El juez Claudio Bonadio, hace unas semanas en La Plata (Dino Calvo)
El juez Claudio Bonadio, hace unas semanas en La Plata (Dino Calvo)

Claudio Bonadio decidió jugar fuerte: el juez de la causa de los cuadernos desafió a su par de Dolores, Alejo Ramos Padilla, a citarlo a indagatoria si considera que tiene elementos en su contra para vincularlo en la causa que investiga una red de espionaje político judicial que llevaba adelante extorsiones y cuya cara visible es el falso abogado Marcelo D'Alessio.

La jugada de Bonadio es una respuesta clara a la notificación que hace unas semanas le hizo llegar el juez de Dolores invitándolo a presentarse en el expediente que se sigue en Dolores y hacer un descargo. Bonadio ya le había pedido también que le explicara por qué estaba acusado y el juez de Dolores le hizo saber que había sido "denunciado en dos oportunidades" por querellantes.

En un escrito al que tuvo acceso Infobae, en donde sobraron las ironías y las chicanas, Bonadio resolvió avanzar en el tablero abierto entre Comodoro Py y Dolores.

Es un escenario en el  que llueven las acusaciones cruzadas. De un lado, la investigación de Ramos Padilla contra D'Alessio, como punta de un iceberg, en donde Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli están imputados junto a Elisa Carrió. Del otro, la llamada operación "Puf", que recayó por sorteo en manos de Bonadio por una denuncia impulsada por la gestora de Cambiemos, en base a transcripciones de escuchas en la cárcel a detenidos kirchneristas que sabían detalles del caso de Dolores. Allí Ramos Padilla quedó imputado junto a otros y Stornelli se presentó como querellante.

Alejo Ramos Padilla (Adrián Escandar)
Alejo Ramos Padilla (Adrián Escandar)

En la respuesta que viajó hacia Dolores, Bonadio comenzó con la fórmula del "tengo el agrado de dirigirme a usted" como titular del juzgado federal 11 y lo primero que hizo fue responderle a Ramos Padilla sobre la obligación de constituir domicilio electrónico, como hace con cualquier imputado. "Los funcionarios públicos tienen su domicilio en el lugar en que deben cumplir sus funciones", dijo.

Inmediatamente, el juez de Retiro abordó "la invitación" que recibió desde Dolores a presentarse en el expediente que investiga a la banda de D'Alessio. Fue porque los términos del artículo 73 del Código Procesal Penal de la Nación aluden a que una persona imputada podrá presentarse espontáneamente ante un juez a declarar antes de ser convocado y valdrá como una indagatoria.

"La invitación por usted dirigida no se halla prevista ni de ese modo ni como notificación en el ordenamiento procesal penal –afirmó-. Además me veo en la obligación de manifestar a Vuestra Señoría que tan fehaciente es el conocimiento que tengo de las garantías que me asisten, que luego de haber tomado conocimiento de haber sido querellado en la causa 88/19 -cuando usted me lo hizo saber mediando un oficio que rezaba… 'una de las partes lo ha querellado, sin que exista por parte del suscripto una imputación o decisión penal acerca de dicha pretensión'-, nada he hecho al respecto".

"Para ser claro: si Vuestra Señoría considera que existe el grado de sospecha suficiente previsto por el Código Procesal Penal y que posee en el expediente las pruebas pertinentes, deberá cursarme formal citación de acuerdo a las normas de rito que así lo disponen, oportunidad en que haré lo que entienda que por derecho corresponde", afirmó.

Y añadió: "He de hacer notar que no pasa desapercibido el hecho de que para 'notificarme' en el marco del artículo 73 del CPPN, Vuestra Señoría ha debido alterar forzadamente el criterio expuesto en su oficio del 29 de abril, argumentado ahora que he sido formalmente denunciado en dos oportunidades y que mi actuación ha sido objeto de 'tratamiento' por parte del Ministerio Público Fiscal, aclarando a Vuestra Señoría que el suscripto desconoce lo que significa dicha alusión en referencia a un dictamen fiscal".

Así como Ramos Padilla extendió a Bonadio una notificación invitándolo a declarar, también se la hizo llegar en términos similares para Carrió y otras dos legisladoras. Carrió, asumiéndose imputada, pidió la recusación de un juez de Casación.

La respuesta de Bonadio viajó hoy a Dolores. Ramos Padilla ayer citó por sexta vez a indagatoria a Stornelli, tras confirmarse su estado de rebeldía y convocó a declarar como testigo al ex espía Antonio "Jaime" Stiuso, quien dijo ser víctima de la banda de los cuadernos y disparó contra la diputada Carrió.

Entre Retiro y Dolores

A fines de enero, Ramos Padilla comenzó su investigación por la denuncia de un empresario llamado Pedro Etchebest al que D'Alessio le exigió dinero para arreglar que lo quitaran de la causa de los cuadernos. Era una mentira porque Etchebest nunca fue mencionado por el arrepentido Juan Manuel Campillo. Pero D'Alessio aseguraba que "había que arreglarlo con Claudio". Y también le pidió 300 mil dólares para Stornelli, pero el ruralista pidió viajar a Pinamar –donde estaba el fiscal de la causa de los cuadernos- porque desconfiaba. Fue entonces cuando grabó el encuentro –solo se dio la mano con el fiscal en un parador- y fue al juzgado federal de Dolores a denunciar el caso.

Elisa Carrió (Nicolás Stulberg)
Elisa Carrió (Nicolás Stulberg)

La existencia de esa investigación se conoció el 7 de febrero a través de un tuit de la diputada Carrió, cuando en los tribunales de Retiro declaraba por primera vez como arrepentido el contador de los Kirchner Víctor Manzanares y los medios daban a conocer que la viuda del secretario presidencial Daniel Muñoz decía que le habían pagado una coima al juez Luis Rodríguez para frenar una investigación en su contra. "El Juez Federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, quien responde a La Cámpora, estaría haciendo una operación para ensuciar al Fiscal Stornelli. Vamos a poner en conocimiento mañana al Juez de la causa", escribió Carrió.

Un día antes, el 6 de febrero, Ramos Padilla había allanado la casa de D'Alessio en lo que imaginaba un caso de extorsión, pero –según el propio juez- encontró un cantidad de equipos de comunicación, armas y carpetas que derivaron el rumbo del expediente hacia la hipótesis de una red de espionaje ilegal.

El 8 de febrero, Zuvic y Oliveto, dos legisladoras que responden a Carrió, presentaron la denuncia para que se investigue si ex funcionarios kirchneristas presos en el penal de Ezeiza estuvieron detrás de la acusación contra el fiscal de la causa de los cuadernos por supuesta extorsión. El caso recayó por sorteo en Bonadio. Ese mismo día, un rato antes, un anónimo había llegado a la fiscalía de Stornelli bajo la misma hipótesis, se hizo la denuncia y, por sorteo, le tocó al juez Rodríguez.

Ya en marzo, el Gobierno impulsó una denuncia en el Consejo de la Magistratura contra el juez Ramos Padilla. Fue después de presentarse ante la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados, invitado por diputados de la oposición. Alli el juez habló de la causa que llevaba adelante en Dolores. Más tarde, fue convocado a puertas cerradas, por la comisión bicameral de seguimiento de organismo de inteligencia.