
Alberto Fernández apuesta a lograr una Mesa Nacional con los socios más importantes del Frente de Todos, pero aún se suceden las negociaciones reservadas para definir la identidad de los protagonistas y las reglas de juego de un cónclave político que exhibirá la fuertes diferencias entre el presidente y Cristina Fernández de Kirchner.
Sergio Massa, Eduardo “Wado” de Pedro y Juan Manuel Olmos exprimen su capacidad de negociación para lograr que la Mesa Nacional cuente con una representación política que satisfaga a los distintos actores en pugna. Se trata de una tarea compleja que todavía está en ciernes por las diferencias programáticas que tienen Alberto Fernández y Cristina.
PUBLICIDAD
El jefe de Estado tiene intenciones de usar la Mesa Nacional para consolidar su proyecto de reelección y colocar detrás de ese objetivo político a todas las fuerzas que concurren en la coalición oficialistas. CFK aborrece esa idea y designó a De Pedro para contener una ofensiva desde Balcarce 50 que ya tiene inercia propia.
Alberto Fernández cena con gobernadores del norte y el litoral, negocia con las distintas facciones del sindicalismo y presta atención a los movimientos sociales afines, mientras aguarda que la Vicepresidenta defina a sus próximos pasos tácticos.
PUBLICIDAD
En Gobierno asumen que ella será protagonista de un acto masivo el 24 de marzo en la Plaza de Mayo, y buscan aplacar ese movimiento político con el respaldo implícito de gobernadores, sindicalistas, líderes sociales e intendentes del conurbano que aún no tienen un candidato a presidente.
Estos factores de poder consideran que Alberto Fernández tiene escasas chances de obtener su reelección, pero ya saben qué significa estar a merced de CFK, La Cámpora y el Instituto Patria. Desde esa perspectiva política, casi un estado de necesidad, el jefe de Estado trata de robustecer su sueño personal.
PUBLICIDAD

Las diferencias entre la Casa Rosada y el Senado complican hasta la pertenencia y el número de representantes que deberían participar del primer encuentro de la Mesa Nacional. Si el cónclave es chico, ese formato se ajusta a las aspiraciones de CFK. Y si la reunión es amplia, Alberto Fernández podría asegurar que su poder de convocatoria es transversal hacia adentro del Frente de Todos.
El Presidente no tiene inconvenientes que participen todos los socios de la coalición oficialista, mientras que Cristina sostiene que en el primer cónclave sólo deberían estar los representantes del albertismo, el kirchnerismo y el Frente Renovador que conduce Massa.
PUBLICIDAD
No se trata de un debate vinculado a la coreografía política. Alberto Fernández pretende estar en el centro de una foto con todos los referentes del Partido Justicialista, y la vicepresidente desea exactamente lo contrario: demostrar que la Mesa Nacional es una ficción política montada para empujar un deseo presidencial que no tiene chances de prosperar.

A la espera de una decantación política, Daniel Scioli aguarda su turno para mover. El actual embajador en Brasil habló con Alberto Fernández para ratificar su propia estrategia electoral. Scioli aseguró al jefe de Estado que solo pondría en marcha su aspiración presidencial, si él finalmente descarta sus intenciones de renovar mandato en Balcarce 50.
PUBLICIDAD
Alberto Fernández reiteró que bajaría su nominación si hay un candidato mejor, y no se descarta en Gobierno las posibilidades electorales de Massa. El ministro de Economía lidia con la inflación y recién tomará una decisión política cuando se conozca el índice de abril. Para ese momento, mediados de mayo, el presidente y Cristina ya habrán avanzado en sus propias estrategias electorales.
Massa, De Pedro y Olmos desean establecer la arquitectura política de la Mesa Nacional antes que termine el miércoles. Se trata de una pretensión política de compleja coronación.
PUBLICIDAD
En medio está la asunción de Agustín Rossi como jefe de Gabinete, las distintas conversaciones que mantiene Cristina con Máximo Kirchner y su entorno y la propia agenda de los gobernadores, que asumieron su importancia en un movimiento interno que puede marcar la agenda electoral del Frente de Todos.
A este ritmo, el misterio político se prorrogaría más allá de los deseos del Presidente y Cristina, que batallan detrás del cortinado a la espera de un triunfo palaciego que les pertenezca.
PUBLICIDAD
Seguir leyendo:
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Emiliano Yacobitti: “Gobierno reconoció un reclamo legítimo de las universidades y de toda la sociedad”
El vicerrector de la UBA habló sobre el acuerdo que garantiza una suba del 24,33% en dos etapas, eleva en un 50% las Becas Manuel Belgrano y destina $50 mil millones a hospitales académicos

El Gobierno respaldó las explicaciones de Adorni: “La Justicia va a poner punto final al asunto”
El miércoles por la noche, el jefe de Gabinete confirmó que presentó su declaración jurada a la Justicia, luego de que comenzara a ser investigado por presunto enriquecimiento ilícito

Designaron a una ex funcionaria de Capital Humano como nueva subsecretaria de Culto dentro de la Cancillería
María Inés Brogin Alba fue nombrada mediante un decreto para formar parte del equipo que conduce Pablo Quirno. En paralelo, el Gobierno anunció al nuevo embajador de la República de Palau
Mundial y política: el Gobierno, frente al interminable deterioro por el caso Adorni y la difícil apuesta a un Congreso activo
Como era previsible, el jefe de Gabinete esperó el arranque mundialista para presentar su declaración jurada. Y reavivó el tema, en lugar de cerrarlo. El oficialismo sigue buscando pasar página y avanzar con sus proyectos legislativos. Negociaciones en el Senado y alerta en Diputados

La incomodidad en el Gabinete por Adorni y la tensión por las definiciones electorales
Adorni dijo que tiene medio millón de dólares en negro gracias a ahorros de toda la vida y a exitosas inversiones en Bitcoin, que acumuló al margen de los radares del fisco. Sin embargo, nadie le anticipó al equipo oficial cuál sería la estrategia del ministro coordinador



