
Este martes 1 de abril, Argentina conmemora el Día Nacional del Donante de Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH), más conocido como médula ósea. La fecha reconoce a quienes se inscriben para ofrecer una posibilidad de vida a personas con enfermedades graves como leucemia o anemia aplásica. Este año, el día llegó con un anuncio especial: el INCUCAI sumará un nuevo método de captación de donantes a través del hisopado bucal.
La iniciativa, impulsada por el Registro Nacional de Donantes de CPH del INCUCAI, busca facilitar la incorporación de nuevos donantes mediante una técnica que no requiere extracción de sangre. Se trata del hisopado de mucosa yugal, un procedimiento rápido, seguro y no invasivo. El método consiste en tomar una muestra genética de la boca mediante tres hisopos que recorren la cara interna de las mejillas, la cual permite estudiar el código genético del donante y definir su compatibilidad con pacientes que necesitan un trasplante de médula ósea.
Según explicaron a Infobae desde el organismo, el hisopado funcionará como un complemento a la captación de donantes que ya se realiza de manera asociada a la donación de sangre. La expectativa es que esta modalidad facilite el acceso en regiones que hoy tienen escasa representación dentro del Registro Nacional de Donantes de CPH, y contribuya así a ampliar la diversidad genética disponible para los pacientes.
Dónde se realizarán los hisopados

El primer puesto de inscripción se instalará en el Laboratorio de Inmunogenética, ubicado en Ramón Carrillo 489, 1° piso, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. A partir de allí, el plan contempla la apertura progresiva de nuevos puntos de captación en distintas zonas del país.
Para inscribirse, es necesario tener entre 18 y 40 años y gozar de buena salud. El proceso de registro se puede hacer en línea, a través del sitio oficial http://hisopados.sintra.incucai.gov.ar. Allí, las personas interesadas deben solicitar un turno, completar sus datos personales y responder un formulario sobre antecedentes de salud.
Cómo funciona el registro de donantes

Desde su creación, el 1 de abril de 2003, el Registro Nacional de Donantes de CPH posibilitó que más de 1.800 pacientes en Argentina —sin donantes compatibles en su entorno familiar— recibieran un trasplante de médula ósea. En el marco de este nuevo aniversario, desde el INCUCAI detallaron que “durante todo el mes se realizarán actividades y colectas de donación de sangre e inscripción en el Registro de Donantes en distintos puntos del país”, lo que representa una oportunidad para que más personas se sumen a esta práctica.
A lo largo de estos años, el Registro aportó 681 donantes de médula ósea, de los cuales 340 lo hicieron para pacientes en Argentina y 341 para pacientes internacionales. La necesidad de expandir esa base no es menor: según el Ministerio de Salud, tres de cada cuatro pacientes no encuentran un donante compatible dentro de su círculo familiar. Por eso, el acceso a registros nacionales e internacionales resulta clave.
La búsqueda de compatibilidad genética se basa en el sistema HLA (Antígenos Leucocitarios Humanos). Este sistema permite comparar el perfil genético del paciente con el de los donantes inscriptos, tanto en Argentina como en la red mundial. Una coincidencia adecuada entre ambos códigos genéticos incrementa las posibilidades de éxito del trasplante.
Según explicó a Infobae Richard Malan, vicepresidente del INCUCAI, “el Registro Nacional tiene actualmente más de 314,000 donantes inscriptos y forma parte de la Red Mundial World Marrow Donor Association (WMDA) que agrupa a 63 países y cuenta con casi 43 millones de donantes registrados en todo el mundo”.
Qué es la médula ósea

La médula ósea es un tejido esponjoso situado en el interior de los huesos grandes del cuerpo, como el esternón, los húmeros, los fémures y los huesos de la pelvis, y cumple un papel crucial en la producción de células sanguíneas. Estas células incluyen glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas, cada una de ellas esencial para el transporte de oxígeno, la defensa frente a infecciones y la coagulación sanguínea, respectivamente.
En el centro de este proceso se encuentran las células progenitoras hematopoyéticas (CPH), células madre que, al dividirse, generan todas las células sanguíneas necesarias para el funcionamiento del cuerpo humano. La médula ósea, por lo tanto, es fundamental para el sistema hematopoyético, responsable de la producción y mantenimiento de la sangre en el organismo.
Según el Ministerio de Salud de la Nación, “las células progenitoras hematopoyéticas son las encargadas de producir los componentes de la sangre, sin ellas el cuerpo no sería capaz de generar glóbulos rojos ni de protegerse adecuadamente contra infecciones”.
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