La comida argentina que llegó a los soldados en Ucrania: cómo se fabricó y el camino de la donación

El operativo estuvo a cargo de Ricardo Fernández Núñez, un empresario con compañías en España, Polonia y Ucrania, entre otros. Tres refugiadas del país invadido por Rusia ayudaron en la fábrica que elaboró la donación y terminó en el frente de batalla

Soldados ucranianos con el alimento de la empresa argentina
Soldados ucranianos con el alimento de la empresa argentina

Las fotos que se reproducen en esta nota le llegaron a Infobae desde el frente de batalla. Soldados ucranianos e integrantes de la resistencia de ese país, invadido por el Ejército Ruso de Vladimir Putin el 24 de febrero, reciben los alimentos enlatados “autocalentables” donados por las empresas de Ricardo Fernández Núñez, el bodeguero argentino que tiene fábricas y viñeros en países como España, Estados Unidos, Rumania, Polonia y la asediada Ucrania. Semanas atrás, de sus depósitos españoles partieron rumbo a los bunkers ucranianos decenas de miles de recipientes con comida, café, chocolate y té para los combatientes que enfrentan al invasor.

Para evitar futuras intercepciones de las entregas solidarias, el intrincado recorrido de los camiones se mantiene guardado bajo llave. Detrás de los pallets hay historias conmovedoras, como la de las tres refugiadas ucranianas que ahora residen en Peñafiel (Valladolid) y que colaboraron en la fábrica a montar el embarque para su envío.

Nataliia Burlachenko es una de ellas. Es una trabajadora que, antes de la invasión ordenada por el autócrata Putin, se desempeñaba en la bodega Vinos de La Luz Ucrania. También lo hizo Flemming Jahn, el socio de Fernández Núñez en la firma The 42 Degrees Company.

Ricardo Fernández Núñez: "Nuestro deseo es que los alimentos hayan llegado a la ciudad de Mariupol dónde la brigada Azov luchó de manera heroica contra el invasor, pero no puedo decir mucho más”
Ricardo Fernández Núñez: "Nuestro deseo es que los alimentos hayan llegado a la ciudad de Mariupol dónde la brigada Azov luchó de manera heroica contra el invasor, pero no puedo decir mucho más”

Esa empresa es la dueña de la patente de las latas autocalentables. Elevan la temperatura a +42 °C por sobre la temperatura ambiente por sí sola en solo 3 minutos con un par de pasos simples. No hay necesidad de dispositivos eléctricos, baterías o fuentes externas. El calor proviene de una reacción exotérmica entre el óxido de calcio y el agua.

Los alimentos ya se distribuyeron a los no localizables centros de concentración de las tropas del ejército regular y de la heroica resistencia ucraniana que se defiende de los rusos con bombas molotov”, le cuenta a este medio el empresario gestor de la ayuda humanitaria que no cuenta con el patrocinio de ninguna institución o del gobierno Argentino.

“Esos lugares, esos bunkers, son realmente imperceptibles. Y no sabes qué imaginación que han desarrollado para esas acciones. Los alimentos llegaron a esos lugares y de allí, en camiones de combate u otras unidades van al frente de batalla”, relata y su voz trasmite emoción.

Nuestro deseo es que hayan llegado a la ciudad de Mariupol donde la brigada Azov luchó de manera heroica contra el invasor, pero no puedo decir mucho más”, expresa y reconoce: “En estos momentos, aun cuando otros exponen sus vidas, todos nos sentimos soldados defendiendo de una manera u otra a Ucrania. La ayuda está en todos los frentes”.

En el frente de batalla, los soldados ucranianos se alimentan con parte de las latas auticalentables donadas por el empresario argentino
En el frente de batalla, los soldados ucranianos se alimentan con parte de las latas auticalentables donadas por el empresario argentino

Quien habla y se compromete con la causa como un ciudadano ucraniano más es dueño del grupo vitivinícola Vinos de La Luz, con bodegas productoras en Valle de Uco (Mendoza), Ribera del Duero (España), Siena (Italia) y Santa María (Estados Unidos). Desarrolló en la Argentina el Plan de Ahorro Previo y, en los ‘90, con la caída de la Unión Soviética, se fue a Polonia a repetir la experiencia. El negocio se expandió a República Checa, Hungría y a Ucrania, donde se instaló. Uno de los centros de sus bodegas estaba en Kiev y, antes de la invasión Rusa, tenía proyectado elaborar vinos en viñedos de Odessa utilizando sepas locales. Las empresas radicadas en Ucrania son tres: Auto Fond, Big Wines y Wine Gallery.

Fernández Núñez no cuenta los detalles, pero apenas Putin inició la invasión a Ucrania logró mudar parte de la administración y de la información contenida en los servidores esas firmas ubicadas en Kiev a la ciudad de Varsovia, en Polonia.

Después convocó a sus empleados y familias a trabajar en Polonia, ofreciéndoles ayuda para salir de Ucrania. “La mitad prefirió quedarse por distintas razones: porque tiene padres o porque el marido fue convocado a la milicia”, le dijo a este medio y destacó: “A dos de nuestros ocho someliers los llamaron del Ejército para pelear. Es todo muy triste”. También recordó que, al comienzo de la invasión, la familia de una de sus empleadas estuvo “varias semanas asediada por los bombardeos, sin luz ni agua”.

Tres trabajadoras que escaparon del horror de la guerra colaboraron en la elaboración de los alimentos enviados al frente de batalla
Tres trabajadoras que escaparon del horror de la guerra colaboraron en la elaboración de los alimentos enviados al frente de batalla

El empresario argentino calificó la invasión a Ucrania como una “guerra totalmente injusta, salvaje, ridícula, absurda e hipócrita” y sobre Putin opinó sin vueltas: “No hay calificativo para nombrar a esta persona que declaró la guerra, a este Hitler del Sigo XXI. Es una guerra étnica y una guerra de expansión”.

-¿A qué se refiere?, inquirió Infobae.

-Putin dijo que las sanciones que le impuso Occidente son una declaración de guerra. Putin es leíble hace muchos años. Cuando empezó a decir que Rusia era la madre. Que Ucrania debía ser de Rusia. Después logró que Ucrania se alejara de la Unión Europea, él llamó a Víktor Yanukóvich (ex presidente de Ucrania) con promesas de programas y ahí nomás vino la Revolución del Euromaidán. Lo primero que hizo Putin fue invadir y anexar Crimea, en 10 días. Sublevó dos provincias separatistas y empezó en mayo del año pasado a rodear a Ucrania con tropas.

Dentro de sus posibilidades, Fernández Núñez apoya a la resistencia ucraniana en todos los frentes que puede abarcar. En abril pasado sus empresas se retiraron públicamente de Rusia y le pidieron al distribuidor de ese país a que retire del mercado todos los productos y neutralice el stock. Las latas de alimentos autocalentables que estaban en las góndolas de los mercados moscovitas y en los depósitos fueron de manera directa a los Comités de Autodefensa ucranianos y a los centros de refugiados.

Las latas autocalentables de las empresas de Ricardo Fernández Núñez y otros insumos en los bunkers de las defensas ucranianas
Las latas autocalentables de las empresas de Ricardo Fernández Núñez y otros insumos en los bunkers de las defensas ucranianas

“Mi concepto personal es que las empresas no pueden ser neutrales siempre. Las empresas no pueden ser ciegas frente a los crímenes de guerra. El mundo está lleno de malos ejemplos de empresas que han apoyado la guerra y nosotros lo que estamos haciendo es defender la independencia de Ucrania a través de los alimentos que van a comer sus soldados”, sostiene el propietario, en Argentina, de entre otras, las empresas Tres Blasones -distribuidora- y La Luz del Vino -bodega.

Fernández Núñez tiene información de guerra de primera mano. No se guía solo por lo que lee en la prensa o escucha en televisión. “Rusia ha perdido muchos soldados, pero también oficiales de mando. Y no estaban preparados. Un soldado del ejército ruso de familia ucraniana hablaba ayer con su hermana que está en Varsovia y le dijo textualmente: ‘Esto no puede durar mucho porque solo estamos bombardeando. Nadie quiere entrar a tierra ucraniana. Nos destrozan’”.

El empresario nacido en Córdoba relata también que “hay muchos casos de soldados y oficiales nacidos en Ucrania que estaban radicados en Rusia” y detalla: “A ellos los mandan a los hospitales de campaña porque ha habido situaciones de violencia al principio de las acciones porque se negaban a forman parte de los batallones del frente ruso”.

-Imagino que debe ser conmovedor hablar con esos hombres y mujeres ucranianos a los que usted no se cansa de llamar héroes.

-Hay una frase que se dice cada vez que uno termina de hablar con un ucraniano. En lugar de decir “adiós o hasta pronto” se escribe “слава україні” y se pronuncia “Slava ukraiini”. Quiere decir “gloria a Ucrania”. Eso te conmueve. No dicen otro saludo. Son increíbles.

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