Reforma laboral: las señales del Gobierno que recibió la CGT y el ministro que fue apartado de las negociaciones

La dirigencia cegetista, que negociará desde la semana próxima cambios en el proyecto, no tiene garantías de atenuar la iniciativa, pero celebra el repliegue de Federico Sturzenegger y el viraje de Patricia Bullrich

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La CGT negocia con el
La CGT negocia con el Gobierno los cambios en la reforma laboral, pero podría volver a la calle (Foto: RS Fotos)

La temperatura sube en la ciudad de Buenos Aires, pero la sensación térmica en la CGT bajó sensiblemente cuando se mide el futuro de la reforma laboral: sus líderes esperan reanudar la semana próxima las negociaciones para introducir cambios en el proyecto e interpretan como positivas algunas señales del Gobierno.

Una de esas señales es el apartamiento de Federico Sturzenegger de las últimas tratativas sobre la iniciativa oficial. Es que el ministro de Desregulación es la figura más demonizada por la central obrera en el gabinete nacional por propuestas consideradas “anti-sindicales” que formaron parte del DNU 70 y que ahora cobraron nueva vida en el articulado de la reforma laboral, como la limitación de las cuotas solidarias y la reglamentación del derecho de huelga en diversas actividades.

Una vez que el proyecto fue presentado en sociedad, y rechazado por la CGT con una movilización a la Plaza de Mayo, el 18 de diciembre pasado, comenzó a hacerse sentir la incidencia del ala política del Gobierno, donde están los mejores interlocutores del sindicalismo en el poder libertario: el asesor presidencial Santiago Caputo y los Menem (Martín, titular de la Cámara de Diputados, y “Lule”, de la Secretaría General de la Presidencia).

Los cotitulares de la CGT
Los cotitulares de la CGT Octavio Argüello, Jorge Sola y Cristian Jerónimo

También influyó el ministro del Interior, Diego Santilli, de viejos lazos con la dirigencia gremial, que les garantizó que había voluntad de negociar cambios en el proyecto. Aunque la sorpresa la dio en las últimas semanas la postura de Patricia Bullrich: junto con Sturzenegger, había insistido para imponer la versión más dura de la reforma laboral, pero ahora la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza es una de las abanderadas del diálogo con la CGT para acelerar la sanción parlamentaria de la iniciativa.

Cuando Infobae le preguntó la semana pasada si el Gobierno había tomado la decisión política de negociar con la CGT algunas modificaciones en el proyecto de reforma laboral que está en la Cámara Alta, la senadora lo admitió: “Sí, por supuesto; el objetivo es votar la ley y así como hubo cambios en la Ley Bases va a haber cambios para llegar a los votos necesarios”.

Este viernes, anticipó Bullrich, comenzará a funcionar en el Senado una comisión técnica, presidida por su asesora Josefina Tajes, que trabajará con los bloques que acompañan al oficialismo y analizará las objeciones a la reforma laboral de la CGT y entidades empresariales.

El ministro de Desregulación, Federico
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger

“Ellos quieren hablar, nosotros estamos dispuestos a hablar. Pero el diálogo tiene que ser sobre la base de un cambio, no sobre la base del status quo -dijo Bullrich-. Eso es lo único que decimos, que haya cosas que ellos puedan plantear, que puedan ser razonables, por supuesto que estamos dispuestos a escucharlos. Lo que no estamos dispuestos es a que todo siga igual".

Aun así, en la dirigencia cegetista hay cautela. Si bien el diálogo es fluido con algunos referentes libertarios, no hay garantías de que sus críticas al proyecto se traduzcan en modificaciones de algunos puntos o la eliminación de artículos que irritan al poder sindical.

Por eso la CGT desplegará una doble estrategia: por un lado, negociará con el oficialismo en todos los frentes para atenuar la reforma laboral y, por otro, como anticipó Infobae, dos de sus cotitulares iniciarán en estos días una gira por varias provincias para hablar con los gobernadores y tratar de convencerlos de no votar el proyecto tal como está hoy en el Senado.

Patricia Bullrich, en el Senado,
Patricia Bullrich, en el Senado, con los dirigentes de la CGT Jorge Sola y Octavio Argüello (Foto: Gabriel Cano/Comunicación Senado)

La idea es que Jorge Sola (Seguro) y Cristian Jerónimo (empleados del vidrio) viajen a Tucumán, Salta, Catamarca, Córdoba y Santa Fe, en una primera etapa, y luego se trasladen a la Patagonia para verse con los mandatarios de Río Negro, Chubut y Santa Cruz.

En todos los casos, quieren presionar en forma directa para evitar que el Gobierno, que envió a Santilli a hacer casi los mismos contactos con los gobernadores, imponga la reforma laboral con los puntos considerados inaceptables por la dirigencia gremial.

Este lunes, el ministro del Interior se reunió en Resistencia con el gobernador del Chaco, Leandro Zdero, quien luego confirmó su aval al proyecto: “Esta reforma es una herramienta central para recuperar competitividad y generar empleo formal; permite adecuar normas pensadas para otra realidad productiva”, señaló.

Diego Santilli se reunió con
Diego Santilli se reunió con el gobernador del Chaco, Leandro Zdero

El cronograma de contactos oficiales continuará este viernes con un encuentro de Santilli con el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, en la Casa Rosada.

Pese a que privilegiará las negociaciones, la CGT no descarta que a partir del 10 de febrero, cuando el Senado tiene previsto debatir la reforma laboral, concrete otra movilización ante el Congreso como una forma de ejercer una fuerte presión sobre los legisladores.

El viernes próximo se volverá a reunir la mesa política del Gobierno para analizar el estado de las negociaciones con los gobernadores y con los distintos bloques legislativos para determinar la profundidad de los cambios que podrían hacerse la reforma laboral.

A partir de entonces se verificará la verdadera temperatura de la CGT, que, si no logra las modificaciones que pretende en la reforma laboral, podría recalentarse mucho más que el tórrido verano porteño.