
La industria maderera argentina atraviesa un escenario de desaceleración que comienza a dejar una consecuencia que excede los números de producción: la pérdida de capital humano especializado. Según el último Informe de Empleo y Actividad elaborado por la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA), el empleo registrado en el sector cayó 8,57% interanual, una contracción superior a la registrada por la actividad productiva.
La preocupación de la entidad se concentra especialmente en los segmentos que requieren mayor transformación industrial, incorporación tecnológica y mano de obra calificada. Tornerías, viviendas prefabricadas de madera, tableros, enchapados y aberturas se encuentran entre las actividades más afectadas por la reducción del empleo. “Cada puesto de trabajo que se pierde en estas actividades representa mucho más que una estadística”, señalaron desde FAIMA, al advertir que detrás de esos números hay conocimientos técnicos y experiencia que demandan años de formación.
PUBLICIDAD
El impacto tampoco es uniforme dentro de la cadena. El relevamiento de FAIMA muestra que las PyMEs muebleras registraron una caída promedio del 14% en sus ventas durante el primer trimestre del año. Para la entidad, estos datos reflejan la necesidad de observar especialmente la situación de las pequeñas y medianas empresas, que tienen un peso significativo en el entramado productivo y en la generación de empleo en distintas regiones del país.

Desde la federación remarcaron que preservar el capital humano debería convertirse en una prioridad de cara a una eventual recuperación económica. Si bien las empresas pueden incrementar rápidamente su producción cuando mejora la demanda, recuperar equipos especializados, reconstruir oficios y volver a desarrollar capacidades técnicas puede demandar mucho más tiempo. “Las capacidades industriales constituyen uno de los principales activos de la cadena forestoindustrial y luego requieren años para reconstruirse”, advirtieron.
PUBLICIDAD
Pese al escenario actual, FAIMA considera que la cadena forestoindustrial mantiene fortalezas estructurales que pueden convertirse en una ventaja cuando la economía recupere dinamismo. La disponibilidad de recursos forestales, la infraestructura industrial instalada, una amplia red de PyMEs y décadas de conocimiento acumulado conforman una base para avanzar hacia una industria más competitiva, innovadora y con mayor valor agregado. Sin embargo, la entidad subrayó que proteger el empleo también implica preservar a las empresas que lo generan.
“El desafío es llegar a ese escenario preservando aquello que constituye el verdadero diferencial del sector: las personas, el conocimiento y la capacidad de transformar un recurso renovable en productos de alto valor agregado”, sostuvo FAIMA. En ese sentido, la entidad concluyó que “cuidar ese capital humano hoy es también invertir en la competitividad de los próximos años”, frente al riesgo de que la desaceleración actual termine debilitando capacidades estratégicas para la recuperación futura.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La biomasa forestal busca convertirse en una fuente clave de energía industrial
El aprovechamiento de subproductos forestales abre una alternativa para generar energía térmica y avanzar hacia modelos de economía circular

Transporte de cargas: preocupa el incremento de costos, y el mal estado de las rutas
El ITC elaborado por FADEEAC señala un incremento acumulado de costos en lo que va de 2026 del 30,3%, liderado por la suba de precio del combustible

La harina de soja argentina gana US$6 por tonelada por la fuerte demanda europea
Las compras anticipadas por la entrada en vigencia de la norma EUDR impulsan los subproductos argentinos y mejoran los márgenes de molienda

En la zona de Bahía Blanca, el maíz y el girasol ganarían superficie en la campaña 2026/27
En tanto, el área implantada con soja registraría un leve retroceso

Por la menor faena, en la industria frigorífica conviven dos realidades
Mientras las empresas vinculadas a la exportación lograron aumentar su actividad, los frigoríficos enfocados en el mercado doméstico enfrentan menor demanda y dificultades para trasladar costos



