Muelas de juicio: cuándo conviene conservarlas y por qué pueden causar problemas

Cleveland Clinic analiza una decisión frecuente en salud bucodental y los factores que conviene revisar antes de una cirugía. Qué evalúan los especialistas para evitar procedimientos innecesarios

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Ilustración 3D translúcida de una mandíbula humana con dientes visibles, mostrando una muela del juicio inferior resaltada en rojo.
Cleveland Clinic advirtió que las muelas del juicio no siempre deben extraerse y que la decisión debe tomarse caso por caso junto al dentista (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las muelas del juicio —también llamadas terceros molares— suelen tener mala fama: a muchas personas les generan dolor, inflamación o infecciones y terminan en el quirófano. Pero no siempre es necesario extraerlas, advierte Cleveland Clinic. La decisión, subrayan sus especialistas, debe tomarse caso por caso junto al dentista, para cuidar la salud bucodental sin recurrir a procedimientos innecesarios.

Aunque cerca del 85% de las personas se extrae estas piezas en algún momento, el centro médico sostiene que no hace falta retirarlas de manera automática. Si tienen espacio suficiente, están bien ubicadas y funcionan con normalidad, pueden conservarse, explicó Alan Martinez Lopez, cirujano oral y maxilofacial, en declaraciones recogidas por Cleveland Clinic.

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Hombre en silla dental, dentista y asistente, equipos odontológicos, monitor con radiografía dental, ventana exterior.
Las muelas del juicio pueden conservarse si tienen espacio suficiente, están bien ubicadas y funcionan con normalidad en la salud bucodental (Imagen Ilustrativa Infobae)

Suelen aparecer al final de la adolescencia o al comienzo de los 20 años. Se asocian con problemas porque pueden crecer torcidas, quedar retenidas bajo la encía o no tener suficiente espacio en la boca. Sin embargo, no todos los casos terminan en una intervención: Martinez Lopez remarcó que, si hay lugar suficiente y estas piezas trabajan como cualquier otra, no hay motivo para retirarlas “por las dudas”.

Qué beneficios puede tener conservar las muelas del juicio

Cuando están sanas, estas piezas pueden cumplir una función similar a la del resto de los molares. Su aporte principal está en la masticación: suman superficie para triturar los alimentos. Por ejemplo, al morder comidas más duras, como algunas carnes o vegetales crudos, contar con más “puntos de apoyo” puede repartir mejor la fuerza.

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Radiografía dental panorámica de la mandíbula, los dientes con obturaciones y restauraciones, parte del cráneo y columna cervical.
Conservar las muelas del juicio sanas puede aportar más superficie de masticación y ayudar a distribuir mejor la fuerza al triturar alimentos (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Si tienes más dientes, tienes más superficie para masticar”, explicó Alan Martinez Lopez a Cleveland Clinic. “Hay beneficios claros en repartir esa carga”.

El especialista indicó además que cada diente cumple un rol dentro de la boca. Si las muelas del juicio salen correctamente y encajan sin problemas con el resto, se integran a la mordida natural y a la estructura de la mandíbula. En esas condiciones, conservarlas puede ayudar a mantener ese equilibrio funcional. Según el cirujano, si la boca tiene las condiciones adecuadas, mantenerlas puede preservar lo que ya funciona bien.

Qué riesgos implica extraerlas sin necesidad

La extracción de muelas del juicio es una cirugía frecuente y, en general, segura, pero sigue siendo un procedimiento quirúrgico. Por eso, Cleveland Clinic advierte que retirarlas sin indicación puede exponer al paciente a complicaciones que podrían evitarse.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Cleveland Clinic advirtió que la extracción de muelas del juicio sin indicación puede causar dolor, hinchazón, infección, sangrado y lesión nerviosa (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre los riesgos que menciona la institución figuran dolor e hinchazón, alveolitis seca (una complicación en la que el coágulo del alvéolo se pierde o no se forma bien y la zona queda muy dolorida), infección, sangrado, lesión nerviosa y problemas sinusales en los dientes superiores. También pueden presentarse complicaciones vinculadas con la anestesia o la sedación.

El mensaje, según Cleveland Clinic, no es “nunca extraerlas”, sino evitar que sea una práctica automática. La elección debe basarse en una evaluación de riesgos y beneficios en cada caso.

Cuándo conviene mantenerlas y qué cuidados requieren

De acuerdo con el centro médico, estas muelas pueden conservarse si ya erupcionaron por completo, están en la posición adecuada y tienen espacio suficiente en la mandíbula. Además, deben permanecer sin dolor, sin infecciones repetidas y sin afectar a los dientes vecinos.

“No recomiendo extraer muelas del juicio que no están causando problemas sin antes sopesar los riesgos y los beneficios”, sostuvo Cleveland Clinic al citar a Martinez Lopez. “Es una decisión que debes tomar junto con tu dentista o cirujano oral”.

Primer plano de una persona aplicando pasta de dientes verde y blanca de un tubo rojo sobre un cepillo de dientes blanco y turquesa.
Si las muelas del juicio se conservan, requieren higiene cuidadosa y controles regulares porque pueden acumular placa, bacterias, caries y enfermedad de las encías (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si se conservan, hace falta una higiene cuidadosa: limpiarlas bien durante el cepillado y al usar hilo dental, y controlarlas en consultas regulares para confirmar que siguen sanas. Por estar al fondo de la boca, tienden a acumular placa y bacterias, lo que las vuelve más propensas a caries, enfermedad de las encías e infecciones.

Si aparecen esos problemas, la extracción puede volver a evaluarse antes de que el cuadro avance. Hasta entonces, el instituto médico plantea que pueden mantenerse bajo control odontológico.

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