"La cantidad de tubos, la hélice, la forma, la vela, obviamente el conocimiento del barco, nos hacen inferir que, inequívocamente, es el submarino San Juan".

"Lo que nosotros vamos a ver es el casco resistente que tiene originalmente 51 metros, en 32 metros. Van a poder apreciar la chapa arrugada del barco; esto es lo que vamos a ver".

La voz en off que explica lo que los familiares de los 44 tripulantes del submarino ARA San Juan van viendo en las pantallas de video desde distintos puntos del país es la del capitán de navío Gabriel Attis, jefe de la Base Naval de Mar del Plata.

Las escenas, el audio y las imágenes que de forma exclusiva revela Infobae fueron mostradas el pasado 24 de abril a las familias de las víctimas del hundimiento del submarino.

El oficial Attis y la jueza federal de Caleta Olivia, Marta Yañez, junto a técnicos y especialistas de la Policía Federal Argentina estaban en una sala especialmente acondicionada en el Consejo de la Magistratura ubicado en la calle Libertad 731 de Capital Federal.

Desde allí, y por video conferencia, se trasmitió el material a los 17 puntos del país habilitados para la ocasión, por lo general, juzgados federales.

La jueza comenzó la trasmisión recordando que ningún doliente podía llevar consigo elementos electrónicos para evitar filtraciones. También prohibió que realizaran preguntas.

Las palabras del oficial suenan firmes. El tono es seguro. Es indudable que, antes de exponer el trabajo, Attis observó una y cien veces los restos del navío hallado -a 907 metros de profundidad y a unos 500 kilómetros del Golfo San Jorge, a la altura de Comodoro Rivadavia-, por el buque noruego Seabed Constructor, perteneciente a la empresa Ocean Infinity.

Imagen de uno de los laterales del casco del ARA San Juan
Imagen de uno de los laterales del casco del ARA San Juan

Más adelante, el Comandante del Área Naval Atlántica, detallará que la reducción de casi 20 metros del "casco resistente", es decir la parte interna – la externa es la denominada "chapa marina"- se debe a la contundencia del siniestro, la probable implosión y los efectos de la presión del agua a tanta profundidad.

Attis, a pedido de la jueza Marta Yañez, fue el encargado de estudiar, junto a un grupo de expertos, las imágenes que se revelan.

El material inédito al que accedió Infobae es impactante.

Sin dudas, el momento de mayor tensión que se vivió fue cuando la voz de Attis describe la ubicación y los detalles de uno de los uniformes de gala fotografiado y filmado por el ROV, el robot o vehículo submarino operado de forma remota desde el buque Seabed Constructor. Por consideración hacia las familias, sólo se publica aquí el audio de la explicación de Attis.

AUDIO: EL CAPITAN ATTIS HABLA CON LOS FAMILIARES DE LOS TRIPULANTES DEL ARA SAN JUAN

"Esta prenda no es un overol -dice Attis-, esta prenda corresponde a un saco de gala del uniforme naval. Lo que vemos aquí son los galones de la manga correspondientes a un Capitán de Corbeta. Lo que se mostró recién en primer plano es uno de los botones dorados del uniforme de gala" .

En el submarino ARA San Juan había un solo Capitán de Corbeta: era el segundo comandante de a bordo, Jorge Ignacio Bergallo.

El oficial era hijo de Jorge Bergallo, quien también navegó –pero en otra época- en el submarino siniestrado, fue comandante de la Fragata Libertad, e integra la comisión oficial de investigación designada por el ministerio de Defensa, a cargo de Oscar Aguad.

El Capitán de Corbeta Jorge Ignacio Bergallo (der), segundo comandante a bordo del ARA San Juan, junto a su padre, marino como él
El Capitán de Corbeta Jorge Ignacio Bergallo (der), segundo comandante a bordo del ARA San Juan, junto a su padre, marino como él

Bergallo padre no estuvo presente cuando se emitió la conferencia con los familiares. Lo pudo ver al día siguiente en el microcine del Departamento Central de la Policía Federal Argentina junto a los integrantes de la Comisión Bicameral parlamentaria, y de la investigadora que él mismo integra.

Cuando Attis identificó la chaqueta de su hijo en primer plano, el marino lloró. 

En el recinto se vivieron momentos de emoción y de desconsuelo.

La fuerza de esa imagen fue de muchísima sensibilidad, y no solo para la familia Bergallo, sino para todos los familiares: era la primera prenda u objeto personal identificado de uno de los 44 miembros, 43 varones y una mujer, de la Armada Argentina que habían desaparecido, junto al buque, el 15 de noviembre de 2017.

(Télam)
(Télam)

Poco después de ese momento tan emotivo, en la grabación se escucha claramente cuando la jueza Yañez, después de hablar en voz baja con un colaborador, se ríe.

"La jueza se olvidó de cerrar el micrófono y se escucharon sus risas. No entiendo de qué se reían. Me dio mucha bronca e impotencia. Parecía que nos estaban cargando". El que así manifestaba su molestia ante Infobae era Miguel Tacónas, el hermano del submarinista suboficial principal Mario Tacónas, que presenció la transmisión en el juzgado federal de Viedma.

La molestia de Miguel fue compartida por otros dolientes que prefirieron no ser mencionados.

Durante su extensa exposición, Attis, que fue solicitado a la Armada Argentina para que colaborase en la parte técnica e identificación de las imágenes, les explicó a los atentos familiares que "el submarino tiene dos partes fundamentales que son su casco resistente, y la libre circulación, que siempre está en contacto con agua de mar; la libre circulación de proa, donde pasan los tubos lanzatorpedos; y la libre circulación de popa".

Área de libre circulación del ARA San Juan. El submarino fue hallado a casi mil metros de profundidad
Área de libre circulación del ARA San Juan. El submarino fue hallado a casi mil metros de profundidad

En los videos también se notan desprendimientos de las partes metálicas del submarino repartidas en una superficie de 60 por 60 metros. Es decir unos 360 metros cuadrados. Una extensión relativamente acotada según entienden los expertos.

Mientras hablaba, Attis les mostraba a los familiares imágenes del ARA San Juan antes del hundimiento, y después las grabaciones de las mismas partes tomados por el ROV de Ocean Infinity que se publican en esta nota.

Capitán de Navío Gabriel Attis, jefe de la Base Naval Mar del Plata
Capitán de Navío Gabriel Attis, jefe de la Base Naval Mar del Plata

Attis también señaló que en una de las imágenes se observan algunos pliegues del casco resistente y parte de chapa marina del exterior del submarino. Los seres queridos de los 44 tripulantes escuchaban las explicaciones en el más absoluto silencio y respeto; varios de ellos, quizás, terminaban por comprender la inmensidad de la tragedia y que su ser amado ya no volvería.

Al internarse en las imágenes profundas, el oficial se sintió obligado a marcar una vez más a los oyentes la magnitud de este siniestro, que no tiene precedentes en la Armada nacional.

Les remarcó que "la magnitud" de los efectos de la presión y probable implosión fue tal, que "el casco resistente tiene en su diseño original 51 metros y el casco resistente que estamos viendo ahora a través de los vídeos del ROV, mide 32 metros". Es decir 19 metros menos.

Las imágenes analizadas por la justicia y sobre todo por los peritos comenzaron a arrojar algunos resultados concluyentes y otros a estudiar.

Las imágenes de los restos del submarino tomadas por el robot de Ocean Infinity
Las imágenes de los restos del submarino tomadas por el robot de Ocean Infinity

Una de las certezas es que el submarino ARA San Juan no fue hundido por una fuerza marina extranjera, como de forma temeraria y mal intencionada se hizo circular, señalando, sin prueba alguna, que los británicos habían lanzado un misil contra el buque de guerra argentino.

La segunda es la posición donde se lo encontró: en aguas internacionales de libre circulación, lejos de las Islas Malvinas y rumbo a la Base Naval Mar del Plata, tal como se le había ordenado después de comunicar el principio de incendio que tuvo en el sector de baterías por el ingreso de agua salada en el compartimento de baterías a través del sistema Snorkel como consecuencia del mal tiempo y un oleaje de entre 4 y siete metros de altura.

La tercera cuestión está abierta a interpretaciones y aún merece estudios más profundos pero vale la pena enunciarla.

El informe de La Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, conocida por sus siglas en inglés CTBTO, dice que el 15 de noviembre de 2017 se registró una señal fuerte, -0,33 segundos- después del impulso inicial, que nunca pudieron determinar a qué se debió.

Eso que pasó casi como anecdótico, ahora podría cobrar otro sentido luego de haberse visto las imágenes ya que se pudo observar que el casco resistente está en una pieza, pero que las deformaciones en el sector de proa son muy diferentes a la del sector de popa, lo cual introdujo entre los especialistas e investigadores la duda si acaso no hubo dos implosiones diferentes.

Esto podría deberse al hecho de que el casco resistente estuviera compartimentado en dos, debido a que su puerta oval se econtrara cerrada. Ello podría explicar que haya habido dos implosiones consecutivas que afectaron a sectores diferentes, una en proa y otra en popa.

La popa del ARA San Juan
La popa del ARA San Juan

De ser así, cambiaría la hipótesis que sostiene el ministerio de Defensa en cuanto a que una explosión interna habría incapacitado a toda la tripulación y, por lo tanto, nadie pudo accionar ningún elemento de emergencia mientras el submarino perdía plano y se dirigía hacia el fondo del mar.

En caso de comprobarse que la puerta estaba cerrada, eso indicaría que la tripulación tuvo tiempo de hacer esa maniobra y que eran totalmente conscientes de que se encontraban en una situación de extrema emergencia casi sin posibilidades de salir de ella con éxito. No solo sería indicio de que la tripulación estuvo al tanto por varios minutos de que se avecinaba la implosión y de sus fatales consecuencias, sino que habrían accionado todos los mecanismos de emergencia de que disponía el submarino y que éstos habrían fallado de algún modo; a saber: soltar la radiobaliza, soplar los tanques de lastre, liberar combustible y aceite o incluso enviar al exterior prendas de vestir y ropa de cama.

Sin embargo, esta hipótesis, trazada a Infobae por una fuente cercana al caso, es solamente eso, una posibilidad que quizás se podría aclarar si la justicia –la jueza Yañez- le solicitase al CTBTO que vuelva analizar la señal captada para determinar si se puede establecer en forma concluyente si hubo una o dos implosiones.

Más allá de los estudios y análisis de características complejas que aún quedan por resolver, el valor de las imágenes que difunde Infobae –y que no fueron tomadas por los familiares, sino a través de una pantalla de computadora, como se puede apreciar- es la demostración más contundente de la  tragedia.

(NA)
(NA)

Fue muy fuerte para ellos observar, por ejemplo, por primera vez, el casco resistente en el lecho marino. La última vez que vieron la imagen del submarino, fue en superficie en la base de Ushuaia antes de zarpar a su último patrullaje.

Para algunos de los dolientes que con lágrimas en los ojos observaron las filmaciones tomadas por la empresa Ocean Infinity, es la confirmación de una tragedia anticipada, verbalizada en la intimidad del hogar por alguno de los tripulantes que se atrevían a mencionar que el ARA San Juan había tenido problemas en los patrullajes anteriores.

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