La reina Margarita en la conferencia de prensa que brindó en el Palacio Real Fredensborg, con su perra Tilia.
La reina Margarita en la conferencia de prensa que brindó en el Palacio Real Fredensborg, con su perra Tilia.

( Desde Copenhague) Margarita II es una reina distinta. No solo atiende usualmente a la prensa en Fredensborg, el palacio barroco danés del siglo XVIII ubicado a 30 kilómetros de Copenhague, sino que no tiene temor en confesar sus más profundos sentimientos ante el grupo de periodistas a los que atendió en conferencia de prensa en Havesalen, un gran living privado donde suele realizar sus reuniones oficiales. Su Majestad habló durante más de veinte minutos del viaje que realizó a la Argentina, cuando tenía apenas 25 años y apenas era princesa real, dijo que estaba ansiosa por saber cómo se desarrolló nuestro país, aseguró que le fascina el tango y contó que pasa mucho tiempo sola desde que se murió su marido, el príncipe Enrique de Laborde de Monpezat, nacido en Francia, al que notoriamente extraña.

Los días 18, 19 y 20 de marzo la Reina realizará una visita de Estado a la Argentina. Estará en Buenos Aires, donde será recibida por Mauricio Macri y dará marco a la presencia de 31 compañías danesas que serán parte de la delegación que hará foco en agricultura, energía sustentable y medicina, "una oportunidad para demostrar los recursos de la tecnología danesa en distintas áreas del mercado argentino", según se explica en la página oficial de la casa real.

Margrethe Alexandrine Porhildur Ingrid, Su Majestad, reina de Dinamarca desde 1972,  buscó desde muy joven sus modos de expresarse. Pinta, realiza ilustraciones de libros, escenografías, tapices para iglesias. Estudió ciencias políticas y arqueología y sus intereses son variados,  pero en el único momento en el que sus ojos brillaron de alegría fue cuando habló de Tilia, la perra salchicha que era de su esposo, de quien heredó el amor por los perros, ya que a sus padres no le gustaban.

En otro momento, sí, mostró orgullo. Fue cuando se le preguntó sobre su compromiso con el cuidado del ambiente. "Los daneses son muy conscientes del medioambiente. Somos un país agrario, siempre lo fuimos. Nuestra industria se basa en cultivos, cosecha, en agricultura. Cuidamos el ambiente, lo que no es fácil. Pero hay mucha gente que está preocupada y mucha gente que hace algo al respecto, que es lo más importante", dijo.

Foto oficial de la reina Margarita II.
Foto oficial de la reina Margarita II.

Humilde, la reina nacida en la Casa de Glücksburg consideró que "es importante para Dinamarca darse cuenta que otros países son diferentes. Los daneses tienen una tendencia a pensar que todos los países son lo mismo. Claro que no es así. Argentina es un país enorme, con muchas pampas y grandes montañas. Dinamarca es un país pequeño, con pequeñas montañas". Y está convencida de que su país es el menos corrupto del mundo según los informes de Transparencia Internacional, simplemente, porque las personas están más cerca unas de otras

Consultada acerca de qué cosas pueden tener en común Argentina y Dinamarca dijo que "muchas, cuando viajé advertí muchas conexiones. Conocí gente que había ido a la Argentina en el siglo XX, otros a finales del xilo XIX, los abuelos o bisabuelos de muchos que estaban entonces, que habían llegado y se habían instalado en el país, y mantenían la costumbre de hablar en danés. Así que existe una fuerte conexión, realmente".

En efecto, Su Majestad estuvo en Buenos Aires y el triángulo de las ciudades bonaerenses Necochea, Tres Arroyos y Tandil en 1966. Y recuerda cuánto extrañó a quien todavía no era su esposo, pero sí novio. "Cuando viajé a la Argentina todavía no estaba casada con él, y me doy cuenta ahora que lo extrañé en ese momento. Estuvimos juntos apenas 58 años. Es hermoso haber pasado ese tiempo". En cambio, viajará a la Argentina con su hijo, el príncipe heredero Federico, conde de Monpezat.

"Es muy lindo viajar con mi hijo, antes solía viajar con mi marido, así que es muy lindo viajar ahora con mi hijo. Es maravilloso que haya dos pares de pies y dos pares de ojos en una recorrida, es realmente fantástico, sobre todo que me acompañe quien es de una generación más joven que la mía", dijo.

Infobae le preguntó a Margarita II cuál es el secreto de Dinamarca que tiene una sociedad que se destaca por lo socialmente equitativa. "Uno de los secretos de Dinamarca es que es un país chico, con no mucha población, un poco más de 5,5 millones, apenas más grande que Holanda, pero donde hay mucha más gente. Así, la gente no está muy lejos entre sí, ni geográfica ni mentalmente. Creo que es una de las razones por la que funciona bien, por eso es muy difícil reproducirlo en otro lado", explicó.

También Infobae quiso conocer si es habitual su contacto con los medios. Y dijo que "sí, en otros viajes similares a los de ustedes yo hablé con la prensa con periodistas que nos visitaron. Es importante hablar con la prensa, no todo el tiempo, pero por supuesto sí hablar. Tal vez no era así para mis padres, era algo muy poco usual. Pero en mi generación por lo menos, sí lo es".

La reina se sacó una foto con los periodistas argentinos que la entrevistaron
La reina se sacó una foto con los periodistas argentinos que la entrevistaron

Al terminar la conferencia de prensa, que estaba planificada en 20 minutos y solo duró 2 minutos más, Su Majestad se acercó al grupo y le dio la mano a cada uno de sus integrantes, mirando a cada uno a los ojos. Luego también aceptó una foto. Se colocó naturalmente en el medio, esperó la acción de los fotógrafos, se mostró agradecida por las preguntas, aseguró que espera vernos de nuevo cuando viaja a la Argentina y convocó a dos asesores que esperaban a un costado que concluya la conferencia de prensa para reunirse con ella.

Cuando ingresó a su living, los periodistas nos sorprendimos porque antes que ella ingresó ladrando Tilia, destacando su presencia por sobre la mismísima Reina. Obviamente, cuando se fue, también fue la perra salchicha la que salió primera del salón, como marcándole graciosamente el paso. Nosotros quedamos mirando la escena real, poco usual para los argentinos. Antes habíamos sido instruidos por el asesor real, Michael Ehrenrich, y la directora de comunicaciones y prensa, Lene Balleby, de cómo debíamos comportarnos.