Research, realizada por Roy Lewicki, Beth Polin y Robert Lount, evaluó seis componentes de una disculpa mediante dos experimentos con 755 participantes. Los resultados indicaron que el reconocimiento de responsabilidad y el ofrecimiento de reparación fueron los elementos con mayor peso en la percepción de su eficacia.

La empatía ayuda a reparar vínculos cuando se acompaña de responsabilidad

Libreta de espiral abierta con las frases Reconocer el hecho, Asumir responsabilidad y Reparar el daño escritas en azul junto a un bolígrafo.
La psicóloga Karina Schumann señaló ante la Asociación Estadounidense de Psicología que la validación del impacto suele faltar en los pedidos de perdón (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las disculpas no eliminan por sí solas un conflicto ni obligan a la otra persona a aceptar una explicación. Su función puede ser abrir un espacio para reconocer una falta y mostrar disposición a modificar una conducta. La sinceridad percibida, la empatía y la reparación posible influyen en esa evaluación.

Schumann explicó a la American Psychological Association que la validación suele estar ausente en muchas disculpas. Reconocer cómo una acción afectó a otra persona comunica que se comprendió el alcance del problema. Esa validación no implica coincidir con cada interpretación del conflicto, sino registrar que hubo un impacto que requiere ser atendido.

Un artículo académico de 2008, disponible en PubMed Central, analizó el papel de las disculpas ante errores médicos y distinguió entre asumir la responsabilidad por un daño y expresar únicamente simpatía. La autora, Jennifer K. Robbennolt, señaló que reconocer lo ocurrido y manifestar arrepentimiento puede contribuir a reducir la atribución de culpa, la ira y las respuestas de confrontación, además de favorecer la confianza entre profesionales de la salud y pacientes. Aunque el trabajo se centra en el ámbito sanitario, sus conclusiones ofrecen elementos para comprender la reparación de otros vínculos interpersonales.

En los casos en que no existe acuerdo sobre lo sucedido, Mohiyeddini propone que la claridad resulte preferible a una disculpa aparente. Expresar que se entiende el dolor ajeno pero que se tiene otra interpretación del hecho evita presentar como reparación una frase que no asume responsabilidad.

Cuando el uso de respuestas evasivas se vuelve repetido en relaciones cercanas, el autor señaló que puede ser útil abordarlo con un profesional de la salud mental o con una persona de confianza ajena al conflicto.

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