Dos almas en búsqueda de redención y libertad en este thriller nórdico cargado de suspenso

“Sol de sangre” es una historia de crimen y familia con clima claustrofóbico y estética nórdica en esta

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Alessandro Borghi y Jessica Brown
Alessandro Borghi y Jessica Brown Findlay lideran el elenco de "Sol de sangre". (Créditos: HBO Max)

Sol de sangre (The Hanging Sun) es una adaptación de un libro de Jo Nesbø, el escritor noruego más popular de todos los tiempos. Esta coproducción entre Italia y Gran Bretaña está ambientada en un pequeño pueblo nórdico en la época del año cuando el sol no se pone nunca y el día dura 24 horas.

John (Alessandro Borghi) está huyendo después de traicionar a su padre, un poderoso jefe criminal (Peter Mullan). Viaja al norte para evadir a su hermano (Frederick Schmidt) y se refugia en un pueblo donde habita una pequeña comunidad religiosa bastante estricta. John conoce a una mujer con un pasado complicado llamada Lea (Jessica Brown Findlay) y al mismo tiempo se convierte en una figura paterna para su hijo Caleb (Raphael Vicas). Mientras busca huir de su familia criminal, ella intenta liberarse de esa sociedad machista, religiosa y opresiva.

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La identidad nórdica en la película, más allá del idioma. (Créditos: HBO Max)

Que la película esté hablada en inglés y tenga varios rostros conocidos como el mencionado Peter Mullan y también Charles Dance no le quita su aspecto nórdico. A pesar de que no es del todo precisa acerca del lugar donde transcurre la historia, si la película fuera completamente noruega, a nadie le sorprendería. Es evidente que la pluma del popular músico y escritor Jo Nesbø es lo que le termina de dar esos tonos e identidad.

¿Podrán los dos personajes centrales compartir sus problemas y solucionarlos juntos? Lo bueno de que la película no sea norteamericana y que además esté basada en un libro es que los espectadores que no hayan leído ese texto no sabrán a ciencia cierta si la película se encamina hacia un final feliz o una tragedia absoluta. Ese es el único suspenso que hay en este largometraje de noventa y tres minutos que no termina de convencer a pesar de tener varios climas bien logrados.