El gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, presentó los papeles para ser aceptado como socio del Jockey Club, confirmaron autoridades de la centenaria asociación, quizás una de las más aristocráticas de la Argentina.

El también candidato a vicepresidente de Consenso Federal es socio del club 20 de Febrero de Salta, que tiene "reciprocidad relativa" con el Jockey porteño. Sin embargo, necesita formalizar su interés y cinco socios deben avalar su presentación.

Al respecto, se pudo saber que los socios que presentaron a Urtubey constituyen un "verdadero abanico" de los distintos grupos que integran el Jockey, entre los que se destacan el abogado penalista Alejandro Saravia y un experto en genealogía que es socio vitalicio. "Son todos muy representativos de la actividad del club y ninguno proviene de la política", informaron.

La presentación que realizó Urtubey no corre el riesgo de ser calificada con bolilla negra y su aprobación tampoco será demorada. "Será respaldada afirmativamente por la Comisión Directiva del Jockey apenas se informe en la próxima reunión, es uno de nosotros", coincidieron distintas fuentes consultadas, que no ocultaron su empatía con la familia Urtubey.

Incluso, se explicó que uno de los hermanos de Juan Manuel, el empresario José Urtubey, directivo de la UIA, es un socio conspicuo, lo mismo que uno de los hijos.

Ambos (hermano e hijo) viven en Buenos Aires, por lo que se especula con que Urtubey se instalará también en esta ciudad con su esposa Isabel Macedo, una vez que termine su tercer mandato como gobernador, el próximo 10 de diciembre.

En Salta, se sabe que además de socio del club 20 de Febrero de la provincia, Urtubey es socio del Jockey Club salteño, donde juega al rugby, y también del Salta Polo Club, el Sporting Club y el Tiro Federal, entre otras asociaciones locales.

El Jockey fue fundado el 15 de abril de 1882 por Carlos Pellegrini, quien fue su primer presidente. El objetivo era impulsar la actividad de turf para organizar los torneos y hacerla rentable, vinculando la vida social urbana con la producción en el campo.

Con el tiempo, se fue transformando en un centro social de la alta clase social argentina, que atrajo incluso a hombres provenientes de vida sindical. El último que se recuerda es el hijo de Luis Barrionuevo, que demoró varios meses en ser aceptado como socio.

En los últimos años estuvo en el medio de una polémica porque, debido al estatuto, solo pueden ser aceptados socios varones. Las mujeres pueden ingresar como esposas o hijas y, a pesar del debate que se generó, esa regla no fue modificada.

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