Cuál es el plan de Salud para acelerar el ritmo de vacunación y llegar al invierno con la “población objetivo” inmunizada

En un encuentro con la ministra Carla Vizzotti del que participó Infobae, la titular de la cartera sanitaria confió que con las casi 5 millones de dosis de AstraZeneca que llegarán al país este mes “se va a poder medir cuál es la máxima capacidad de Argentina para vacunar”. A cuánto está lo que llaman “el primer hito” de la campaña

"Estamos trabajando con las jurisdicciones para vacunar lo más rápido posible y de ese modo disminuir las hospitalizaciones antes de que empiece el invierno" (Efe)
"Estamos trabajando con las jurisdicciones para vacunar lo más rápido posible y de ese modo disminuir las hospitalizaciones antes de que empiece el invierno" (Efe)

Luego de que el Gobierno anunciara esta semana que antes de fin de mes llegarán a la Argentina 4 millones de vacunas de AstraZeneca, la ministra de Salud, Carla Vizzotti, anticipó esta mañana que con ese embarque planean completar lo que dieron en llamar “el primer hito” de la campaña de vacunación, que comprende a alrededor de 14 millones de personas.

En ese primer grupo de “población objetivo” están incluidos todos mayores de 60 años, las personas de 18 a 59 años con comorbilidades y la población esencial definida en el Plan Estratégico de Vacunación, que abarca personal de salud, fuerzas de seguridad, docentes y otros grupos determinados por la disponibilidad de dosis.

“Estamos trabajando con las jurisdicciones para vacunar lo más rápido posible y de ese modo disminuir las hospitalizaciones antes de que empiece el invierno”, aseguró Vizzotti esta mañana en un encuentro con periodistas del que participó Infobae, en el Salón San Martín del segundo piso de la cartera sanitaria.

En medio de lo que ella dio en llamar la “tercera ola” de la pandemia en el país, luego del incremento de casos que se había registrado en el verano, la ministra reconoció la preocupación que a las autoridades sanitarias ocasionó el crecimiento exponencial de casos de COVID-19 hacia fines de marzo, que “superó el número máximo del peor momento de la pandemia en el país el año pasado y además tensionó muy rápido el sistema de salud”.

Las medidas que tomó el Presidente fueron ante la posibilidad de que ese crecimiento siguiera sucediendo y se desbordara el sistema de salud”, justificó la titular de la cartera sanitaria, quien destacó que “ese crecimiento exponencial de detuvo, en la zona del AMBA se observa una tendencia al descenso, pero es necesario que esa tendencia se profundice y desacelere”. “Todavía hay tensión y estamos viendo cómo aumenta el número de casos en provincias del interior como La Pampa, Catamarca y Formosa”, agregó.

Y tras señalar que “con un sistema de salud más robusto se pudo dar respuesta”, reconoció que “el pico fue importante y se llegó a dimensionar el riesgo de que colapse el sistema sanitario”.

El aumento de casos registrado hacia fines de marzo superó el número máximo del peor momento de la pandemia en el país el año pasado y  tensionó muy rápido el sistema de salud (Reuters)
El aumento de casos registrado hacia fines de marzo superó el número máximo del peor momento de la pandemia en el país el año pasado y tensionó muy rápido el sistema de salud (Reuters)

Vizzotti analizó dos factores que interfieren en esta ola de la pandemia en el país, que son la letalidad y transmisibilidad de las nuevas variantes del SARS-CoV-2, que aumentan su circulación en el territorio nacional, y por otro lado la vacunación, “que está mostrando ya los primeros impactos en la disminución de la proporción de las personas mayores de 70 años en las internaciones y en las cifras de letalidad”.

Según un informe de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (Sati) citado por la ministra, “el 5,4% de todas las personas internadas en las unidades de terapia intensiva (UTI) tenían una dosis de alguna de las vacunas aprobadas en el país, menos del 1% contaba con las dos dosis y todo el resto eran personas que no estaban vacunadas”. “O sea que todas las medidas que podamos implementar para disminuir la circulación del virus, la transmisibilidad, los casos y la tensión en el sistema de salud va a hacer que disminuya la mortalidad y podamos dar tiempo a que la campaña de vacunación alcance a la mayor cantidad de personas”, evaluó.

Al día de hoy, la Argentina cuenta con casi 12 millones 700 mil dosis de vacunas (12.698.250 para ser exactos), de las que 7.035.850 corresponden a la vacuna Sputnik V (5.975.690 del componente uno y 1.060.160 del dos), 1.082.400 del laboratorio AstraZeneca llegaron a través del mecanismo Covax y 580.000 Covishield, que se trata de las desarrolladas por esa farmacéutica y la Universidad de Oxford elaboradas en el Instituto Serum de la India (lo que totalizan 1.662.400 de esa formulación). Finalmente, 4.000.000 de dosis de la vacuna Sinopharm.

Desde que comenzó la campaña de vacunación contra el COVID-19 en la Argentina, fueron inmunizadas en el país 9.541.511 personas. Según los últimos datos disponibles en el Monitor Público de Vacunación, el registro online del Ministerio de Salud que muestra en tiempo real el operativo de inmunización en todo el territorio argentino, de ese total, 7.912.175 corresponden a la primera dosis, mientras que 1.629.336 personas recibieron ambas y completaron el esquema.

Acerca de la logística y el ritmo de vacunación

"Es importante que la gente sepa que apenas llegan las vacunas al país se distribuyen, y que nunca va a haber la misma cantidad de dosis distribuidas que aplicadas", aclaró Vizzotti (NA)
"Es importante que la gente sepa que apenas llegan las vacunas al país se distribuyen, y que nunca va a haber la misma cantidad de dosis distribuidas que aplicadas", aclaró Vizzotti (NA)

Mucho se ha hablado acerca de cómo la velocidad con que se inmuniza impacta de manera directa en la disminución de la circulación del virus en la comunidad. Y en ese punto, un dato que quienes critican el ritmo de vacunación en el país observan es la brecha entre las personas vacunadas y las vacunas distribuidas (que al momento del cierre de esta nota alcanzaban las 11.373.872).

“Es erróneo pensar que hay dos millones de vacunas guardadas -comenzó a aclarar Vizzotti en este punto-. El Ministerio recibe las dosis, las distribuye a las jurisdicciones y este es el stock que tienen las 24 jurisdicciones, pero hay que saber que entre que una vacuna llega a una provincia, se distribuye, se aplica e impacta en el Nomivac (el sistema que releva los datos de vacunación de todo el país) hay en el medio un proceso de control, recuento, dar los turnos, aplicar y luego registrar”.

Además, la ministra explicó que si bien “en las jurisdicciones que tienen Nomivac el dato impacta en el día, hay 12 provincias que tienen su propio sistema de información y allí el impacto en el monitor se demora”.

“Es importante que la gente sepa que apenas llegan las vacunas al país se distribuyen, y que nunca va a haber la misma cantidad de dosis distribuidas que aplicadas y a medida que lleguen más dosis esa brecha va a ser más grande”, insistió, al tiempo que explicó: “Siempre hay un stock estratégico de todas las vacunas, que generalmente es de un trimestre, pero por supuesto que en esta situación es mucho menor y depende de la disponibilidad”.

Para ejemplificar los procesos que median entre el arribo de los embarques y su aplicación, Vizzotti relató: “Del último millón de dosis de la vacuna Sinopharm que arribaron al país hay 500 mil dosis que llegaron esta semana de las cuales 300 mil fueron elaboradas en una nueva planta, por lo que se está tramitando en Anmat la autorización de la planta para que los lotes puedan ser liberados”.

“Las vacunas llegaron con todos los trámites correspondientes para retirarlas de Aduana, se desaduanaron y están en un depósito donde se almacenan con todos los controles mientras el Instituto Nacional de Medicamentos (Iname) y el equipo de logística se encarga junto con el Instituto Gamaleya de evaluar la documentación para que se apruebe la planta -detalló-. Otras 200 mil de ese mismo embarque junto con otras 500 mil del segundo embarque son de una planta de las que Argentina ya tenía vacunas, pero mandaron un formulario de certificación de calidad con un formato nuevo adaptado a nuevas recomendaciones internacionales, lo cual requirió que se esté terminando de trabajar con Rusia sobre los ensayos clínicos y las pruebas que incluyen en ese certificado referido a los procesos de producción y su trazabilidad”.

“Es parte de los procesos de control de calidad que tiene que cumplir la Anmat, que lo que hace es garantizar que las vacunas que se usan en la Argentina son seguras y cumplieron todos los protocolos”, agregó en tanto el subsecretario de Estrategias Sanitarias, Juan José Castelli, que acompañó a la ministra en el encuentro, quien enfatizó: “Trabajamos para seguir todos los pasos formales para aprobar las plantas y autorizar el uso de los lotes; se hace lo más rápido posible, pero sin perder la seguridad de poder dar fe y tener la trazabilidad adecuada”.

El arribo de dosis de AstraZeneca y la posibilidad de escalar la vacunación

"Las nuevas dosis de AstraZeneca se conservan de 2 a 8 grados y eso va a permitir la descentralización de la vacunación" (Reuters)
"Las nuevas dosis de AstraZeneca se conservan de 2 a 8 grados y eso va a permitir la descentralización de la vacunación" (Reuters)

Antes de fin de mes llegarán a la Argentina 4 millones de vacunas de AstraZeneca. Se trata de los embarques correspondientes al contrato celebrado el año pasado por las 22,4 millones de dosis entre el gobierno argentino y la empresa farmacéutica, cuyo cumplimiento está demorado y generó críticas del Poder Ejecutivo. Son las dosis cuyo principio activo fue producido en Pilar, en el laboratorio mAbxience, y enviado para su envasado a los Estados Unidos y México.

Al respecto, Vizzotto celebró que se trata de “frascos multidosis de diez dosis, con menores dificultades de almacenamiento, lo que permitirá distribuirlas de manera más descentralizada en función de los planes estratégicos de cada provincia”.

“Hay provincias que tienen buena parte de su población concentrada en una o dos grandes ciudades y la forma de distribución de las dosis también tiene que ver con eso -especificó Castelli-. Con el tiempo y la posibilidad de poder distribuirlas a lugares más alejados en los que los conglomerados son más pequeños”.

En este sentido, la ministra explicó: “Lo que se está haciendo si la vacuna es congelada y requiere almacenamiento a -18 grados es que se acerca a la población a la vacuna, y, además, desde el punto de vista epidemiológico lo que se hace es empezar por los conglomerados urbanos”.

“Las nuevas dosis de AstraZeneca se conservan de 2 a 8 grados y eso va a permitir la descentralización de la vacunación”, aseguró, al tiempo que sostuvo: “La estrategia en este momento está escalonada atendiendo esas situaciones, por eso creemos que cuando lleguen estos casi cinco millones de dosis se va a poder descentralizar y ahí sí vamos a poder medir cuál es la máxima capacidad de Argentina para vacunar”.

Hasta ahora, la semana que más dosis se aplicaron el número fue casi 1.200.000 y tuvo que ver -en palabras de Vizzotti- “en función de la llegada de vacunas”. Eso ocurrió en la semana 15 de vacunación y el nuevo arribo de dosis va a permitir ver “hasta dónde puede escalar la vacunación en las provincias y hasta dónde puede mandárseles para que ese flujo se llegue a sostener”.

Según muestra el registro de cobertura por grupo etario, entre los mayores de 80 años, el 74,8% recibió al menos una dosis de una de las vacunas disponibles en el país, en el grupo de 70 a 79 años, el número asciende a 82,6%, mientras que de 60 a 69, el 70,8% fue inmunizado con al menos una dosis, y en la población de 20 a 59 años, el 9,9%.

“Llega un punto en que hay que cambiar la estrategia e ir a buscar a la población que tal vez por dificultades de acceso a la tecnología no se inscribieron, o tienen alguna duda respecto a la vacuna -analizó Vizzotti-. Estamos en esa etapa de estimular a las provincias a hacer ese trabajo de salir del vacunatorio para alcanzar ese primer hito de inmunizar a alrededor de 14 millones de personas”.

La ministra reconoció que el objetivo es “lograrlo antes de fin de junio”, pero fue clara al destacar que “la vacuna sola no alcanza” y es necesario disminuir los casos en todo el país.

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