"Prefiero ser prófugo que preso político", gritó Alberto Samid esta semana probablemente desde las playas del Caribe, según sospechan en las fuerzas de seguridad. El "Rey de la Carne", el hombre de 71 años que co-dirigió el Mercado Central y se hizo famoso llevando vacas a lo de Susana Giménez, bailando en el programa Marcelo Tinelli o peleándose con Mauro Viale a las piñas en un set de televisión, consiguió en las últimas horas algo impensado: que su foto figure en un alerta roja de Interpol en donde –además- se advierte que puede ser una persona violenta.

Lo que parece claro es que Samid podrá hacer caer el juicio que estaba concretándose en su contra si no regresa pronto, pero no hará desaparecer sus problemas penales. Es más: en los tribunales federales de Morón lo están investigando por una evasión aún mayor por la que había llegado a juicio oral y por la cual podía ser condenado a una pena de seis años de prisión.

Según indicaron a Infobae fuentes judiciales, Samid fue denunciado por la AFIP el 11 de octubre de 2017 ante el juez federal de Morón Jorge Rodríguez. También quedaron acusados otros dos responsables del establecimiento que dirigía en Cañuelas, José María Suárez y Ramón Isidro Islas. El organismo que dirige Leandro Cuccioli reclamó que se traben embargos preventivo para la firma involucrada y para sus responsables.

La sospecha recae sobre lo que sucedía en el establecimiento "El Fuego y El Agua",  dedicado a la faena y desposte de ganado bovino de la localidad de Cañuelas, Provincia de Buenos Aires. Vecinos de esa zona ya habían denunciado a los responsables de la empresa en las áreas de bromatología y ACUMAR por provocar olores repugnantes. Y  la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), a través de la Dirección General de los Recursos de la Seguridad Social (DG SESO),  constató que el 98% de los trabajadores se encontraba sin registrar. 

Es decir: de los 83 casos relevados, 81 trabajadores estaban "en negro"  y sólo dos se encontraban debidamente registrados. Una anécdota del operativo: 48 de estos empleados fueron "escondidos" en un sector de la planta frigorífica donde se realiza el desposte y ahí fueron detectados por los funcionarios de seguridad social que inspeccionaban el lugar.

El caso está en plena investigación: el tribunal citó a la totalidad de los empleados relevados para declaración testimonial y el cuerpo de peritos contadores está revisando todos las cuentas de la empresa. Samid aún no había sido llamado a indagatoria por esta inspección que provocó una seguidilla de denuncia por retención de aportes previsionales, retenciones impositivas y evasión impositiva. El cálculo del monto adeudado, con multas, alcanza los 32 millones de pesos

El número llama la atención: Samid estaba siendo juzgado por una denuncia de 1996 de la Dirección General Impositiva (DGI) contra un grupo de frigoríficos que evadía el IVA en la comercialización de carne. El fiscal Gabriel Pérez Barberá reclamó una condena a seis años y medio de prisión y que pague, junto a los otros acusados, una multa de 23 millones de pesos.

La fuga de "el Rey de la Carne" pone ahora en riesgo el juicio oral que estaba por definir si era culpable o inocente y si podía ir preso. El temor de los acusadores es que si no lo encuentran a tiempo no solo quede en la nada el debate oral que estaba haciéndose sino que también el tiempo pueda hacer prescribir la causa, que nació hace 23 años.

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