
La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis advirtió, respecto de la presencia de la plaga en el NOA, que el verdadero riesgo está en los maíces voluntarios, no en el trigo.
Desde la Red explicaron que en los últimos días se difundieron versiones acerca de que la chicharrita estaría afectando cultivos de trigo en el NOA, una zona endémica para la plaga. En tal sentido, destacan que “esta afirmación es técnicamente incorrecta y puede desviar la atención del verdadero foco de riesgo”.
El Dalbulus maidis es un vector exclusivo de patógenos del maíz y su ciclo biológico sólo se completa en Zea mays (maíz). En otoño/invierno, ante la ausencia de este cultivo en pie, puede encontrarse sobre trigo u otros cereales invernales, pero no se alimenta ni se reproduce en ellos, detallaron desde la Red. Agregaron que “su presencia es meramente transitoria, utilizando estas plantas como refugio temporal hasta que reaparece su hospedero natural”.

En ese contexto, el riesgo fitosanitario real se concentra en la emergencia de maíces voluntarios después de las lluvias otoñales, dado que éstos sí proporcionan el alimento y sustrato reproductivo que necesita la plaga, permitiendo su multiplicación y manteniendo activo el ciclo epidemiológico de los patógenos que transmite. Por eso, la recomendación técnica es intensificar el monitoreo y eliminar los maíces guachos en zonas endémicas para interrumpir la continuidad del vector y reducir la presión de inóculo.
Cabe señalar que un reciente informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, muestra un muy importante retroceso de la plaga a nivel país, observándose un escenario que se asemeja mucho al de un año atrás para las zonas de siembras tempranas, que son las que se están iniciando o prontas a hacerlo.
En cuanto a el NOA, como una de las zonas endémicas para la chicharrita, se ha constatado “un retroceso muy significativo”. Los datos puntuales indican que “desaparecieron las detecciones de más de 1.000 individuos, y las de más de 100 se redujeron al 23% (frente al 60% del registro anterior)”. En tanto, “las categorías de registros más bajos (es decir, hasta 20 individuos por trampa) pasaron a conformar el 36% del total, frente al 10% del registro anterior”, destaca el reporte.
Últimas Noticias
Las lluvias cambiaron la campaña en Córdoba: mejores rindes, pero con señales de alerta
Tras un enero crítico por sequía y calor, las precipitaciones de febrero mejoraron las expectativas productivas. Sin embargo, la variabilidad entre zonas, las plagas y el pronóstico climático mantienen abierto el interrogante sobre el resultado final

Del suelo al espacio: la quinua argentina se enfrenta al laboratorio más extremo
Un envío experimental de semillas de quinua del INTA buscará revelar cómo responden los cultivos a condiciones extremas y aportar claves para la agricultura

Lluvias que cambian el ánimo del campo: ¿alcanzan para asegurar la cosecha?
Las precipitaciones mejoraron la condición de soja, maíz y girasol en gran parte del país, pero el resultado final todavía depende del clima y del ritmo de cosecha en las próximas semanas

El picudo negro avanza y suma presencia en nuevas zonas sojeras
Detectan por primera vez el picudo negro en el noroeste santafesino. El hallazgo confirma su expansión y pone el foco en monitoreo y capacitación

La agroindustria argentina arrancó 2026 con un crecimiento del 7% en sus exportaciones
El Consejo Agroindustrial Argentino reportó que el incremento en las divisas del sector en el primer bimestre, fue impulsado por el trigo, el girasol y la carne vacuna. Sin embargo, encienden una luz de alerta respecto de la competitividad


