
La nutrición adecuada es un pilar fundamental para una buena salud, y comprender las claves para lograrlo es esencial, por ejemplo, para prevenir enfermedades. Es por eso que es de suma importancia mantener hábitos alimenticios saludables desde temprana edad.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “la nutrición es un aspecto crítico de la salud y el desarrollo. La buena nutrición guarda relación con la buena salud del lactante, el niño y la madre; sistemas inmunitarios más fuertes; embarazos y partos más seguros; menos riesgos de enfermedades no transmisibles (tales como diabetes y enfermedades cardiovasculares) y longevidad”.
Los preceptos básicos de nutrición
Los expertos de Mayo Clinic aseguran que los conceptos “básicos de nutrición se reducen a comer alimentos saludables que respalden tu salud” y, a la hora de elegir un plan alimenticio, sugieren: “Incluir comidas variadas de los principales grupos de alimentos: frutas; verduras; cereales integrales; lácteos bajos en grasa; proteínas magras como frijoles y otras legumbres, frutos secos y semillas; y grasas saludables; indicar cuánto se debe comer de cada grupo; incluir alimentos que puedas encontrar en tiendas cercanas y no solo en tiendas gourmet o especializadas; ajustarse a tus gustos, tu estilo de vida y tu presupuesto”.
“Habla con tu equipo de atención médica sobre los riesgos para tu salud. Por ejemplo, si tienes hipertensión arterial, quizás te aconsejen comer alimentos bajos en sodio”, señalan desde el mismo centro de salud.

En tanto, en MedlinePlus, el sitio de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, postulan que una buena nutrición “es importante para mantener a las personas sanas durante toda su vida, cuando son bebés, niños pequeños, niños, adultos y luego personas mayores. Puede ayudar a las personas a vivir más tiempo y reducir el riesgo de problemas de salud como enfermedades del corazón, diabetes tipo 2, obesidad y más”.
“Una alimentación saludable no significa que deba seguir una dieta muy estricta o comer solo unos pocos tipos de alimentos específicos. No significa que nunca pueda comer sus comidas favoritas. Puede comer una variedad de alimentos, incluyendo sus favoritos menos saludables. Pero es importante no comer demasiado de estos alimentos ni consumirlos muy seguido. Puede equilibrar esos alimentos con alimentos más saludables y hacer actividad física regular”, siguen desde MedlinePlus.
Y aconsejan algunas claves para un plan de alimentación saludable.
- Comer una variedad de alimentos, incluyendo vegetales, frutas y productos integrales.
- Comer carnes magras, aves, pescado, frijoles y productos lácteos bajos en grasa.
- Obtener suficiente fibra.
- Beber mucha agua.
- Limitar la sal, los azúcares añadidos, el alcohol y las grasas saturadas.
- Asegurarse de obtener suficientes nutrientes, especialmente calcio, vitamina D y potasio.

La elección de alimentos
Los especialistas de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés) indican que los alimentos “que ingresan a nuestro cuerpo son nuestro combustible. Nos brindan nutrientes, es decir, las vitaminas, los minerales y demás sustancias que nuestro cuerpo necesita para funcionar bien y crecer sano. Las investigaciones muestran que las buenas elecciones alimenticias son particularmente importantes en los niños, ya que su cuerpo y su mente aún están creciendo. Una elección inteligente de los alimentos tiene beneficios inmediatos y a largo plazo, tanto para usted como para su familia”.
Es por eso que advirtieron un método para detectarlos: “Pruebe el enfoque ¡Adelante! ¡Atención! ¡Alto! para clasificar los alimentos”.
“Los alimentos ¡Adelante!, se pueden comer en cualquier momento. Tienen muchos nutrientes y bajo contenido de grasas, azúcares y calorías poco saludables. Los alimentos ¡Adelante!, incluyen frutas; verduras; cereales, panes y pastas integrales; leche, yogur y quesos descremados o semidescremados; carnes magras o desgrasadas (sin grasa visible); pescado; frijoles; y agua. Los alimentos ¡Atención!, deben comerse con menos frecuencia. Estos incluyen arroz, pastas y panes no integrales; manteca de maní; granola; pretzels; y jugos de fruta. Los alimentos ¡Alto!, solo se deben comer de vez en cuando; algunos ejemplos son papas fritas, donas, leche entera, quesos grasos, perritos calientes, pescado y pollo fritos, caramelos y gaseosas”, señalaron desde los NIH.

A su vez, desde Mayo Clinic suman: “Para preparar tus menús saludables, tendrás que comprar ingredientes nutritivos. Cuando compres en el supermercado, céntrate en elegir alimentos frescos, congelados y menos procesados. Eso significa pasar más tiempo en la sección de frutas y verduras para abastecerse de ellas. Busca también cereales integrales y productos lácteos bajos en grasa”.
“No pases demasiado tiempo en los pasillos de colaciones y dulces. Y no dejes de visitar los mercados agrícolas durante la temporada de cultivo. Así podrás ver qué productos locales hay disponibles. Prueba técnicas de cocina saludables como hornear, asar, cocinar al vapor y saltear. Aprende consejos clave sobre seguridad alimentaria, cambios de recetas y más. Con estas habilidades culinarias saludables, reducir el riesgo de problemas de salud puede resultar delicioso”, dicen los especialistas de Mayo Clinic.
Por su parte, la Universidad Nacional de Colombia, un artículo institucional, aseguran que los expertos añaden que la buena alimentación “es un factor fundamental para el desarrollo del cuerpo y el bienestar integral. Una nutrición variada y equilibrada que contenga frutas, verduras, frutos secos, pescado azul, entre otras, es una manera de fortalecer el organismo y el sistema inmune”.
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