Rumbo a las elecciones del próximo 22 de octubre, Sergio Massa encara el último tramo de la campaña. Tras un multitudinario acto en Ensenada y con la mira puesta en entrar al balotaje, el candidato de Unión por la Patria brindó una extensa entrevista en la que destacó sus últimas medidas, dio indicios de cómo sería su potencial gobierno, explicó sus propuestas y se tomó unos minutos de reflexión en los que realizó una autocrítica de la gestión de Alberto Fernández que incluyó dardos filosos a la administración del ex ministro de economía, Martín Guzmán.
En diálogo con Alejandro Fantino -en Neura-, Massa analizó el clima electoral y reconoció que “hay gente enojada”, lo cual “es razonable” porque, por un lado, están “con la idea de que fracasaron con Macri (Mauricio)” y “lo de Alberto sumó frustración”. “Yo no soy el presidente, hay muchas cosas que yo hubiera hecho distinta pero no tenía la responsabilidad de gobernar”, continuó. Tras esa aclaración, resaltó que igualmente es “parte responsable” de la actual administración aunque destacó que también tuvo “la valentía” de “plantear puertas adentro las cosas que estábamos haciendo mal; y si las hubiésemos corregido a tiempo hoy habría menos gente caliente”. El ministro de Economía reveló que se lo dijo al Presidente “cara a cara, mano a mano”, pero no dio más detalles porque fueron conversaciones privadas y son cosas que quedarán entre ellos.
“Soy parte de este gobierno pero con diferencias; con la autoridad moral y con la tranquilidad de conciencia de que muchas cosas que nos pasaron y terminaron generando enojo en mucha gente, donde las tenía que plantear y advertir, las advertí”, agregó y recordó su llegada al Palacio de Hacienda: “Cuando hablaban del helicóptero en agosto del año pasado, de corridas, yo me podía haber quedado mirando en la presidencia de la Cámara y ¿sabes qué hice?, puse el pechito. Cuando todos decían que el gobierno se caía yo fui y me la banqué”.
En ese sentido, se le consultó por su antecesor en el cargo, Martín Guzmán. “Si fuera él me preguntaría qué pasó que todos me perdieron la confianza”, declaró Massa dejando entrever que el ex ministro le informaba cosas diferentes a él, a Alberto Fernández y a Cristina Kirchner sobre el rumbo de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional.
Uno de los mayores enojos que le provocó Guzmán fue cuando revisó el calendario de vencimientos de deuda que debía afrontar la Argentina. “En un año electoral teníamos vencimientos en junio, julio, septiembre y octubre… ¿Quién los armó, el enemigo?, y después me preguntás ¿por qué hay gente que está enojada (con Guzmán)? La falta de reflejo hasta para armar el calendario de vencimientos. Es parte de los enojos de la dirigencia política del Frente de Todos que tiene con Martín”, sentenció.

Mirando hacia adelante, enfatizó: “El Presidente desde el 10 de diciembre voy a ser yo y hay cosas que inexorablemente voy a hacer distinta”. En ese sentido adelantó que avanzará con reformas respecto del funcionamiento del Estado, en la educación pública, un programa de empleo joven, hacer más equitativa la redistribución de la riqueza, y avanzar hacia “una simplificación tributaria”.
También manifestó que ya tiene “delineadas” personas y “perfiles” para conformar su administración, e insistió en que quiere “inaugurar” un “gobierno de unidad nacional” incluyendo ministros que vengan de “otras fuerzas políticas”.
El candidato de Unión por la Patria destacó alcanzar metas de equilibrio fiscal y superávit comercial, con el objetivo de acumular reservas para darle respaldo al peso y contrarrestar la crisis actual. “El año que viene vamos a empezar a ver la baja de inflación”, aseguró. “Si Argentina acumula reservas en 2024 va a poder volver al mercado de capitales”, agregó.
En materia de seguridad puso el foco en el flagelo del narcotráfico en Rosario y propuso: “Hay que blindarla porque no da para más. Hay que romper abajo para darle tranquilidad a la gente y arriba para manotearle la guita a los que con gemelitos y corbatita se dedican a lavar la guita del narcotráfico”.
Massa también se tomó su tiempo para salir al cruce de las promesas de la oposición: “Cuando hablan de unificación de la brecha y dolarización, lo que no le están diciendo a la gente es que le van a devaluar el ingreso al 100%, le van a llevar el colectivo a 1.100 pesos, el tren a $1.300, la boleta de luz de un jubilado a 23.400 pesos… si no le ponés número son frases muy lindas. La dolarización implica cambios en los precios de la economía”.
“El tipo que se sube al Roca va a pagar 1.300 mangos con Milei, y con Bullrich también que dice que va a eliminar los subsidios al transporte”, apuntó.
“El 10 de diciembre voy a ser Presidente y empieza una etapa nueva en la Argentina. El 22 vamos a hacer una muy buena elección”, auguró enfatizando que el oficialismo está haciendo “el esfuerzo para ganar en primera vuelta”: “Vamos a poner todo, me estoy rompiendo el alma en la campaña”.

La respuesta a las críticas de Macri
El martes el expresidente Mauricio Macri reapareció y lanzó duras críticas hacia Sergio Massa y sus recientes medidas económicas, adoptadas tras la devaluación post PASO. Frente a este escenario, el ministro recordó que “en 2019 cuando entre las PASO y la general, Macri bajó Ganancias y congeló los combustibles violando los contratos con las petroleras, y subió las asignaciones familiares... eso era ‘un plan de promoción por el futuro de la Argentina’... Ahora es plan platita”. “Hay un doble estándar. Todo lo que hizo Macri ahora lo critica”, expresó.
También se refirió al viaje que realizaron juntos a Davos en el año 2016, al poco tiempo de asumido el exmandatario. Massa reveló que en aquella oportunidad “‘el Gallego’ De la Sota (José Manuel) y Lavagna (Roberto) me dijeron no lo acompañe porque es un miserable y cuando puede te clava un puñal; Malena (Galmarini) también me lo dijo. ’El Gallego’ me pidió hasta el día que salía para que no me subiera al avión. Me decía ‘es un traicionero, anda con el cuchillo bajo el poncho... niega a su padre’”.
“Y yo dije -era febrero de 2016- que Argentina necesita dar una señal al mundo de que somos sensatos”, justificó.
“Nunca fui amigo de Macri, Macri no tiene amigos”. Para Massa, el referente de la oposición “está como loco porque puse que los familiares no podían blanquear plata, porque tenía que resolver el problema de su primo, de Ángelo Calcaterra y los Panama Papers. Después sacó un decreto contradiciendo la ley y desde ese día me hizo la cruz”, concluyó.
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