
(HealthDay News) - Las sustancias químicas comunes que se usan en el plástico y los productos de cuidado personal podrían interferir con el desarrollo cerebral de los bebés, según un estudio reciente.
Los ftalatos se encuentran en muchos artículos de uso diario, como envases de alimentos, champú, juguetes y pisos de vinilo.
Ayudan a suavizar los plásticos y a llevar los aromas en los productos. Pero también podrían dañar el cerebro de los bebés no nacidos cuando las madres se exponen durante el embarazo, señalan los investigadores.
“Realizamos este estudio porque los ftalatos están en todas partes en nuestra vida diaria”, dijo a CNN el autor principal del estudio, Donghai Liang, profesor asociado de salud ambiental en la Facultad de Salud Pública Rollins de la Universidad de Emory, en Atlanta. De ahí su apodo de “productos químicos en todas partes”.

Su equipo encontró que los bebés que habían estado expuestos a estas sustancias químicas en el útero tenían niveles más bajos de sustancias importantes del cerebro, como la serotonina y la dopamina.
Estos ayudan a controlar el estado de ánimo, el aprendizaje y las reacciones del bebé.
El estudio, publicado el 2 de abril en la revista Nature Communications, siguió a 216 parejas de madres y bebés en Atlanta.
Los investigadores analizaron la orina de las mujeres embarazadas en busca de ftalatos y analizaron la sangre de los bebés después de que nacieron.
Las pruebas revelaron que los bebés expuestos a los ftalatos tenían niveles bajos de tirosina y triptófano, aminoácidos que ayudan a producir sustancias químicas clave del cerebro. Estos bebés también obtuvieron puntuaciones más bajas en las pruebas de atención y respuesta.

Los ftalatos se han relacionado con muchos problemas de salud, como el asma, la obesidad e incluso el cáncer. Esta nueva investigación ayuda a explicar cómo estas sustancias químicas pueden afectar al cerebro.
El doctor Leonardo Trasande, de la Universidad de Nueva York, quien revisó los hallazgos, dijo que el estudio amplía la comprensión de estas sustancias químicas.
“Ya sabemos, no solo en el desarrollo del cerebro de los bebés, sino en una serie de consecuencias que van de la cuna a la tumba, y del útero a la tumba, que los ftalatos, en forma de (una) carga de enfermedad debido al plástico, cuestan a los EEUU 250.000 millones de dólares anuales”, dijo Trasande a CNN.
“Este estudio se suma a una voluminosa base de evidencias de que los productos químicos utilizados en los materiales plásticos dañan la salud humana”, añadió Trasande. “Realmente no es algo que debamos debatir más activamente. El enfoque más reflexivo sería discutir realmente lo que tenemos que hacer con respecto al uso del plástico”, agregó.
Las personas pueden reducir su riesgo usando vidrio o acero inoxidable en lugar de plástico, evitando las sartenes antiadherentes y eligiendo artículos de cuidado personal etiquetados como “libres de ftalatos”.
“Dado que los ftalatos se pueden encontrar en el polvo doméstico, mejorar la circulación del aire y una limpieza regular con un paño húmedo puede ayudar”, añadió Liang.
Más información: El Grupo de Trabajo Ambiental ofrece más información sobre los ftalatos. FUENTE: CNN, 2 de abril de 2025
* India Edwards HealthDay Reporters ©The New York Times 2025
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