(@pacoduranona)
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Este "miércoles negro" de los mercados, con un dólar en casi 45 pesos y un riesgo país en su tope de 963 puntos encontró a Mauricio Macri en plena campaña electoral en Santa Fe y a la Casa Rosada casi vacía de funcionarios. Pero una orden desde el máximo espinel del poder bajó a todos los despachos oficiales: el Gobierno dejará planteado ante el electorado que la incertidumbre financiera que sacude a la Argentina responde a la aparición de Cristina Kirchner en escena, a la volatilidad de los mercados a nivel mundial y al temor generalizado a un regreso al pasado reciente.

Macri optó por un mensaje en una radio de Venado Tuerto para calmar los caldeados ánimos bursátiles y a partir de allí todos los funcionarios se encolumnaron detrás de ese discurso."Ahora está todo cruzado por la elección, el mundo duda que por ahí los argentinos quieren volver atrás y eso da mucho miedo al mundo, aumenta el riesgo país, toman posiciones defensivas, pero yo creo que están equivocados, que los argentinos no van a volver atrás", dijo.

De esta manera, el jefe de Estado ratificó el rumbo de su administración y a la vez deslizó veladamente al menos tres ideas que permanecerán intactas en la campaña: que el rumbo económico no se modificará, que Cambiemos debe polarizar la elección con Cristina Kirchner para ganar y que María Eugenia Vidal no será candidata a presidente.

Puertas adentro de la Casa Rosada el clima de nerviosismo e incertidumbre de los mercados no pareció notarse. Al contrario, había una parsimonia propia de los miércoles en que Macri traslada todas sus actividades a la quinta de Olivos y los funcionarios aprovechan para hacer sus actividades antes de ir al picadito de fútbol en la residencia presidencial. Y lejos del movimiento de los mercados se remarcó la campaña de apoyo de Macri al candidato radical José Corral que está tercero en las encuestas santafesinas para las PASO del domingo.

En paralelo al mensaje de Macri hubo un repiqueteo de los ministros por varias radios para potenciar la línea discursiva del Presidente. El jefe de Gabinete Marcos Peña ya había hablado en una radio de San Jerónimo; el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, habló en una radio de Rafaela; el secretario de Modernización Andrés Ibarra salió por una de Reconquista y la ministra de Seguridad Patricia Bullrich hizo lo propio en dos radios de Rosario.

En todos los casos buscaron llevar tranquilidad al electorado, mostrar un gobierno inmutable ante los movimientos del mercado y derrocharon clima de esperanza. Esa es la tónica que tendrá la Casa Rosada en adelante.

"Como dice el Presidente, nadie quiere volver al pasado. Cristina es la representación del default y Macri de un mundo que apoya a la Argentina", dijo un ministro a Infobae en el mismo "modo avión" que impregnaron el resto de los funcionarios.

Un allegado a Peña destacó que "la incertidumbre política básicamente responde a que el mundo tiene miedo de que los argentinos quieran ir para atrás". Y aclaró que la flotación del dólar entre los 40 y los 50 pesos estaba prevista por el Banco Central. Nada inmutó al ala política del Gobierno. tampoco al ministro de hacienda Nicolás Dujovne que mantuvo una agenda "normal", según sus allegados que no se mostraron nerviosos por el clima de la City.

Al ministro Frigerio, que hoy recibió a intendentes de Cambiemos de Santa Cruz y de Entre Ríos, se le escuchó repetir en esas charlas que "cuando mueven los emergentes acá pega por duplicado". También el ministro del Interior se reunió con un grupo de empresarios. Pero a todos les llevó un mensaje tranquilizador y se mostró optimista por todas las medidas económicas que lanzó el Gobierno para combatir la inflación y reactivar la economía.

Otro dato alentador llegó desde afuera de la Casa Rosada. En el Congreso, un grupo de legisladores de la Comisión de Relaciones Exteriores recibió a la delegación de parlamentarios norteamericanos que el lunes visitó a Macri en la Casa Rosada. En este miércoles negro los legisladores norteamericanos lanzaron un claro mensaje: entendieron que el Gobierno está "en el camino correcto" y que "debe ser difícil desbaratar las prebendas y subvenciones", tal como explicó a Infobae un diputado que estuvo en ese encuentro.

Macri ayer con María Eugenia Vidal, Horacio Rodríguez Larreta y los gobernadores radicales
Macri ayer con María Eugenia Vidal, Horacio Rodríguez Larreta y los gobernadores radicales

Hay tres datos más a tener en cuenta que también se evaluaron en el Gobierno:

1-La aparición del libro Sinceramente de Cristina Kirchner fue para la Casa Rosada el lanzamiento de la candidatura de la ex presidenta. Este dato generó cierto optimismo en algunos funcionarios que creen en la necesidad de una polarización en la campaña. Aunque también, como dijo el Presidente, este dato podría convertirse en un boomerang para el Gobierno si se sostiene la idea de un regreso al pasado.

2-En el Gobierno entrevén que hay una fuerte presión de algunos sectores del establishment que quieren que Vidal sea la candidata presidencial. Pero esta tesitura empresarial que ayer se vio en la conferencia que dio la gobernadora bonaerense en el Hotel Alvear se contrarrestó hoy con un alineamiento de la propia Vidal a las medidas del Gobierno. No sólo ello. En la Casa Rosada aseguran que en los próximos días los funcionarios bonaerenses insistirán en que la candidatura presidencial de Macri es "inamovible".

3-La ratificación del rumbo económico es lo que se escuchó decir una y otra vez en la casa Rosada. Es decir que habrá un refuerzo del mensaje para los mercados de que Macri no se corrió a la izquierda o que volverá con medidas regresivas. "Todo lo contrario, el paquete de medidas lanzadas apunta a que se sustente el modelo de recomposición de la estructura económica en la Argentina como el déficit fiscal y el ordenamiento de las cuentas públicas", dijo un funcionario de Hacienda.

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