
*Grupo INECO es una organización dedicada a la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades mentales. A través de su Fundación INECO, investiga el cerebro humano.
En la actualidad, se duerme menos, es habitual vivir acelerados y muchas veces se naturaliza el estrés. Sin embargo, pocas veces se piensa en cómo estos hábitos afectan al cerebro.
PUBLICIDAD
Cuando se habla de salud cerebral, se la suele asociar con enfermedades como el Alzheimer o al ACV, pero cuidar el cerebro va mucho más allá: implica la capacidad de pensar, aprender, ser creativos, regular emociones, vincularse, adaptarse a los cambios y otras funciones esenciales para el bienestar cotidiano.
La buena noticia es que ese cuidado no depende sólo de tratamientos médicos, ni debe comenzar cuando aparece un problema. Se construye en la vida cotidiana, a través de rutinas, actividades y vínculos.

“Desde la Terapia Ocupacional, se entiende que lo que se hace cada día moldea el bienestar. Trabajar, descansar, moverse, jugar, cuidar a otros, compartir tiempo con personas significativas: todas esas acciones no son simples tareas, sino parte de la estructura que sostiene nuestra salud” afirma la licenciada Guadalupe Chacon Lechmann, terapista ocupacional (MN 4926).
PUBLICIDAD
En un contexto donde el aumento de los trastornos mentales y neurológicos es una realidad, pensar en prevención es indispensable. Y en este caso, la terapia ocupacional tiene un rol clave: acompaña a las personas a organizar su vida diaria de manera saludable, equilibrada y significativa. No se trata sólo de intervenir cuando aparece una enfermedad. También se trata de prevenir, de ayudar a construir rutinas que favorezcan el bienestar cognitivo, emocional y social.
Seis recomendaciones para cuidar la salud cerebral

Estas acciones protegen el cerebro. La combinación entre organización y flexibilidad genera estabilidad y reduce la sobrecarga mental.

Durante el descanso nocturno, el cerebro consolida la memoria, regula las emociones y elimina desechos metabólicos. Dormir mal no es una anécdota: es un factor de riesgo. Programar el descanso es tan importante como programar cualquier otra actividad del día.
PUBLICIDAD

No hace falta pasarse todo el día en el gimnasio, caminar, subir escaleras, bailar o realizar tareas activas ya aportan beneficios. El movimiento mejora la memoria, la atención y nuestro estado de ánimo.

Conversar, compartir actividades y tener vínculos significativos fortalece la salud mental y cognitiva.

Un idioma, un instrumento, una receta diferente, activa circuitos cerebrales que la rutina no toca. El aprendizaje continuo es una forma de ejercitar el cerebro.

Generar momentos de pausa real, sin pantallas, sin exigencias es una necesidad, no un lujo.
Cuidar el cerebro también implica revisar cómo se vive, cómo se distribuye el tiempo personal, que actividades se priorizan, entre otras cosas.
El cerebro es el motor de todo lo que somos y se hace. Y, como cualquier motor, necesita uso, cuidado y mantenimiento.
Ese cuidado puede empezar mucho antes de llegar al consultorio: con decisiones cotidianas, porque la salud mental se construye todos los días.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Por qué un análisis de sangre poco conocido podría ser clave para detectar colesterol oculto
Las nuevas guías de la Asociación Estadounidense del Corazón y el Colegio Estadounidense de Cardiología incorporan la medición de un factor genético que eleva el riesgo cardiovascular y que el panel de lípidos de rutina no logra identificar

Aceite de oliva: cuáles son los beneficios de este superalimento que cuida el corazón e impulsa la longevidad
Presente en cocinas de todo el mundo, este producto en su versión virgen extra fue el centro de dos investigaciones que analizaron a más de 800.000 personas y encontraron un patrón que lo posiciona entre los grandes aliados de la salud a largo plazo

Día Nacional de la Oncología: ocho avances que cambian el tratamiento del cáncer en 2026
La medicina de precisión, la inmunoterapia, los anticuerpos conjugados y los estudios moleculares modifican la estrategia contra tumores frecuentes y raros, con un objetivo que incorpora la calidad de vida a la eficacia clínica

El Niño y la “tormenta perfecta” para el dengue: por qué la prevención debe empezar antes del verano
Las lluvias, la humedad y las temperaturas favorables pueden acelerar el ciclo del Aedes aegypti. Especialistas explican a Infobae que las sequías también pueden aumentar el riesgo por el almacenamiento de agua y advierten que hogares, municipios y equipos de salud deben prepararse antes de que suban los casos

Caída del pelo en el posparto: cuándo comienza, cuánto dura y cómo cuidarlo
Tras el embarazo, muchas mujeres advierten una pérdida más marcada de cabello. La dermatóloga y tricóloga Vanina Gegdyszman explicó en El Puente qué ocurre, cuáles son las señales de alerta y cómo atravesar el proceso


