
El Día Internacional sobre las Cardiopatías Congénitas es el 14 de febrero, justamente la misma fecha en la que se celebra el Día de los Enamorados. Como el corazón está íntimamente ligado con las emociones se consideró una buena ocasión para concientizar sobre la importancia de tratar esta anomalía con la mayor celeridad posible.
¿Qué son las cardiopatías congénitas (CC)?
Las cardiopatías congénitas son defectos del corazón y/o de los vasos sanguíneos que se producen debido a un desarrollo anormal durante la vida fetal. La doctora María Amalia Elizari, Jefa de Sección Cardiopatías Congénitas del Adulto del Instituto Cardiovascular (ICBA) afirmó que “los controles ecocardiográficos durante el embarazo pueden detectar alteraciones anatómicas o funcionales del corazón del feto. Asimismo, el examen pediátrico del recién nacido es fundamental para el diagnóstico por la existencia de soplos o arritmias que en la edad adulta podrán ser tratadas”.
De acuerdo con datos del Hospital Garraham, el número anual de pacientes intervenidos en cirugía cardiovascular ha presentado un incremento persistente: en el año 2004 se registraron 448 casos, en los años 2008 y 2009 se superaron los 500 pacientes al año y a partir del año 2014, en forma persistente los pacientes intervenidos superan las 500 cirugías anuales de cardiopatías.
Si bien con el paso de los años se exhibe un leve aumento, el avance de la tecnología para el diagnóstico y para las intervenciones quirúrgicas hizo que en la actualidad, el tratamiento quirúrgico de las cardiopatías sea posible en el 90%, más de la mitad de ellas en los primeros seis meses de vida.
“En nuestra experiencia hemos aprendido que el manejo de las y los niños con cardiopatías congénitas requieren del trabajo multidisciplinario de neonatólogos, pediatras intensivistas, recuperadores, enfermería especializada, fisioterapeutas que, junto al cardiólogo, hemodinamista y cirujano cardiovascular permitan a esta población de pacientes tener un tratamiento precoz y adecuado”, destacaó Gladys Salgado, jefa del servicio de Cardiología del Garrahan.

Diferentes tipos de cardiopatías
La alteración del desarrollo puede localizarse en cualquiera de las estructuras cardíacas y/o de los vasos sanguíneos y los defectos pueden presentarse aislados o combinados, generando un enorme espectro de malformaciones. Es por eso que existe una gran diversidad de cardiopatías.
Según el tipo de cardiopatía y el grado de compromiso de la función cardíaca normal pueden afectar de manera precoz, en el nacimiento o a lo largo de las distintas etapas de su vida. Algunas de estas patologías deben corregirse en la etapa neonatal ya que podrían poner en riesgo la vida del recién nacido. En otros casos generan síntomas durante la infancia o adolescencia y finalmente, aproximadamente un 30%, se mantienen asintomáticas hasta la vida adulta siendo detectadas recién en chequeos de rutina.
Síntomas para detectarlas y tratamientos específicos
De acuerdo con expertos del ICBA, la presencia de coloración azulada de la piel (saturación arterial de oxígeno baja), la dificultad para alimentarse normalmente o ganar peso en los bebés, defectos en el crecimiento, la fatiga en la infancia y adolescencia, las palpitaciones y obviamente, la detección de soplos o hipertensión arterial en los controles médicos, son todos trastornos que pueden estar vinculados a una CC.
Existen diferentes tratamientos para la reparación de los defectos cardíacos congénitos que pueden ser quirúrgicos o percutáneos. En algunas cardiopatías complejas y severas como la presencia de un solo ventrículo (el corazón normalmente tiene 2), el tratamiento quirúrgico mejorará la calidad y expectativa de vida de este grupo de pacientes.
La doctora Elizari aclara que se ha logrado avanzar en el tratamiento invasivo de las arritmias cardíacas, que es una de las complicaciones más frecuentes, accediendo al corazón con catéteres a través de arterias que permiten eliminar circuitos eléctricos patológicos mediante la ablación por radiofrecuencia o crioablación.

Convivir con una CC
Aquellos pacientes que presentan una condición crónica deben realizar su control cardiológico de por vida. Esto les permitirá seguramente alcanzar una mejor calidad y expectativa de vida y reducir las complicaciones en la evolución.
“Gracias a los avances en el tratamiento y sus resultados, más del 90% alcanza la vida adulta. De todas formas, la capacidad funcional dependerá del tipo de cardiopatía. La mayoría de los pacientes pueden realizar múltiples actividades, incluyendo casi todos los deportes recreativos. Si la cardiopatía es compleja, en el caso de deportes competitivos, se requerirá una evaluación exhaustiva teniendo en cuenta los riesgos individuales de cada paciente”, afirmó Elizari.
Existen situaciones particulares en el seguimiento de algunos pacientes para evitar o disminuir complicaciones; por ejemplo, en pacientes mujeres en edad fértil con cardiopatías graves, se debe evaluar la necesidad de anticoncepción y los riesgos potenciales de un embarazo. Realizar una evaluación genética en casos que exista transmisión hereditaria de la patología.

Asimismo, es importante respetar el calendario de vacunación, realizar el control odontológico periódico y mantener una vida saludable, realizando actividad física y estricto control de los factores de riesgo cardiovasculares. “Esto es clave para la salud física y mental. La posibilidad de realizar encuentros recreativos en grupos de pares con cardiopatías similares mejora la calidad de vida”, dijo.
El seguimiento por cardiólogos especializados en el cuidado de esta categoría de pacientes disminuye el riesgo de complicaciones en la evolución. “Es muy importante que los centros cardiológicos de referencia cuenten con especialistas en pacientes adultos con cardiopatía congénita para lograr estos objetivos”, concluyó Elizari.
Desde 1994, el Hospital cuenta con una unidad exclusiva de cuidados intensivos en recuperación cardiovascular (UCI 35) donde se recuperan de la cirugía los pacientes intervenidos por cardiopatías congénitas o cardiopatías adquiridas, inclusive neonatos. En 2008, el Garrahan inició su Programa de Diagnóstico y Tratamiento Fetal, que lleva realizadas más de 1.600 consultas por diferentes patologías fetales,. Allí se observó un aumento significativo en la asistencia por diagnóstico prenatal de cardiopatías congénitas.
“Todas estas mejoras han permitido el cambio en conductas intervencionistas que lograron disminuir la indicación de cirugías paliativas y avanzar en diferentes cardiopatías a la reparación definitiva en un solo tiempo quirúrgico, aún en formas complejas de cardiopatía. En la actualidad, más del 90% de las cardiopatías tienen una resolución quirúrgica, y la incidencia de reoperación no planificada en la actualidad es del 10%.”, concluyó Salgado.
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