Incredulidad y enojo causaron en el sector marítimo y fluvial del país las declaraciones realizadas este jueves por Alberto Fernández. El candidato presidencial del Frente de Todos sostuvo: "Quiero una Argentina que deje de mirar al puerto de Buenos Aires, no puedo entender como las provincias cordilleranas no pueden tener un mejor acceso a los puertos del Pacífico". Y agregó: "No puedo entender como no es política de Estado favorecer el acceso de provincias que van desde Jujuy a Santa Cruz más fácilmente".

Los repudios no se hicieron esperar. Gonzalo Mórtola, interventor en el principal puerto del país, le respondió en las redes sociales: "El camarada @alferdezok quiere que las exportaciones salgan por puertos chilenos y no por los puertos argentinos, mucho menos por el Puerto de Buenos Aires".

Y más tarde, en diálogo con Infobae, Mórtola agregó: "Claramente hay un gran desconocimiento del transporte intermodal y de los cambios profundos llevados adelante en los puertos de la Nación. Los puertos nacionales son generadores de miles de empleos directos y de muchos mas miles de empleos indirectos, la solución es seguir conectándolos entre sí creando puertos 'secos' también llamados puertos interiores que potencian las economías regionales y que son ramificaciones de los puertos tradicionales".

Malestar gremial

Al mismo tiempo, desde el gremialismo también salieron al cruce de las declaraciones de Fernández. "El gobierno menemista que el Dr. Fernández integró desguazó literalmente la Marina Mercante, las grandes flotas estatales fueron desarmadas y las privadas quedaron fuera de competencia. Néstor Kirchner intentó revertir la situación, pero lo poco que se logró, fue tirado por la borda por los distintos Secretarios del área nombrados luego por Cristina. Intentar resignar la función logística y estratégica del sistema portuario nacional, es casi una traición a la patria, más cuando desde hace cuatro años se está mejorando y mucho en la interconexión del sistema portuario", dijo uno de los sindicalistas consultados por este medio.

"Sostener una teoría semejante implica romper una política de años que indica 'Argentina en el Atlántico, Chile en el Pacífico'. Siempre han existido proyectos de corredores que conecten ambos océanos, pero si en algo han estado de acuerdo siempre ambos gobiernos, es que serían más los perjuicios que los beneficios", insistió otro dirigente gremial.

Las mismas fuentes vislumbran como imposible un escenario en que cargas chilenas salgan al mar por puertos argentinos. Es decir que la posibilidad de reciprocidad sería nula.

Desde el sector empresario más que enojo mostraron sorpresa por lo que, sostuvieron, significa desconocer el abc del negocio naviero. "Sostener que para el productor del oeste del país sacar su producción por un puerto extranjero sea más barato que hacerlo por los puertos nacionales, es totalmente erróneo. El costo diario del buque no tendrá una incidencia que gravite de forma significativa en el valor del flete. Ahora el problema que tiene el productor es el tremendo costo directo e indirecto que tiene el flete terrestre hasta llegar a un puerto del Atlántico o de la Hidrovía, producto de distorsiones que en su mayor parte tienen que ver con exigencias del sindicato de camioneros a la sazón, uno de los principales aliados políticos del partido de Fernández, tal vez por esta razón, no pueda realizar la ecuación en términos adecuados", sostuvo un empresario ante la consulta de este medio.

Más del 90% del comercio exterior argentino se transporta por agua. Anular o de alguna manera cercenar el flujo de mercaderías al principal puerto argentino implicaría, según los expertos, perder el importante ingreso de divisas que se genera por las tasas y derechos que abonan las navieras extranjeras que recalan en ellos. Por otra parte, si se les quita a los puertos locales la afluencia de carga de buena parte del país se corre el riesgo de quedar fuera de escala a nivel regional, encareciendo en gran medida las tarifas de fletes para los exportadores del resto del territorio pudiendo, en el peor de los casos, perderse frecuencias de buques por no tener volumen de carga suficiente.

Desde el Ministerio de Transporte que mañana se darán precisiones sobre el funcionamiento del sector. "Este balde de agua fría, llega en momentos en que el puerto de Buenos Aires se prepara para el bautismo en los próximos días de un nuevo buque que se incorpora a la matricula nacional, que además será buque escuela para los cadetes de la Marina Mercante Nacional y que constituyó una inversión privada de mas de 15 millones de dólares que, una naviera nacional acaba de realizar en el país", explicaron.