Sesiones extraordinarias, intereses cruzados y Maradona: la interna del Frente de Todos se prepara para el verano

El Presidente quiere que las extraordinarias sean para determinadas leyes y Cristina Kirchner para otras. La guerra de gestos con Maradona y los incidentes en el medio

El Congreso de la Nación homenajeó a Diego Maradona. Será el escenario de fuertes cruces y disputas internas durante las sesiones extraordinarias (Comunicación Senado)
El Congreso de la Nación homenajeó a Diego Maradona. Será el escenario de fuertes cruces y disputas internas durante las sesiones extraordinarias (Comunicación Senado)

Mientras la atención pública todavía está conmovida por la muerte de Diego Maradona y las imágenes de su velorio en la Casa Rosada recorren el mundo, en el otro extremo de la avenida de Mayo comienza la batalla del cristinismo contra todos: la modificación a la Ley Orgánica del Ministerio Público 24.946 y el impuesto a la riqueza.

La primera de esas leyes no sólo organiza el funcionamiento del Procurador ante la Corte Suprema de Justicia, sino que también establece la autonomía de los organismos que integran el Ministerio Público, un ente que fue sumado al texto constitucional en la reforma de 1994. Fiscales de instrucción, Fiscales de Cámara, Fiscales de Casación, de esta ley dependen todos los encargados de investigar y sostener las acusaciones a partir de la entrada en vigor del sistema acusatorio en todo el territorio nacional el próximo año.

El dictamen de la Comisión de Justicia y Asuntos Penales del Senado fue por mayoría y todo parece indicar que el trámite será, valga la redundancia, un trámite: el oficialismo cuenta con mayoría propia para lograr las modificaciones a la ley. Lo que viene a partir de ahora es algo que tiene tantas aristas como protagonistas, dado que se ha barajado la posibilidad de judicializar la reforma, aunque desde la Asociación de Fiscales quieren esperar a que la ley sea ley: falta la Cámara de Diputados y la promulgación de Alberto Fernández, dos terrenos donde las realidades son un tanto distintas al Senado.

Otra de las posibilidades es que el trámite salga del Senado y luego duerma en la Cámara Baja hasta nuevo aviso. ¿Cómo? Fácil: la de este viernes es la última sesión ordinaria del Congreso. Pero esto no deja de meter presión ya no a la oposición sino a los otros integrantes superiores del tridente Frente de Todos en el que algunos casi siempre se cortan solos.

El Presidente ya anunció y confirmó que habilitará las sesiones extraordinarias. O sea: que los legisladores nacionales no gozarán de receso estival de noventa días. Y aquí viene lo interesante: Fernández (Alberto) es el que decide los motivos de las sesiones extraordinarias y ni Sergio Massa ni Fernández (Cristina) pueden cambiar la temática. Al pasarlo en limpio, esto quiere decir que no se debatirá lo que no sea requerido por el Jefe de Estado, dado que la Constitución Nacional así lo marca en su artículo 63 –”pueden también ser convocadas (las sesiones) extraordinariamente por el Presidente de la Nación”; y en el inciso 9 del artículo 99: “(el Presidente) convoca a sesiones extraordinarias, cuando un grave interés de orden o de progreso lo requiera”.

Las Cámaras solo pueden tratar durante ese período los temas ya determinados y aquí es donde entran las negociaciones entre Cristina Fernández, Alberto Fernández y Sergio Massa. Hasta el frío encuentro de ayer en el velatorio de Maradona, Cristina y Alberto no se veían desde hace más de un mes –sí, desde poco antes de aquella carta vicepresidencial– aunque mantienen conversaciones a través de aplicaciones de mensajería. La relación entre Alberto y Massa es distinta, muchísimo más fluida.

Alberto Fernández junto a Daniel Rafecas
Alberto Fernández junto a Daniel Rafecas

La interna sube. Alberto ya avisó que se encuentra en el listado de temas para las sesiones extraordinarias el tratamiento del pliego del ahora juez federal Daniel Rafecas. Sí, el pliego, sólo el tratamiento del pliego y nada más. Dicho de otra forma: que el Senado deberá decidir con la actual ley si aprueba a Rafecas para que sea el jefe de los fiscales, debiendo para ello reunir los dos tercios de los votos del total de la Cámara.

Alberto convoca a extraordinarias porque necesita avanzar en cuestiones que él considera institucionalmente especiales: que se apruebe el nuevo proyecto de ley para la Interrupción Voluntaria del Embarazo, que se tenga después de cuatro años un Procurador General titular y que se termine de aprobar la reforma al Poder Judicial. Es en este punto donde juegan ciertas inconsistencias y se espera al tratamiento que pueda llegar a tener en la Cámara de Diputados lo que quedó del proyecto elaborado por la ministra de Justicia Marcela Losardo y que en el Senado fue desfigurado. ¿A Alberto le interesa que salga igual porque espera hacer uso de sus facultades de veto parcial? ¿Por qué tanta necesidad en una reforma que triplica la cantidad de juzgados en Comodoro Py cuando es necesario todo lo contrario, o sea, multiplicar la cantidad de fiscalías en base al sistema acusatorio que está a la vuelta de la esquina?

Alberto Fernández convoca a extraordinarias porque necesita avanzar en cuestiones que él considera institucionalmente especiales: que se apruebe el nuevo proyecto de ley para la Interrupción Voluntaria del Embarazo (Franco Fafasuli)
Alberto Fernández convoca a extraordinarias porque necesita avanzar en cuestiones que él considera institucionalmente especiales: que se apruebe el nuevo proyecto de ley para la Interrupción Voluntaria del Embarazo (Franco Fafasuli)

Desde los despachos de la Rosada explican que teniendo un Procurador titular con todas las de la ley, es más fácil acelerar el proceso de creación de nuevas fiscalías. Pero si no se toca el número de cargos judiciales introducidos por el cristinismo sobre la votación, el mayor problema que tendrá el Ejecutivo será presupuestario.

Maradoniano. Cristina pretende que se trate todo. Y por todo hablamos de la modificación a la ley de ministerio público y el impuesto a las grandes fortunas, que también obtuvo dictamen de mayoría en el Senado en un trámite fugaz. Como ya se ha hablado en numerosas ocasiones, no es un impuesto feliz siquiera para los intereses del Ejecutivo ni del propio Massa, que lo tuvo cajoneado durante los meses más álgidos de la pandemia.

Alberto Fernández y Cristina Kirchner con la familia Maradona en el velatorio del astro futbolístico
Alberto Fernández y Cristina Kirchner con la familia Maradona en el velatorio del astro futbolístico

Hoy, cuando las imágenes que nos brinda la tevé distan mucho de esas calles apocalípticas de marzo, cuando vemos que el distanciamiento social, el uso de barbijos y los reyes magos son los padres, cuando vemos las playas atestadas, los bingos reabiertos y las escue… bueno, y los bingos abiertos, muchos concluyeron en que la necesidad de ese tributo había perdido vigencia.

Pero así y todo Máximo Kirchner logró desempolvarlo en medio de la puja por el control de la agenda y en una jugada que desde la Rosada tomaron como una devolución de favores por quién fue que publicitó el proyecto de la IVE: Vilma Ibarra. Así las cosas, este fin de semana se verán los resultados de las negociaciones dentro de un Frente de Todos Tensionados, en el que las fotos y los gestos aún valen más que todo. Sin ir más lejos, Alberto Fernández dispuso el velatorio de Diego Maradona en la Casa Rosada cuando la última ídola popular en ser velada fue Mercedes Sosa en el Congreso de la Nación por una sencilla razón: es el lugar en el que residen los representantes del Pueblo.

En 2010, tras la muerte de Néstor Kirchner, Cristina no quiso que el velorio fuera en el Congreso, no quería regalarle esa foto al presidente del edificio, un tal Julio Cobos. Esta vez Alberto puso la casa, pero una de las fotos que dieron la vuelta se la llevó Cristina abrazada a Claudia Villafañe. Y otra de las imágenes mostró el desmadre, una imagen que Alberto habría querido evitar a toda costa.

A mamá mona…

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