Pese a los llamados de unidad, las listas del Frente de Izquierda, Manuela Castañeira y Luis Zamora volverán a ir divididas a las urnas

Los agrupamientos de izquierda se enfrentarán en un escenario de mayor fragmentación

La izquierda irá dividida en cinco listas en la Capital Federal y en cuatro alianzas en la provincia de Buenos Aires.
La izquierda irá dividida en cinco listas en la Capital Federal y en cuatro alianzas en la provincia de Buenos Aires.

Después de semanas de reuniones y comunicados con llamados explícitos hacia la unidad, las fuerzas políticas de la “izquierda anticapitalista” finalmente no innovarán en la estrategia electoral de los años anteriores e irán divididas en el cuarto oscuro para las elecciones de medio término de 2021, en un escenario de mayor fragmentación entre cada una de las opciones.

El Frente de Izquierda Unidad (FIT-Unidad), integrado por el Partido Obrero (PO), el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), Izquierda Socialista (IS) y el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), sostendrán la alianza con la que compitieron en los comicios de 2019. Por estos días, hay negociaciones en curso si habrá competencia en las PASO del 12 de septiembre en algunos distritos, o si se presentarán listas unificadas rumbo a los comicios.

El acuerdo en la mayoría de la constelación FIT-U es que la precandidata a encabezar la lista de diputados nacionales por Ciudad de Buenos Aires vuelva a ser Myriam Bregman, mientras que Gabriel Solano presidirá la boleta para los cargos a la Legislatura porteña. En el territorio bonaerense, Nicolás del Caño, Néstor Pitrola y Romina del Plá estarán al frente de las nóminas en la misma configuración de los últimos años.

Sin embargo, está en discusión la preponderancia y los lugares de cada integrante en las boletas. Uno de los últimos partidos que se incorporaron en la alianza, el MST, impulsa las candidaturas de Vilma Ripoll y Alejandro Bodart como candidatos a diputados para la provincia de Buenos Aires, y Celeste Fierro en la Ciudad de Buenos Aires. La suma de nuevos actores generan focos de tensión en el FIT, ya que implica la redefinición de los nombres y los criterios para el tiempo en la rotación de bancas, el mecanismo que utiliza esta coalición para que los partidos tengan algún tipo dd participación directa en el Congreso.

El Frente de Izquierda en una protesta frente al laboratorio mAbxience en la localidad bonaerense de Garin. (REUTERS/Agustin Marcarian)
El Frente de Izquierda en una protesta frente al laboratorio mAbxience en la localidad bonaerense de Garin. (REUTERS/Agustin Marcarian)

Uno de los planteos del MST es que se elimine el piso de porcentaje de votos alcanzados como umbral para definir el tiempo proporcional en que cada diputado o legislador ocupe cada banca conseguida. El punto de desacuerdo principal está en qué rol tendrá Alejandro Bodart y Celeste Fierro en el diseño electoral. “Para crecer, el FIT- Unidad debe visibilizar a todos sus integrantes”, señaló Bodart, que busca liderar una de las nóminas electorales.

Aunque todos buscan cerrar una lista única de precandidaturas, tanto el PTS como el MST están abiertos a una eventual definición en las PASO de no lograrse un acuerdo. En la fuerza de Vilma Ripoll por estás horas daban por hecho que irían a las primarias con lista propia en CABA y Provincia de Buenos Aires. En el Partido Obrero e Izquierda Socialista rechazan esa competencia porque creen que sería perjudicial para la campaña. “Queremos apostar a una unidad del FIT-U donde se escuchen todas las voces, sin hegemonismos, con más equilibrios, visibilidad de todas las fuerzas, rotación real de cargos y que después de dos mandatos, se vuelva a trabajar”, señaló Bodart que hoy presenta su candidatura en La Plata.

La utopía de una lista unitaria

Todos coinciden en que “es necesaria” la unidad. Sin embargo, pese a los comunicados, las convocatorias a debates conjuntos y plenarios nacionales de discusión, los sectores que estaban por fuera del FIT-Unidad seguirán presentando su boleta en soledad en el cuarto oscuro y naufragó la tentativa para definir una estrategia política conjunta.

En un comienzo, la ex candidata presidencial por el Movimiento al Socialismo (MAS), Manuela Castañeira, se mostró abierta a discutir una competencia en las PASO con la coalición trotskista. Hace semanas, desafió a un debate público en vivo a Nicolás del Caño y lo instó a que ponga “fecha y hora”. El PTS fue el primero en convocar a Castañeira a un frente común, pero el reclamo cayó mal en el PTS y el resto de los aliados del FIT, por tratarse de una postura personalista y que no asegura la confluencia en un espacio electoral común.

Ante la falta de acuerdo, el Nuevo MAS presentará este miércoles a las 14:45 en el Hotel NH Centro Histórico el lanzamiento de las precandidaturas de Manuela Castañeira como diputada nacional por la provincia de Buenos Aires y la de Federico Winokur por la Ciudad. El partido competirá en las PASO para legisladores nacionales en al menos 13 distritos. Su principal desafío es superar el 1,5% que exige las primarias, un umbral que en las últimos comicios no logró obtener en algunas jurisdicciones.

El ex legislador porteño y economista, Marcelo Ramal, en uno de los actos compartidos con Manuela Castañeira. Hubo acuerdos provinciales entre las dos agrupaciones, pero irán con listas divididas a nivel nacional.
El ex legislador porteño y economista, Marcelo Ramal, en uno de los actos compartidos con Manuela Castañeira. Hubo acuerdos provinciales entre las dos agrupaciones, pero irán con listas divididas a nivel nacional.

“Estamos con muchas expectativas ante una campaña en la que vamos a hablar de lo que el gobierno y la oposición callan, del lado B que hay en Argentina en donde las y los trabajadores cobran salarios de miseria y tienen condiciones laborales precarias, mientras se dejan correr los despidos”, sostuvo Castañeira. “Frente a esta realidad, es necesaria la renovación y la unidad de la izquierda para poner en pie una alternativa que se ponga al servicio de las necesidades de las y los trabajadores, la juventud, las mujeres y las personas LGBTT”, agregó.

Con Autodeterminación y Libertad (AyL), de Luis Zamora, también hubo conversaciones entre los distintos partidos. La agrupación había emitodo un comunicado para avanzar en “caminos de unidad” desde un acuerdo con bases programáticas. Explícitamente, plantearon como posibilidad una “intervención electoral común con algún partido, corriente, tendencia” para “fortalecer una campaña política unitaria de permanente denuncia del sistema” capitalista.

En el FIT-Unidad desde hace años quieren sumar a Zamora al frente, porque entienden que la boleta conspira contra la lista de Myriam Bregman para conseguir una banca nacional en la Ciudad de Buenos Aires. Pero el tono del texto generó desconfianza en el FIT-Unidad y las intenciones del grupo de Zamora, ya que cuestionó los “endebles acuerdos coyunturales” y el “divisionismo sectario” de la alianza encabezada por Nicolás del Caño. Tampoco hubo avances serios para limar desacuerdos.

El ex diputado nacional Luis Zamora volverá a ser candidato con su agrupación Autodeterminación y Libertad (AyL) en la Ciudad de Buenos Aires. (Crédito: Santiago Saferstein)
El ex diputado nacional Luis Zamora volverá a ser candidato con su agrupación Autodeterminación y Libertad (AyL) en la Ciudad de Buenos Aires. (Crédito: Santiago Saferstein)

Si bien hubo conversaciones con el Nuevo MAS de Manuela Castañeira, Luis Zamora anunció que se presentará con su boleta en las próximas elecciones de septiembre para la Cámara de Diputados en conjunto con la docente Virginia Peyras y el ex legislador porteño Fernando Vilardo como candidatos a la Cámara Baja. Mientras que la legisladora Marta Martínez y el abogado y militante por los Derechos Humanos, Sebastián Blanchard competirán para la Legislatura porteña.

La novedad de la elección en el campo de la izquierda vendrá del lado del histórico dirigente trostkista Jorge Altamira, quien quedó fuera del Partido Obrero en 2019 luego de una álgida interna con la conducción encabezada por Gabriel Solano. En los últimos meses, Política Obrera -el nombre oficial de la nueva agrupación- viene trabajando para obtener la personería legal para presentarse en las elecciones legislativas, y ayer consiguió la luz verde de la jueza María Servini en la Capital Federal. Presentará una lista propia en la Ciudad de Buenos Aires, que encabezará el legislador porteño Marcelo Ramal, y otra de Jorge Altamira en la provincia de Buenos Aires. También habrá boletas de este partido en Tucumán, Salta, Santa Fe y Santiago del Estero.

La intención de este sector y de algunos partidos del FIT-U era que se incorporen a la PASO, pero con el recelo y desconfianza política vigente aún entre Solano y Altamira, no se llegó a un piso mínimo de acuerdo para evaluar esa alternativa. Tampoco hubo aval de las otras fuerzas políticas de la coalición, ya que, según un conocedor de esas negociaciones, Política Obrera no quiso consensuar un “programa común” ante una eventual alianza.

La ruptura con Altamira dejó un escenario de mayor fragmentación entre las fuerzas de izquierda anti-sistema. Este espectro irá dividido en cuatro alianzas en la Capital Federal (FIT-U, AyL, Nuevo MAS y Política Obrera) y en tres en la provincia de Buenos Aires (FIT-U, Nuevo MAS y Política Obrera). El escenario bonaerense se replicará en otras provincias del país, aunque en las elecciones provinciales puede haber algunas diferencia, ya que hubo alianzas a nivel local entre el sector de Altamira y la fuerza de Manuela Castañeira.

La expectativa de la izquierda es aprovechar la mala situación económica y social para crecer políticamente, y convencer a una población desilusionada con la gestión de Frente de Todos y Juntos por el Cambio, tras años consecutivos de crisis y recesión agravados por la pandemia. El optimismo surge que en las elecciones legislativas las organizaciones de este espectro político suelen tener mejores resultados que en las elecciones presidenciales, donde se impone el voto útil.

El FIT-Unidad confía en retener el 80% del electorado afín y sumar un mayor apoyo en estos comicios, mientras que el resto de las opciones quieren mejorar su posición relativa en su prédica de denuncia al sistema y que sus boletas lleguen al cuarto oscuro el 14 de noviembre.

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